Deja de buscar respuestas y las encontrarás

Almendruco’s Trick

El misterio de la vida consiste en dominar el viejo truco del almendruco





  • Licencia de uso

    Licencia de uso

      www.flickr.com
      Esto es un script de Flickr que muestra fotos del álbum Favorites. Crea tu propio script aquí.
  • Sindicación





  • Subscribir Almendruco's Trick con Bloglines

    Si quieres recibir Almendruco's Trick en tu correo, escribe tu e-mail:

    Se te enviará gracias a FeedBurner



    todas las estadísticas que puedas necesitar

    La verdad absoluta

    17 February 2010

    La verdad absoluta no existe…y eso es absolutamente cierto. (Les Luthiers)

    Publicado en Citas, Humor | 1 Comentario » menéame Menéame

    Ya se pueden comentar las entradas

    12 February 2010

    Un blog en el que no se puede comentar pierde casi todo su sentido. Doy las gracias a equalium por avisarme de que los comentarios no funcionaban.

    Publicado en Almendruco | Escribe el primer comentario » menéame Menéame

    ¿Estamos tontos o que?

    11 February 2010

    Esta noche, en el programa “gente” de la 1 de televisión española, han emitido imágenes de unos chavales rusos saltando desde el tejado de un edificio hacia un montón de nieve. La cosa les sale bien y salen caminando de la hazaña. Podrían haber muerto en el intento, pero no…

    El mensaje que yo saco de esto es que puedes hacer el tonto y además de no pasarte nada, hasta puede que salgas en la tele. Yo no voy a saltar, pero seguro que más de un débil mental ya está preparándose para emular a sus nuevos héroes.

    ¿Es necesario dar ideas como esta por la TV pública?, ¿No hay contenidos más apropiados que hay que recurrir a esto?, ¿es posible tener un mínimo de ética y trabajar en la televisión?

    Y es que una cosa es que quieras ver en YouTube las hazañas de los abundantes estúpidos candidatos a los Darwin Awards, y otra muy distinta que lo pongan en la cadena pública española que pagamos entre todos. Más cultura, información y humor sano y menos tonterías por favor!

    Publicado en Almendruco, Locura, Televisión, Tonterías | Escribe el primer comentario » menéame Menéame

    Házte el idiota

    11 February 2010

    El mayor placer de una persona inteligente es aparentar ser idiota delante de un idiota que aparenta ser inteligente.

    Publicado en Citas | Escribe el primer comentario » menéame Menéame

    Házte el sueco

    14 February 2008

    Hoy he seguido en Microsiervos unos enlaces sobre un tema que me interesa: el movimiento slow. Entre los distintos enlaces he llegado a Caracoles.blogspot.com dónde he leído una anécdota que me ha gustado. Es esta:

    La primera vez que fui a Suecia, en por los años 90, uno de mis colegas suecos me buscaba en el hotel toda las mañanas. Era septiembre, había un frío leve y nevisca; llegábamos temprano a la sede de Volvo y el estacionaba el automóvil bien lejos de la puerta de entrada (son 2.000 empleados con coche).

    El primer día no dije nada, ni en el segundo, ni el tercero…

    Después, con un poco más de confianza, una mañana pregunté:

    ¿Tienes lugar demarcado para estacionar aquí? Noto que llegamos temprano, el estacionamiento está vacío y tú dejas el auto allá en el final…” Y el me respondió simplemente así: “Es que llegamos temprano, entonces tenemos tiempo de caminar. Quien llega más tarde, ya va a estar atrasado; mejor que se estacione más cerca de la puerta.

    ¿No estas de acuerdo?

    Publicado en Almendruco, Movimiento Slow | Escribe el primer comentario » menéame Menéame

    Time flies

    10 May 2007


    Time flies when you’re having fun.

    Well, I guess I must be having fun! 😉

    Hay muchísimas cosas más divertidas o interesantes que leer o escribir un blog…así que si veis que no escribo durante unos días, ¡alegraros por mí!

    Publicado en Almendruco, edusol dixit | Escribe el primer comentario » menéame Menéame

    Revisa tus ideas

    1 May 2007

    No nos hacen sufrir las cosas, sino las ideas que tenemos acerca de las cosas.

    Epícteto

    ¿Sufres? Revisa tus ideas y haz mantenimiento.

    Publicado en Almendruco, Citas, Estrategia, Imprescindible | Escribe el primer comentario » menéame Menéame

    Escribe tu objetivo, desarrolla un plan

    1 May 2007

    Hoy quiero hablaros de Andreu Mateu, un hombre que ha aprendido a ver claro al no dejar que el miedo empañe su visión. Ha sido el primer español en cruzar el Atlántico a remo. No puedo estar más de acuerdo con todo lo que Andreu responde en la entrevista. La diferencia estriba en que lo que él sabe, lo sabe por experiencia, -que es la única manera efectiva de obtener conocimiento-, mientras que yo tan solo soy un aprendiz que reúne información para quizás algún día pasar a la acción. Saber lo que hay que hacer es relativamente fácil. Hacerlo ya es otra cosa. Hay pensamientos que son difíciles de interiorizar y hacerlos nuestros de verdad si no los hemos experimentado por nosotros mismos. Pero de todas maneras, -a la vista de las respuestas de Andreu-, uno tiene la tentación de apoderarse de sus sabias conclusiones… ahorrándose acciones tan drásticas como las que tomó él durante su catarsis: venderlo todo, cruzar un océano a remo, montar una empresa…
    Las tres últimas respuestas son sencillamente geniales.

    “Lucha por lo que quieres y serás feliz”

    Entrevista de IMA SANCHÍS – 27/04/2007 para la sección “La contra” de la Vanguardia.

    andreu.jpg

    Tengo treinta y quince años. Nací en Reus y vivo entre Madrid, Barcelona y Tarragona. Me licencié en Ciencias Empresariales y creé una empresa dedicada a la motivación de equipos humanos a través de conferencias y actividades al aire libre (Dream& adventurs). Soltero y sin hijos. Librepensador. Creo en el poder motivador de los sueños.

    Andreu Mateu

    – Yo siempre aplico la misma fórmula: tengo un sueño, lo pongo por escrito, lo convierto en un objetivo y desarrollo un plan.

    – ¿Cuál fue su primer sueño?

    – Licenciarme en Empresariales pese a ser un estudiante pésimo. Nadie creía que yo acabaría la carrera. El segundo sueño fue irme a trabajar a Nueva York, y conseguí un excelente empleo en la embajada de España. Pero al cabo de cinco años, abrí una galletita en un restaurante chino de Manhattan.

    – ¿De esas con mensaje?

    – Sí. “Nunca sabrás lo que eres capaz de hacer hasta que lo intentes”, decía. Y nació mi siguiente sueño: cambiar el traje y la corbata por el proyecto Transcovery.

    – ¿Eso suena lejos?

    – Recorrí 120 países en 130 formas de transporte distintas. De Reus a Barcelona en patines, crucé Mallorca en un patín catalán y el estrecho de Gibraltar a nado. El Atlántico lo crucé en un velero y Europa en bicicleta. Y di la vuelta a África en moto.

    – ¿No le dio vértigo abandonar su vida?

    – Antes de embarcarme en ese sueño hice un informe de mi vida que se titulaba De dónde vengo, dónde estoy y adónde quiero ir,un ejercicio que recomiendo a todos. En el apartado dónde estoy hice una lista de cuáles eran mis puntos fuertes y cuáles los débiles.

    – ¿Y qué descubrió?

    – Que todo lo que tenía en Nueva York: un trabajo, un apartamento, corbatas, trajes, un descapotable, televisor, esquís, palos de golf… no eran mis activos; así que lo vendí todo. Mis activos eran mi educación y mi red de conocidos y amigos, y eso no lo perdía.

    – Una vez en la aventura, ¿cuántas veces se preguntó qué hago yo aquí?

    – Ninguna. Desde el día en que tomé la decisión y comencé los preparativos viví con ilusión y entusiasmo, y una vez allí lo disfruté. Cuando regresé a España, mi siguiente sueño fue montar una empresa, y ahí sí que he estado muchas veces tentado a tirar la toalla, me ha costado diez años y lo he pasado muy mal, es un mundo lleno de tiburones.

    – ¿Por eso se metió en el siguiente lío?

    – En un rinconcito de mi mente siempre estuvo el sueño de cruzar el Atlántico a remo.

    – ¡¿Pero por qué?!

    – Es mi manera de llenarme la vida de entusiasmo. Cruzar el Atlántico fue un gran reto, porque cuatro meses antes no había navegado nunca. Pero fue fantástico, aprendí muchísimo de náutica, descubrí lo bien que se está solo en mitad del mar y disfruté de la calidad de las conversaciones que tuve con amigos que me llamaban. Vivimos en un mundo en el que todo va demasiado deprisa.

    – Estoy de acuerdo.

    – En medio del océano puedes reflexionar sobre ti y las personas que quieres; valorar lo que tienes… La empresa iba bien, tengo un buen equipo, podía lanzarme a remar.

    – ¿No será usted un poco temerario?

    – Estoy convencido de que todos podemos más de lo que pensamos y que la principal barrera que hay entre dónde estamos y dónde queremos estar es nuestra propia mente. Si te concentras, te preparas, hablas con quien sabe del tema, investigas, lees y te buscas un buen equipo, todo es alcanzable. Después de cruzar el Atlántico a remo la gente se me acerca y me toca el brazo. Toque usted…

    – No es usted Schwarzenegger.

    – El músculo que importa no está en el brazo, está en la mente. Yo no había remado nunca antes, y tampoco me entrené yendo a un gimnasio, ya tendría tiempo de remar y de ponerme en forma por el camino.

    – Tiene usted valor.

    – Mi valor está en haberme enfrentado a mis miedos y haber decidido seguir adelante pese a que todos me dijeran que estaba loco. Todo esto se produce en la mente, y también hace falta cabeza para llevar a cabo los preparativos, que me llevaron once meses.

    – ¿Qué fue lo más impactante de esos 99 días remando en solitario?

    – La cantidad de vida social que tuve. Diseñé una web en la que cada día escribía mi crónica y creé un apartado al que la gente me podía enviar mensajes, lo hice pensando en mis amigos y mi familia. Pero resultó que hubo 4.000 personas que seguían mi crónica.

    -… Solo no estuvo.

    – No. Una de las grandes satisfacciones de este proyecto han sido los 5.600 mensajes de motivación que he recibido y la gente que me ha contado que mi experiencia le ha hecho cuestionarse el rumbo de su vida.

    – ¿Algún otro aprendizaje?

    – Que en la vida, cuando vivimos con ilusión y persistimos, las montañas se convierten en llanuras. Debes tener claro lo que quieres y luchar por ello, porque eso te hará feliz.

    – ¿Ha pasado miedo?

    – A menudo. Pero el coraje no es más que saber vivir con el miedo. Yo cuando siento miedo no permito que me bloquee, lo que hago es prepararme más todavía.

    – ¿En qué le ha cambiado esta travesía?

    – Si te distancias de esta sociedad acelerada, la ves como un gran hormiguero lleno de vidas muy complejas asediadas por millones de informaciones: noticias, ruido, contaminación, publicidad, multas, colegios, hipotecas… Desde fuera parecen todos locos.

    – ¿Con qué sueño ha vuelto?

    – Con el de vivir la vida más despacio, con más disfrute. Hacer menos cosas al día y a mi ritmo, no al ritmo que impone la sociedad. Quiero buenas conversaciones y calma. El secreto es renunciar a cosas. Estoy convencido de que uno puede construir su felicidad.

    – ¿Cómo?

    – Construyendo su vida, siendo el artífice, el arquitecto, el que conduce el coche y no el pasajero que se deja llevar.

    Actualización:
    Una buena amiga que le da al remo coincide en encontrar inspiradora esta entrevista, y me envía el enlace a la web del proyecto ahora cumplido de cruzar el Atlántico: Con un par de remos
    Por cierto… esto del con un par de remos me recuerda a otra cosa que no le debe haber ido mal para cumplir su objetivo.

    Publicado en Almendruco, Citas, Entrevistas, Recomendado | Escribe el primer comentario » menéame Menéame

    ¡Sorpresa!

    1 May 2007

    Hoy os invitaré a la reflexión de mano de una de esas fantásticas historias que Paulo Coelho nos cuenta en su pequeño gran libro “Maktub”:

    maktub.jpg

    Vamos a imaginar que la vida es perfecta. Estás en un mundo perfecto, con personas perfectas, que tienen todo lo que quieres, en el que todo el mundo lo hace todo correctamente, en el momento oportuno. En este mundo tienes todo lo que deseas, sólo lo que deseas, exactamente como lo soñaste. Y puedes vivir cuantos años quieras.
    imagina que, después de cien o de doscientos años, te sientas en un banco inmaculadamente limpio, ante un paisaje magnífico, y piensas: “Qué aburrido! ¡Falta emoción!
    En ese momento, ves un botón rojo delante de ti, que dice: “SORPRESA!”

    sorpresa.gif

    Después de considerar todo lo que esta palabra significa, ¿pulsas el botón? ¡Claro! Entonces entras por un túnel negro, y sales al mundo en el que estás viviendo en este momento.

    Parece ser que el ser humano se cansa de todo…incluso de la perfección. Por cierto…¿donde andará mi botón rojo? ¡Quiero mi sorpresa ya!

    Publicado en Libros, Maktub | Escribe el primer comentario » menéame Menéame

    Perfección y espontaneidad

    25 April 2007

    Este texto -que en realidad no recomiendo que nadie lea porque es demasiado largo y siempre hay mejores cosas que hacer con el tiempo de uno- no es perfecto, pero si espontáneo. La inspiración para el mismo es culpa de este comentario de equalium, de modo que las reclamaciones si las hubiere, se las hacéis a él. ¡Yo no tengo la culpa de que me pregunten!

    Equalium, tu comentario me recuerda algunas citas célebres de esas que tanto me gusta tener a mano para aplicarme o para decírselas a alguien que yo crea que puede hacer un buen uso de ellas. Por ejemplo, sobre la perfección una de mis favoritas es:

    La perfección no existe, la felicidad sí.

    Esta frase tiene el efecto en mi de dejar de buscar la perfección y darme cuenta de que la felicidad que me produce cualquier tarea es inversamente proporcional al grado de perfección conseguido. La lección que se desprende es análoga a la que aprendemos por usar mal el tiempo:
    No hay que hacer una tarea muy rápida solamente porque puede hacerse más rápida. Probablemente la tarea pueda hacerse mejor y proporcionar más satisfacción si se hace al ritmo que te pide la propia tarea y tu propio cuerpo.
    Del mismo modo, no suele compensar la perfección, por muchos motivos. Por citar unos pocos:

    – Los demás raramente sabrán apreciar o te reconocerán la perfección que has logrado. Tu inversión en alcanzar la perfección no dará los frutos esperados. Puede que buscaras la perfección solamente para tí mismo, aunque eso podría ser también un error, porque nadie debería tener que demostrarse nada a sí mismo, y si siente la necesidad es porque su mente ha confundido el ego con su propio ser…cosa que no es así. No somos nuestro ego. Buscar la perfección es un muy buen modo de alimentar el ego, es decir, lo contrario de lo que -en mi asertiva opinión- hay que hacer.

    – La perfección es solamente una palabra, un concepto, es algo, por tanto, vago y variable en función de muchos factores. Dejemos de lado que la perfección es algo subjetivo que depende de las distintas percepciones de la misma cosa (valoración de la perfección). Incluso para nosotros mismos, que somos seres cambiantes, es tarea difícil establecer un criterio de perfección. Nuestra racionalidad y nuestro estado anímico son totalmente dinámicos; nunca están estáticos ni pueden servir de referencia para que seamos capaces de fijar un criterio que nos permita valorar la perfección.

    – El perfeccionismo es malo.
    Es malo porque es un deseo. No es que los deseos sean malos, pero los humanos somos bastante malos manejando los deseos, puesto que solemos dejar que nos dominen haciéndonos infelices. Perfeccionismo suena a un síndrome que detesto: “el síndrome de no tener nunca suficiente”. No me cansaré nunca de repetirlo, aunque me haga cansino: “hay que buscar el equilibrio, la medida, saber cuando parar” (valga la cansina redundancia).
    No tiene mucho mérito empezar a echar horas y recursos a un proyecto muy por encima de lo habitual que haría cualquier otra persona o empresa, y lograr con ello algo mejor que lo que ha logrado nadie. Lo importante no es el resultado, sino la motivación del porqué hacemos algo y la recompensa que obtenemos durante la ejecución o la satisfacción de haber terminado nuestra tarea/proyecto. El resultado de tu trabajo será superado con el tiempo, y se hará obsoleto. La única cosa derivada de tu esfuerzo que siempre perdurará y llevarás contigo, es la sensación de haber disfrutado con tu trabajo, y de que fue útil para ti o para otra gente, y también la sensación del deber cumplido al finalizar tu tarea. La tarea finaliza siempre antes de alcanzar la perfección…puesto que si se persiguiera la perfección la tarea no podría terminar nunca y se convertiría en una tarea improductiva y probablemente contraproducente.

    – Buscar la perfección consume excesivo tiempo. Un tiempo que a buen seguro estaría mejor empleado en otra cosa.

    – Como dices, el perfeccionismo puede llegar a impedir el inicio de una tarea. Es una pena que cosas que valen la pena nunca lleguen a ver la luz a causa de que nunca se llegaron a empezar. A veces, todo queda en un conjunto de intenciones y buenas ideas que no saben superar el muro que la perfección construye alrededor de las sinapsis cerebrales que aspiran a transformarse en realidad.

    Y para que veas que predico con el ejemplo, en vez de reflexionar más tiempo sobre esta cuestión, analizar mi texto en busca de fallos o de mejorar el estilo para transmitir el mensaje de una forma más eficaz y elegante, no lo voy a hacer. Al igual que la mayoría de cosas que escribo en el blog, no pierdo el tiempo en cuidar todos los detalles al nivel que sé que podría llegar. ¿Por qué? Pues por todas las razones antedichas que se pueden resumir en una: no vale la pena.

    Para terminar las reflexiones sobre la perfección, haré una breve interpretación de otra maravillosa frase que dice así:


    Todos vosotros sois perfectos como sois, y a todos os convendría mejorar un poco

    Esta frase me recuerda que la mejor forma de entender la vida no es en forma de objetivos y destinos o hitos…la mejor forma es entenderla como procesos. La vida y todo lo que hacemos los vivos son procesos. No hay que perseguir conceptos ni ideas abstractas. No persigamos nunca la felicidad, la perfección, etc. Hacer eso es fracasar seguro. Lo que si está en nuestra mano es hacer lo posible por disfrutar de todos y cada uno de los subprocesos que conforman la vida. La perfección es el destino al que nunca vamos a llegar, pero es bueno caminar en la dirección de ese destino aún sabiendo que nunca llegaremos. Al igual que hacemos cuando recorremos cualquier camino, nos detendremos a descansar de vez en cuando. El descanso es lo que hace el trabajo posible. Descansar la mente hará que luego rinda más. A veces, en un estado de relajación o de meditación podemos llegar a entender que puede que experimentemos la consciencia de que la perfección, al igual que la felicidad, no se encuentran al buscarlas, sino al dejar de hacerlo.

    Me pides algún pensamiento inspirador. Quieres ser más espontáneo. Me viene a la memoria otra gran frase:


    La espontaneidad es demasiado importante como para no planearla

    La espontaneidad está mucho más ligada al sistema límbico que controla las emociones que al neocortex que controla los pensamientos. En el siglo en que vivimos sufrimos un gran desfase y descoordinación entre la información que recibimos de ambas partes de nuestro cerebro. Nuestro neocortex, evolutivamente hablando, está en pañales, y al igual que un bebé, sólo sabe llorar y patalear para conseguir lo que quiere…se cree el rey y hace lo que sea para imponer su voluntad. Creo que con gran frecuencia, es nuestro sistema emocional el que tiene buenas ideas y que debería gobernar más nuestras vidas. Pero no es esto lo que ocurre. Tendemos a ser demasiado racionales y a reprimir nuestras emociones para conseguir ser aceptados socialmente. Estamos tan acostumbrados a ello que ni siquiera somos conscientes del continuo auto-engaño al que nos sometemos.

    ¿Cómo funciona nuestro razonamiento? Por asociaciones de ideas. ¿Podemos fiarnos de nuestras asociaciones de ideas? Yo no lo haría. Pensad que nuestro cerebro es un experto en rellenar los huecos al captar la “realidad” exterior mediante la percepción de nuestros sentidos. Estamos condicionados por las ideas que nuestra mente ya tiene en su base de datos, condicionados por los defectos de nuestros órganos sensoriales, condicionados por las relaciones causa efecto que tomamos como ciertas cuando en realidad son solamente casualidades, condicionados por haber estado expuestos a estímulos y datos potencionalmente peligrosos, inadecuados o erróneos en el período crítico de crecimiento de nuestra masa cerebral creando conexiones sinápticas que no harán más que perjudicar nuestros juicios de valor. Estamos más condicionados por lo que sabemos que por lo que no sabemos. Lo que me gusta del pensamiento crítico es que no se fía de lo que uno sabe o cree saber…siempre deja abierta la posibilidad de refutar una vieja creencia y descubrir la verdad o una mejor manera de ver las cosas.

    ¿Quieres ser espontáneo? No hay mejor manera que simplemente serlo. Para empezar, recurramos al diccionario de antónimos y veamos que es lo contrario a la espontaneidad. Al descubrirlo, evitemos esos antónimos y ya estaremos en la dirección correcta. También ayuda pensar que está evitando que seas más espontáneo. Identifica ese lastre y haz lo que puedas por eliminarlo. Yo apuesto a que ese lastre es tu mente y su habitual parloteo que te desvía de las cosas importantes de la vida.

    Publicado en Citas, Espontaneidad, Perfección | Escribe el primer comentario » menéame Menéame