Hijos de puta legalizan la injusticia

El PP impone una tasa de 2.350 € al ciudadano que recurra actos del gobierno

Sin comentarios…

¡¡¡¡¡¡ HIJOS DE PUTA !!!!!!!

Dije sin comentarios, no sin insultos… aunque en el caso de que sin lugar a dudas, el insulto procede, para mi ya no es un insulto, sino una simple observación. También podría calificar a este gobierno de “prepotentes de mierda”, “cabrones sin parangón”, “dictadura encubierta”, “clasista”, “franquista”, “fascista”, etc, pero todo eso es demasiado evidente y no vale la pena perder el tiempo en describir algo que está muy claro para todo el mundo. La española acepción de “HIJOS DE PUTA” resume e ilustra perfectamente la realidad de nuestros gobernantes.

Rescato esta cita de los comentarios de la página con la noticia:

Leyes: Sabemos lo que son, y lo que valen. Son telarañas para los ricos y poderosos, cadenas de acero para los pobres y débiles, redes de pesca en las manos del gobierno.

Pierre Joseph Proudhon.

Cada vez hay más señales del distanciamiento de los gobernantes con el pueblo. No se molestan ni siquiera ya en esconder sus viles intenciones. Parece que van cogiendo carrerilla con cada nuevo pisotón a los derechos de los ciudadanos. Tengo la impresión de que tras tantos atropellos a nuestra dignidad en los que van saliendo impunes, han ganado confianza para quitarse las máscaras del todo y acabar de desmantelar el estado de bienestar. Este Gobierno nos ve tan débiles y/o nos desprecia tanto, que no duda en -día sí, día también- provocar el miedo y la ira del pueblo, según la valentía de cada uno. Cuando el sentimiento es de miedo, el Gobierno consigue su objetivo: el sometimiento con una arma psicológica inventada hace ya mucho tiempo y que siempre funciona.
Cuando el sentimiento es de ira, puede convertirse en una fuente inagotable de energía en la lucha contra la injusticia cuando ya se ha perdido demasiado o no le queda a uno ya nada que perder.

No pensaba extenderme mucho más allá de la observación de “HIJOS DE PUTA”, pero es difícil callar ante estos actos que no dudo en calificar de “actos de guerra”. Hay muchas maneras de librar una guerra, y no siempre se hacen con tanques. Nuestros odiados políticos y gobernantes (por una vez dejaremos de lado la típica ironía de tildar a nuestros políticos de “queridos” ya que la realidad es que normalmente son “odiados” y con razón) exprimen al pueblo y lo tratan con desdén y desprecio. Nuestros odiados políticos y gobernantes no tienen ningún reparo en tratarnos con injusticia e incluso de legalizar la injusticia a través de leyes. La pregunta es: “¿Hasta cuándo se lo vamos a permitir?”

Corrupción+impunidad=

Admiro el trabajo de los humoristas que crean este tipo de viñetas, resumiendo tanto y tan bien, en una simple imagen y un texto cortito, lo que otros tratamos de expresar con, a menudo, demasiadas palabras y argumentos. Como suele decirse, hay cosas que son fáciles de entender y largas de explicar. La solución a la ecuación planteada que titula esta entrada es nada más y nada menos que esta genial viñeta:

Corrupcio+impunitat