Siempre eres tu

Recientemente he mantenido una conversación por correo muy interesante sobre temas tan apasionantes como el miedo, el destino, el lenguaje y el dinero entre otras cosas. Mi misterioso/a interlocutor/a prefiere aparecer de forma anónima en Internet, así que nos referiremos a esa gran persona como Xiu.

Una parte de uno de sus correos me inspiró un nuevo truco del almendruco, que con su permiso compartiré a continuación con vosotros. El texto que me inspiró fue el siguiente:

Vaya que vivimos en un gran laberinto, donde uno se puede divertir, verse perdido, llorar, emocionarse, ganar, perder … un juego en donde como siempre el dinero te da la energía. Aunque si no lo sabes usar te la puede quitar. Donde cada jugador es de una manera que no es el otro y por eso mismo tiene que lograr ser uno mismo para cumplir con su misión. (fragmento de Xiu)

Como lo que acabáis de leer es tan solo un fragmento fuera de contexto, no debéis preocuparos si algo no os cuadra. Lo he incluido para citar mis fuentes 😉

Y el nuevo “viejo truco del almendruco” de hoy es:

La vida es un juego sin reglas ni objetivo final, donde todos los seres vivos son jugadores distintos entre sí. La única manera de ganar en este juego es lograr ser tu mismo para cumplir con tu misión.
(metaformación de edusol inspirada en xiu)

Un pequeño apunte: ya he comentado en Almendruco’s Trick, que es imposible no ser uno mismo, pero entiendo que es una idea que la gente entiende y con la que se economizan explicaciones. En una palabra: Siempre eres tu, incluso cuando te comportas de una forma que no te gusta sea por el condicionante (miedo) que sea. Decir o pensar que “no eres tu” al hacer tal o cual cosa es rehuir tu responsabilidad. Por la misma regla de tres, no debes nunca esforzarte para ser tu. Si tienes que esforzarte para ser tu mismo, seguro que te estás equivocando…seguro que estás intentando ser otro. Eres tu mismo cuando no tienes miedo. Cuando tienes miedo y actúas condicionado por él, también eres tu…solamente que eres un tu que no te gusta (y seguramente a los demás tampoco).
Ten miedo…pero no de cualquier tontería. Sé selectivo.