Sobre la suerte, la información y el agua

Algunos tenemos SUERTE…mucha SUERTE. Tenemos la SUERTE de haber tenido acceso a algún tipo de educación. Dicha educación, siempre puede ser mejor o peor, pero al menos hemos recibido una, y por tanto disponemos de una base, un comienzo al que sumar lo que aprendemos por observación e influencia de nuestro entorno y como no, lo que nuestras experiencias nos aportan. Además de esa SUERTE, tenemos otra grandísima SUERTE, que es la de vivir en un mundo en que un buen día se inventó la imprenta, los libros, la radio, la televisión, los dvd’s… y finalmente, la herramienta de comunicación definitiva: Internet (que espero que nunca deje de ser neutral y siga saltándose las censuras y los intentos de control con fines ajenos al bien común). En pocas palabras: en el mundo civilizado (lamentablemente todavía hay mucha población sin acceso a educación básica: a la escolarización, a libros, programas audiovisuales educativos, y mucho menos a un ordenador conectado a Internet) no hay excusa plausible para ser víctima de muchos fraudes, timos, supercherías y otras tantas, variadas y a menudo disparatadas amenazas que siguen campando a sus anchas entre nosotros los SUERTUDOS. ¿Cómo es posible que esto ocurra en la era de la INFORMACIÓN? No respondáis, es una pregunta retórica ya que la respuesta es clara: ignorancia, desinformación, desconocimiento.

Por SUERTE, existe una solución para muchísimos males de nuestra sociedad actual, y no es otro que la INFORMACIÓN, el conocimiento, el establecimiento del método científico y como no, la actitud curiosa y el interés en aprender cosas útiles.

Se me antoja que una buena manera de terminar esta reflexión sobre la SUERTE que tenemos de vivir en un mundo con un fácil acceso a la INFORMACIÓN, es con un ejemplo práctico:

El siguiente enlace nos lleva a un sitio excelente como inicio del maravilloso proceso de conocer datos relevantes sobre la homeopatía con el fin de formarnos una opinión propia sobre el tema.

http://queeslahomeopatia.com/

Los tratamientos homeopáticos vienen de dos maneras: los que se ha demostrado que no funcionan y los que no se ha demostrado que funcionen.

Tim Minchin

Nota:

El título de esta entrada podría perfectamente haber sido:
“Sobre la suerte, la información y la homeomeopatía”
El motivo de poner agua en vez de homeopatía en el título es porque son sinónimos: Agua =homeopatía. Puse agua porque me gustan los títulos cortos. Hay muchas cosas que me gustan, entre ellas el gozar de buena salud. Quizá por ello me decanto por ponerme en manos de la ciencia en vez de la pseudociencia cuando tengo algún problema de salud.

Todos deberíamos amar la ciencia

Ser escéptico es una cualidad que todos deberíamos cultivar. Nos iría mejor a todos…

En este breve video de la Fundación Richard Dawkings se nos dan algunas claves de como funciona el método científico acompañados de poderosos argumentos.

Argumentos irrebatibles, ya que los científicos se toman la molestia de investigar, experimentar, comprobar, asegurarse de que el resultado positivo de sus experimentos u observaciones son repetibles, contrastar sus fuentes, etc. En resumen, aplican su pensamiento crítico y escéptico para buscar una verdad construida sobre axiomas aceptados por todo el mundo. Es una pena que haya todavía tanta gente que cree en las pseudociencias, caracterizadas por la ausencia de todo lo comentado y que el siguiente video ilustra tan bien:

Si el video os ha gustado, o mejor, os ha abierto los ojos, es más que recomendable dedicar un ratito más a conocer al enemigo: las pseudociencias. Siguiendo el enlace de la definición de wikipedia, además del significado veréis una larga lista de pseudociencias con la que mucha, muchísima gente hace negocio a costa de la ignorancia.