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    Archive for the 'Chicxulub' Category

    ¿Para cuándo el próximo Chicxulub?

    April 8 2007

    impacto.jpg

    La historia de hoy, al igual que la última, también la he sacado del libro “Una breve historia de casi todo” de Bill Bryson. De las numerosas historias que encontré que me dieron ideas para comentar en Almendruco’s Trick, esta fue una de las más atrayentes.

    Hay realidades que no forman parte de nuestra vida cotidiana. Nunca pensamos en ellas. Pero están ahí. ¿Eres de los que nunca deja de sufrir? ¿Te preocupas por cualquier nimiedad? Si es así, la historia de hoy está dedicada a ti.

    Es lamentable que haya quien se pase la vida preocupado por tonterías, sobre todo por las tonterías sobre cuyo desenlace no tenemos ningún tipo de control. Para entender mejor el concepto, recurriré a ese recurso tan manido que es la exageración. En este caso, lo exagerado no será la causa de preocupación (que es real). Lo que pretendo exagerar es la sensación de poco control que en realidad tenemos sobre nuestra vida (o muerte…).
    Creo que cambiar el orden de magnitud de lo que pensamos, puede ayudarnos a relativizar lo que afecta nuestras vidas.
    Me gustaría -a modo de terapia de choque-, darles muchos más motivos de preocupación a esas personas. Puede que si superamos su capacidad de sufrimiento auto-provocado yendo un poco más allá, su mente pueda desconectar su discurso auto-lesionador por un breve periodo de tiempo, permitiendo así a la parte del cerebro que sea que alberga el sentido común, reconstruir el sistema de defensa. Me refiero al sistema de defensa del que normalmente disponemos todos para luchar contra el miedo fútil, es decir, contra un miedo que nos perjudica en vez de ayudarnos, pues todo lo que hará por nosotros es robarnos gran cantidad de energía.

    Por todo ello, dejad que añada otro motivo más de preocupación a todas aquellas personas que suelan perder su precioso tiempo y energía acumulando preocupaciones. Y no se me ha ocurrido mejor y más grande preocupación que esta que titularé:

    Adivina adivinanza…¿para cuándo el próximo Chicxulub?

    Nota: Chicxulub es un famoso cráter dejado por un meteorito gigante ubicado en Yucatán (México), que se cree responsable de la extinción de probablemente el 50% de las especies del planeta incluyendo los dinosaurios. (+info 1) (+info 2) (+info 3)

    Les pregunté qué aviso tendríamos si una mole de roca similar se dirigiera hoy hacia nosotros.
    -Bueno, seguramente ninguno –se apresuró a contestar Anderson-. No sería visible a simple vista hasta que se calentase, y eso no sucedería hasta que entrara en la atmósfera, y lo haría aproximadamente un segundo antes de llegar a tierra. Hablamos de algo que se mueve muchas decenas de veces más deprisa que la bala más rápida. Salvo que lo haya visto alguien con un telescopio, y en realidad no hay ninguna certeza de que vaya a ser así, nos pillaría completamente desprevenidos.
    Un asteroide o un cometa que viajase a velocidades cósmicas entraría en la atmósfera terrestre a tal velocidad que el aire no podría quitarse de en medio debajo de él y resultaría comprimido como en un bombín de bicicleta. Como sabe cualquiera que lo haya usado, el aire comprimido se calienta muy deprisa y la temperatura se elevaría debajo de él hasta llegar a unos 60.000 grados kelvin o diez veces la temperatura de la superficie del Sol. En ese instante de la llegada del meteorito a la atmósfera, todo lo que estuviese en su trayectoria (personas, casas, fábricas, coches) se arrugaría y se esfumaría como papel de celofán puesto al fuego.
    Un segundo después de entrar en la atmósfera, el meteorito chocaría con la superficie terrestre, allí donde la gente de Manson habría estado un momento antes dedicada a sus cosas. El meteorito propiamente dicho se evaporaría instantáneamente, pero la explosión haría estallar mil kilómetros cúbicos de roca, tierra y gases supercalentados. Todos los seres vivos en 250 kilómetros a la redonda a los que no hubiese liquidado el calor generado por la entrada del meteorito en la atmósfera perecerían entonces con la explosión. Se produciría una onda de choque inicial que irradiaría hacia fuera y se lo llevaría todo por delante a una velocidad que sería casi la de la luz.
    Para quienes estuviesen fuera de la zona inmediata de devastación, el primer anuncio de la catástrofe sería un fogonazo de luz cegadora (el más brillante que puedan haber visto ojos humanos), seguido de un instante a un minuto o dos después por una visión apocalíptica de majestuosidad inimaginable: una pared rodante de oscuridad que llegaría hasta el cielo y que llenaría todo el campo de visión desplazándose a miles de kilómetros por hora. Se aproximaría en un silencio hechizante, porque se movería mucho más deprisa que la velocidad del sonido. Cualquiera que estuviese en un edificio alto de Omaha o Des Moines, por ejemplo, y que mirase por casualidad en la dirección correcta, vería un desconcertante velo de agitación seguido de la inconsciencia instantánea.
    Al cabo de unos minutos, en un área que abarcaría desde Denver a Detroit, incluyendo lo que habían sido Chicago, San Luis, Kansas City, las Ciudades Gemelas (en suma, el Medio Oeste entero), casi todo lo que se alzase del suelo habría quedado aplanado o estaría ardiendo, y casi todos los seres vivos habrían muerto. A los que se hallasen a una distancia de hasta 1.500 kilómetros iría disminuyendo gradualmente la devastación.
    Pero eso no es más que la onda de choque inicial. Sólo se pueden hacer conjeturas sobre los daños relacionados, que serían sin duda contundentes y globales. El impacto desencadenaría casi con seguridad una serie de terremotos devastadores. Empezarían a retumbar y a vomitar los volcanes por todo el planeta. Surgirían maremotos que se lanzarían a arrasar las costas lejanas. Al cabo de una hora, una nube de oscuridad cubriría toda la Tierra y caerían por todas partes rocas ardientes y otros deshechos, haciendo arder en llamas gran parte del planeta. Se ha calculado que al final del primer día habrían muerto al menos mil quinientos millones de personas. Las enormes perturbaciones que se producirían en la ionosfera destruirían en todas partes los sistemas de comunicación, con lo que los supervivientes no tendrían ni idea de lo que estaba pasando en otros lugares y no sabrían adónde ir. No importaría mucho. Como ha dicho un comentarista huir significaría “elegir una muerte lenta en vez de una rápida. El número de víctimas variaría muy poco por cualquier tentativa plausible de reubicación, porque disminuiría universalmente la capacidad de la Tierra para sustentar vida”.
    La cantidad de hollín y de ceniza flotante que producirían el impacto y los fuegos siguientes taparía el Sol sin duda durante varios meses, puede que durante varios años, lo que afectaría a los ciclos de crecimiento. Investigadores del Instituto Tecnológico de California analizaron, en el año 2001, isotopos de helio de sedimentos dejados por el impacto posterior del KT y llegaron a la conclusión de que afectó al clima de la Tierra durante unos diez mil años. Esto se usó concretamente como prueba que apoyaba la idea de que la extinción de los dinosaurios había sido rápida y drástica… y lo fue, en términos geológicos. Solo podemos hacer conjeturas sobre cómo sobrellevaría la humanidad un acontecimiento semejante, o si lo haría.

    Ah, y si quieres alimentar más tu preocupación con algunos datos, ahí va este que he sacado de este interesante artículo: Debatiendo la extinción de los dinosaurios:

    Han sido detectados unos 2.225 objetos cercanos a la Tierra (NEOs = Near Earth Objects), principalmente por telescopios en tierra, y que varían en tamaño entre los 10 metros y los 30 kilómetros, de una población total estimada de alrededor de un millón. Alguna información sobre el tamaño y la composición física de estos NEOS está disponible para solamente 300 objetos. El número total de objetos de un kilómetro o más de diámetro, un tamaño que luego de un impacto podría causar una catástrofe global en la Tierra, se estima entre 900 y 1.230.
    Crédito: NASA

    ¿Quieres conocer los riesgos de que la Tierra sufra de nuevo los efectos devastadores (o no) derivados del impacto de un meteorito? Pues sigue este enlace a esta página de la NASA: Riesgos actuales de impactos de meteoritos

    Bueno, ya está… quien se preocupe por todo, incluso sobre aquello sobre lo que no tiene ningún control…ya tiene un motivo más para preocuparse.

    De nada. 😉

    Publicado en Almendruco, Chicxulub, Ciencia, Libros, Locura, Vida | Escribe el primer comentario »