Házte el sueco

Hoy he seguido en Microsiervos unos enlaces sobre un tema que me interesa: el movimiento slow. Entre los distintos enlaces he llegado a Caracoles.blogspot.com dónde he leído una anécdota que me ha gustado. Es esta:

La primera vez que fui a Suecia, en por los años 90, uno de mis colegas suecos me buscaba en el hotel toda las mañanas. Era septiembre, había un frío leve y nevisca; llegábamos temprano a la sede de Volvo y el estacionaba el automóvil bien lejos de la puerta de entrada (son 2.000 empleados con coche).

El primer día no dije nada, ni en el segundo, ni el tercero…

Después, con un poco más de confianza, una mañana pregunté:

¿Tienes lugar demarcado para estacionar aquí? Noto que llegamos temprano, el estacionamiento está vacío y tú dejas el auto allá en el final…” Y el me respondió simplemente así: “Es que llegamos temprano, entonces tenemos tiempo de caminar. Quien llega más tarde, ya va a estar atrasado; mejor que se estacione más cerca de la puerta.

¿No estas de acuerdo?