Deja de buscar respuestas y las encontrarás

Almendruco’s Trick

El misterio de la vida consiste en dominar el viejo truco del almendruco





  • Licencia de uso

    Licencia de uso

      www.flickr.com
      Esto es un script de Flickr que muestra fotos del álbum Favorites. Crea tu propio script aquí.
  • Sindicación





  • Subscribir Almendruco's Trick con Bloglines

    Si quieres recibir Almendruco's Trick en tu correo, escribe tu e-mail:

    Se te enviará gracias a FeedBurner



    todas las estadísticas que puedas necesitar

    Archivo de September, 2006

    Alatriste

    September 4 2006

    Ayer ví Alatriste. Un poco larga (2,5 horas) pero buena. La fotografía es buena y los diálogos asequibles. El vestuario muy conseguido. Los actores actuaron bien, aunque como es cine y las tomas malas se eliminan, le quita algo de merito…

    Supongo que no pasa nada por dar papeles a tus actores/actrices amiguetes. De otra forma, no sé como se les ocurren poner a personajes de siete vidas (Blanca Portillo -Carlota-) como Dominatrix de la Santa Inquisición luciendo calva, arregladita eso sí, pero calva. Aunque el porte es serio y las caídas de ojos robóticos, no impide que a gran parte del público se le escape la risa, al igual que cuando aparece como soldado ese actor de acento gallego que hace de jardinero en una sitcom de cuyo nombre no me acuerdo.

    Me da pena cuando matan al guapo Eduardo Noriega, porque es muy parecido a mi (en el nombre, claro).

    Hay un momento en que parece que se cepillan a Viggo Mortensen (Alatristón) Si, le he modificado un poquito el nombre por la manera en que lo han hecho hablar…muy tristón, intentando disimular supongo ese acento argentino que el hombre mostró en telecinco cuando le ponen unas imágenes en que el autor de la novela Arturo Perez Reverte recuerda entre jolgorios y risas la cara de “hijoputa” que vió en Viggo en una peli y entonces decidió que sería ideal para interpretar a Alatriste.

    Como venía diciendo, hay un momento en que se cepillan a Alatriste…pero no! no se muere y la peli continúa 1 hora más. Y es que debe ser necesario todo este tiempo adicional para que quede constancia que a los soldados del tercio español siempre los quieren para lo mismo: para que luchen toda su vida y hasta la muerte en campos de batalla en territorios extranjeros para colonizarlos para el imperio. A Alatriste eso se le da bien. Lo putean toda la película, pero él, ale! ahí lo tienes matando como un campeón para su rey …¿rey?… Rey de los cabrones! El muy cabrón se enamora de…bueno, vale, seamos claros, el muy cabrón se aprovecha de que es Rey para obligar a la novieta de Alatriste a acostarse con él (esto no sale pero queda clarito.

    Alatriste es pobre pero honrado. Pobre porque le pagan una miseria por jugarse la vida cada dos por tres seis, y honrado porque aún teniendo ocasión de trincar lingotes de oro por un tubo, no lo hace y sigue leal a su Rey. Alatriste se muestra durante toda la peli -pese a todas las desgracias que le ocurren-, como un tipo valiente, tranquilo, con honor, inteligente, paciente, realista, sincero, enamorado y fiel (seguro que me dejo algo pero no voy a ponerme a recordar 2,5 horas de peli, ¿vale?) La única vez que Alatriste levanta la voz es para decirle a Javier Cámara (metrosexuada mano derecha del rey cabrón) que ya está bien de tener remando en galeras a Iñigo, el hijo de un colega suyo que muere en una batalla y del que se hace cargo. Al final se enrollan y lo sueltan. Si es que no hay nada como gritar para arreglar las cosas! Eso es lo que llevamos en los genes los españolitos, ya veis, y así nos va. Yo, como no suelo gritar porque me quedo afónico, al final nunca me salgo con la mía. Un dia de estos me compro un megáfono y os vais a enterar todos!
    Hay detalles que son de agradecer como el homenaje a grandes artistas españoles, como es la presencia de Quevedo y la representación hiperrealista de “La rendición de Breda”con fundido al propio cuadro de Velazquez.

    Y para finalizar, el último “spoiler”. No, no es eso para tunear coches, es “estropeador” en inglishpitinglish. Como decía, en la peli se revela el porqué de que las mujeres modernas no usen abanicos: han descubierto que los hombres no nos acercamos a ellas por miedo a que nos pase lo que le pasó a Iñigo. ¿Quereis saber que le pasa? Ir a ver la peli companys, yo solo os digo que el Iñigo ese no vuelve a acercarse a su bella (y pedazocabrona) novieta sin antes tomar precauciones (y no de latex precisamente).

    Si vais a verla, no os olvideis de comentar aqui lo que os ha parecido.

    Publicado en Cine, edusol dixit, Humor, Películas | Escribe el primer comentario »

    ¿QMR?

    September 4 2006

    Las recomendaciones son una de las mejores cosas de la vida. Y tu...¿Qué recomiendas?

    Si eres familia, amigo o simplemente te caigo bien, hazme un favor hombre!

    Utiliza este espacio para compartir conmigo -y con cualquiera que se acerque por aqui- tus cosas preferidas. Puede ser cualquier cosa, desde un libro, cd, película, juego, cocktail o receta culinaria hasta una acción como por ejemplo: contar chistes en los funerales (no riais, que yo he visto hacerlo).

    Por mi parte, ya he empezado a recomendar algunos libros y pelis. Podeis encontrarlos usando el fantabuloso sistema de categorías con el que puedes clasificar todos tus publicaciones. Estas categorías están en la columna de la izquierda de la página principal.

    Música que recomiendo: Uno de ahora “Macaco“, uno de siempre “Pink Floyd

    Libros que recomiendo: De entre todos los que he leído ultimamente, el de “Elogio a la lentidud” de Carl Honoré es imprescindible.

    Películas que recomiendo: “Atrapado en el tiempo” es una comedia romántica genial, “Moulin Rouge” un músical que es una obra maestra al menos para mi, y “Bladerunner” que no he podido comprar en DVD por estar descatalogada, aunque dicen que ahora en Septiembre harán una edición limitada que no me voy a perder.

    Cocktail que recomiendo: Bueno, en esto no me hagais mucho caso. Teniendo en cuenta que mi paladar está atrofiado por no haber probado el vino antes de los 25 años y que mi plato preferido son las patatas fritas con huevos fritos, no os echeis las manos a la cabeza cuando recomiende un “cacaolat con menta”. Suena empalagoso, lo sé, pero lo he probado y esta bueno. Viene a ser como un after-eigt pero bebible. Lo malo es que si lo pides en las discotecas o barras libres de una boda, no suelen tener cacaolat. Es lo que tiene ser “different” y nadar contra corriente. No es fácil, pero compensa. Bueno, tu que estás lo suficientemente loco para estar todavía aqui, leyendo esto…deberías entenderme.

    Acción que recomiendo: No tener miedo a nada. Bueno, no se como se hace, pero si alguien lo averigua que me lo diga. Tiene que ser la hostia!! Bueno, ahora en serio. Para ser políticamente correctos y como éste es un espacio público, escogeré entre una de mis “all time favourites”: dar o recibir un masaje.

    Y tú… ¿Que Me Recomiendas?

    Publicado en Almendruco | 6 Comentarios »

    Dios no existe

    September 3 2006

    A juzgar por lo que escribe en su blog, parece que no estoy solo en mi falta de fe:

    666 el día del Anticristo

    Publicado en Almendruco, Escúchame! | Escribe el primer comentario »

    El fin del SIDA esta cerca

    September 3 2006

    Acabo de ver un anuncio del Banco Santander en el que se preguntan: ¿que estará haciendo en este mismo momento la persona que descubrirá la vacuna contra el SIDA? Responden: estudiando con una de las becas que subvenciona el banco.

    Creo que hablo por todos cuando desde aquí, este humilde blog, doy mis más sinceras grácias al Banco Santander por librar a toda la humanidad de la terrible plaga que es el SIDA.

    Grácias otra vez!! De verdad.. Sois geniales!!
    (por si acaso, sigan tomando precauciones…)

    Publicado en edusol dixit | Escribe el primer comentario »

    EL MUNDO ES MENTIRA

    September 3 2006

    El mundo es mentira. No te lo creas.

    Frase con certificación Almendruco's Trick Compliant. Todos los derechos reservados. El mundo es una mentira. ©Almendruco’s Trick

    La frase no es mía. La aprendí de mi abuela paterna. Ahora que ya no está, he decidido tomar el relevo y hacer mía esta gran frase. Cuanta razón tenía! Es curioso como se puede resumir la experiencia de toda una vida en esta sencilla frase. Esta famosa frase suya es quizá la mayor enseñanza que me dio, aunque estoy seguro de que cuando la pronunciaba era más una exclamación que una enseñanza. Las mejores cosas que aprendemos en la vida las aprendemos cuando prestamos atención, pero no con la mente, sino con la consciencia. Pasaron muchos años hasta que até cabos y me sobrevino la gran enseñanza que encierra esta sencilla pero poderosa frase.

    Como he decidido garantizar mi seguridad económica por lo que me queda de vida, he protegido con copyright la frase. Ya sé que no es justo, pero siempre hay un primero en todo, y en este caso he sido yo. Bueno…como no soy tan malo como aparento, os permitiré usar otra frase que viene a decir lo mismo, aunque no sea tan elegante por contener 7 palabras en lugar de 5. Es esta:

    “Todo el mundo miente todo el tiempo”.

    Mientes más que hablas (Esta frase paradójicamente esta frase es una gran verdad y una gran mentira a la vez, lo que nos lleva a la conclusión de que tampoco se trata de una paradoja aunque por supuesto, esta ultima afirmación tiene la habilidad de ser verdadera o falsa en función de como el azar o la consciencia decidan polarizar tus neuronas en este preciso instante)

    La estadística es otra forma de mentira. Es mítico el ejemplo de Bruce Willis en Luz de Luna cuando dijo: ¿La estadística es la ciencia que dice que si tú te comes dos pollos y yo ninguno…yo me he comido uno?

    Puedes estar mal informado y mentir aun creyendo que dices la verdad. Ser asertivo está bien. Creer que uno siempre tiene razón es georgebushiano (PN) <– (Palabras Nuevas, sección de próxima inauguración).

    Mentir es fácil, innato, en ocasiones gratificante y en ocasiones necesario. Mentir esta mal visto, aunque por supuesto, la única diferencia entre el mentiroso pillado y el supuesto ofendido se basa en la mejor aptitud para la mentira del supuesto ofendido. Es triste pero es así, os lo digo yo, poco apto para la mentira y para el ligoteo (para ligar hay que mentir muchísimo, al menos para conseguir el tipo de chica inteligente que me gusta a mi y requiere mentiras muy elaboradas…vaya suerte la mía!)

    Mentir antes que dañar y dañar antes que mentir. Esta frase es capicúa, es redonda, y es cierta. Permitidme despojarme de toda falsa humildad para participaros que en justicia deberían darme el premio Nóbel de literatura por conseguir una frase verdadera y perfectamente simétrica cuya segunda mitad niega la primera a la vez que completa el significado último y profundo de la misma.

    Estrategia y actitud
    Menos es más (esto solo se cumple en los países ricos, en los pobres es al revés. No hace falta entrar en detalles, ¿no? Es extraño pero en las preguntas de los exámenes de filosofía que no me sabía solía poner “menos es más” y conseguía la máxima puntuación. Al hacer igual en los exámenes de matemáticas me ponían un cero. A ver si nos ponemos de acuerdo ya hombre!!

    Empezar es la mitad de todo. Pruébalo.

    Calidad antes que cantidad (Siempre que te lo puedas permitir)

    Incoherencia antes que aborregamiento. El sistema es hipnótico. Estudios psicológicos han demostrado que muchas personas afirmarán lo que dice la mayoría aunque ellos opinen lo contrario. La necesidad de las personas de ser aceptadas es un gran punto débil que mucha gente sin escrúpulos aprovechará contra ti siempre que pueda. Prevenidos estáis!

    La estrategia es juego y el juego es lucha. ¡¡¡Que empiece la lucha de verbos!!!

    Actuar es mejor que pensar.

    Crear es mejor que imitar.

    Imitar es mejor que plagiar.

    Plagiar es mejor que morir (sustituye cualquier verbo existente en el diccionario y la frase probablemente y estadísticamente seguirá siendo verdad, lo cual es bastante teniendo en cuenta que todo es mentira. No me leáis así…de algún modo tenía que terminar con este estúpido juego.

    Imitar mejor que ser mediocre (¿es mejor aportar algo nuevo o asegurar el tiro?, ¿Hay que apedrear al imitador o ver en sus actos una noble rendición y pleitesía al autor original. ¿Limita mis capacidades de ser original en mis ideas y actos el hecho de haber nacido en el siglo XX mucho más tarde que cantidad de genios de siglos anteriores?

    Humor antes que seriedad (A no ser que estés con alguien sin sentido del humor. Ni se te ocurra decirle a Mike Tyson que no te coma la oreja!)

    Un mal menor es mejor que un mal mayor… ¿comparado con qué? (primero habrá que ponerse de acuerdo en que es menor y que es mayor, ¿no?.

    Es curioso como el lenguaje tiene el poder de justificar cualquier cosa. Un político que sea un buen orador tiene por boca un arma blanca que debería ser registrada como letal.

    Decidir por uno mismo a que decidan por ti (si es que sabes lo que haces). La decisión se basa en la elección y la elección de descarte. El descarte genera negativismo y dolor. Decidir no es fácil. Por eso los cobardes prefieren que otros tomen decisiones por ellos.

    Mostrarte necesitado es signo de debilidad. Es una pena que la gente lo sepa y lo oculte, cosa que fomenta la locura y la deshumanización. Es extraño comprobar que solemos asociar la palabra “humano” a cosas buenas cuando existen demasiados ejemplos que indican lo contrario. Que locos estamos.

    Publicidad y manipulación
    Un dato: no respirar mata puesto que las células necesitan oxígeno, pero respirar produce oxidación que también mata, aunque mucho más lentamente. Mucha gente prefiere comprar alimentos con antioxidantes confiando que vivirán más, compensando quizá que saben que van a vivir menos por su adicción al tabaco. No tengo la más mínima duda que cualquier alimento manufacturado por las empresas dedicadas al sector alimentario contiene muchos más elementos perjudiciales de los que técnicamente seria posible, pero claro, tampoco pasa nada si los clientes se mueren más jóvenes de lo que debieran a causa de estos productos. Al fin y al cabo, de la muerte también se hace negocio y de todas maneras, tampoco interesa tanto una población muy vieja, pues las personas entradas en años se vuelven más sabias y tienden a consumir y gastar menos, y eso…eso no interesa. Ya hace tiempo que no nacemos como personas, nacemos productos que a su vez seremos entrenados para consumir más productos.

    Cuando pienso en la publicidad intento polarizar mi mente en otra dirección, pero mientras no lo consigo, pienso cosas como esta: me doy cuenta que cada vez abunda más la publicidad de todo tipo y sobre todo tipo de cosas y seres, cada vez más agresiva, intrusiva, subliminal, sofisticada y de mayor tamaño. Los límites se transgreden constantemente y cada vez a un ritmo más acelerado (yo creo que los cabronzuelos que manejan el cotarro globalizador ya deben haberse enterado que el fin del mundo esta cerca y ponen toda la carne en el asador para sacar el mayor partido antes de que un meteorito perfore la tierra, la secretaria del despacho oval del presidente de los EE.UU no tenga un buen día y derive todo en la guerra nuclear definitiva o el ratoncito cobaya gigante que hace girar la tierra salga a la superficie y se nos meriende a todos en justa venganza por la tortura que tradicionalmente los humanos hemos aplicado a los pequeñines en aras de la experimentación. De entre esos valiosos experimentos hemos aprendido lo siguiente: los ratoncitos que cuando bajan una palanca reciben una descarga eléctrica, prefieren no volver a bajar la palanca.

    Dicen que todo el mundo tiene un precio. Pues que sabiondos. Y ahora ¿porque no nos cuentan algo que no sepamos? Y que nadie me contradiga! Se estaría equivocando. No nos engañemos, esta frase va de manipular, y si algo tiene el ser humano es que es altamente manipulable. ¿Arde la gasolina al acercar una cerilla encendida? Tu tienes un precio, te guste o no.

    Mente
    Meditar mejor que pensar (es imposible no pensar, solamente disminuir el número y la intensidad de los pensamientos. Es como bajar el volumen pero nunca puedes apagarlo. Si la vida es música, tu mente es un amplificador que no tiene MUTE ni volumen cero.)

    Intuición antes que análisis. Los animales son mejores que los humanos. Eso lo sabe todo el mundo. Ellos usan el instinto y la intuición y nosotros la razón y el análisis. El problema es que la razón y el análisis residen en el neocortex, la parte más nueva del cerebro, es decir, es como una beta de la que se espera que falle antes de conseguir una versión más estable. En cambio, la intuición tiene su sede en la parte más antigua del cerebro, probada con éxito en multitud de ocasiones y mejorada hasta el punto de hacer los procesos automáticos para permitir el desarrollo de proyectos experimentales como este neocortex nuestro que tantos quebraderos de cabeza nos da. Ahí van unos cuantos ejemplos de las pifias producto de nuestro neocortex beta: las bombas atómicas y además usarlas para destrucción masiva de personas, el gas nervioso, asesinar por papeles de algodón (billetes de dinero), etc.

    Haceros una pregunta, si la sabia naturaleza se ocupa de nuestra supervivencia dejando todos los sistemas vitales como el bombeo del corazón, la respiración, la digestión, etc. a las partes inconscientes y automáticas del cerebro, ¿para que confiar otros temas importantes al análisis y dejar de lado la intuición? En la práctica, hoy en día el sentido de la intuición está bastante atrofiado por falta de uso y exceso de televisión. Las mujeres conservan más esta habilidad que los hombres. Por eso se lo montan mejor que nosotros.

    Renovarse o morir. Usa la mente o piérdela (hablamos de atrofia severa señores). Cambiar de idea es algo que no se produce tan a menudo como debiéramos. La mente es vaga y gusta del inmovilismo que justificará de mil maneras para no cambiar lo aprendido, lo cual nos convierte en estúpidos. Si por el contrario abrimos nuestra mente a nuevas ideas o a revisar los viejos modelos que una vez nos sirvieron, nos irá mejor.

    Relaciones
    Ceder para ganar. Me pregunto porque no se trata el matrimonio como una llave más en las lecciones del arte marcial Aikido. Por supuesto “ceder para ganar” es solamente una parte de la ecuación. El resto de variables varía en número y complejidad de manera directamente proporcional al número de libros leídos por la suma de los dos miembros de la pareja. Cuanto más cultivado es el intelecto conjunto de la pareja más complicado es el ejercicio de mantener un sano equilibrio en la pareja. Con la actual situación de progreso y bienestar económico (en la mitad del mundo que lo tiene, claro), el nivel cultural ha ido creciendo, y con él, el número de separaciones y divorcios. Es raro, sí, pero es un hecho.

    Ganar para gustar. Esta es una verdad inmutable del universo. El éxito atrae. Darwin sigue estando de actualidad. Puedes ser sensible, metrosexual y lo que te de la gana, pero si no demuestras que tienes ese algo mejor que los demás, tus genes van a quedarse donde están, sin marcha, quietecitos y tan solo útiles para que te identifique la policía científica si has sido un chico malo.

    ¿Lo queréis más claro? Ganar para procrear (la naturaleza ha creado múltiples y creativas maneras de gustar al otro sexo que son dignas de estudio)

    Amistad antes que amor y amor antes que amistad. Esto depende de si das o recibes la calabaza. La trampa implícita está en que la amistad es una parte del amor, pero el amor es demasiado grande para caber dentro de la amistad. Si intentas meter amor en una amistad, no cabe, y claro, se destruye la amistad. Si aprietas un poco y no cabe…ya sabes, no sigas apretando o despídete de la amistad.

    Discusión. La comunicación es mejor que imposición de puntos de vista. Ya veis, soy un sabio. Que listo soy. ¡Pues no! Como siempre, es posible darle la vuelta a la frasecita. No hay verdades absolutas y nunca se puede generalizar. De hecho tampoco se puede particularizar. Basta! Vamos a concretar un poco acotando el tema a las discusiones de pareja: Lo mejor es no hablar puesto que si en estado de reposo harmonioso ya suelen suceder malentendidos, imagina lo que puede ocurrir en un ambiente tenso cargado de adrenalina, testosterona y estrógenos en el que cada contrincante tiene un gesto de ceño fruncido, ojos escudriñantes, labios apretados y oídos taponados a argumentos ajenos a uno mismo. No…no es el momento de ser creativo y demostrar nuestros pesados argumentos con oratoria. En lugar de eso, deberemos actuar con extrema cautela para no alejar a ese ser querido que se esconde tras esa muralla de incomprensión totalmente cubierta de grafitos que rezan “Aléjate de mi, bicho!”. Mi consejo es concentrarse en lo bueno de la otra persona, utilizar el lenguaje no verbal preferentemente al hablado que será únicamente utilizado para repetir las partes de nuestra pareja con los que estemos de acuerdo, y sobretodo olvidarse de que “evidentemente” tenemos razón. Muchas veces, perder la batalla es la forma de ganarla. Lo malo de esta técnica es que si se repite demasiadas veces y siempre es la misma persona la que debe ceder en aras de un bien mayor, el delicado pH de la relación puede volverse ácido y destruirla. En todo caso, simplificar en estos casos siempre es una buena idea. Las relaciones son como trípodes y no como sillas. Los trípodes tienen tres patas y las sillas cuatro. Con ello quiero dar a entender que cuantas menos variables intervengan en una discusión, tanto mejor. Esa cuarta pata puede tener muchos nombres (orgullo, resentimiento, cabezonería, etc). ¿Que hay de las otras tres patas? Pata 1: Confianza, Pata 2: Comunicación, Pata 3: El conflicto

    El objetivo es tener el trípode nivelado para poder construir mejor la relación sobre él. Cuando aparecen los conflictos y se alarga esa pata nº 3, deberemos alargar la pata nº 1 y la nº 2 cuanto sea necesario para mantener siempre el nivel. Con el trípode perfectamente nivelado el sexo es mejor y las fotografías de 360º geniales.

    No hay nada como el sexo (no hay nada como la hormiga, no hay nada como el bolígrafo, no hay nada como… ¿me siguen?. Que fácil es afirmar cosas impunemente!! Bueno, supongo que ahora si…puedo afirmar sin pudor que “No hay nada como el sexo”

    Una vez una chica me dijo que uno de los motivos por el que no le gustaba es que me veía noble, que no decía mentiras. Enigmas vitales como este erosionaron mi materia gris hasta límites insospechados dejándome largo tiempo en lamentable estado semi-vegetativo. Afortunadamente, gracias a una inesperada y espontánea recuperación de mis sistemas neuronales básicos, he logrado no sin poco esfuerzo re-inventarme. Lo bueno del proceso es que he aprovechado para hacer algunas modificaciones y mejoras. Pero no quiero aburriros con mi nuevo yo, aunque sea extremadamente interesante, todo hay que decirlo. En otra ocasión y a la luz de unas velas y unas copichuelas, quizá lo haga… Por cierto, una de las mejoras fue la decisión de tomar alcohol. Lo de fumar y drogas lo dejo para cuando cumpla más de 100 años. Dicen que hay que probarlo todo en esta vida pero yo elijo cuando.

    Comunicación
    Escuchar es mejor que hablar, pues cuando escuchas aprendes cosas y obtienes información, al contrario que cuando hablas, que es cuando puedes cagarla, no aprendes nada y das información que podría hacerte perder ese fino halo misterioso que te hace atractivo. A no ser, claro está, que estés mintiendo como un bellaco, en cuyo caso puede ocurrir cualquier cosa. Y como a estas alturas ya sabemos que la mayoría mentimos más que hablamos, pues nada, a disfrutar de las consecuencias.

    La energía ni se crea ni se destruye, solamente se transforma (aplicado al mundo de los sentimientos y de las emociones, un logro, un éxito, un desamor, una decepción, pueden transformarse extraordinariamente. Las palabras “adecuadas” con una energía potencial muy pequeña constituida por pequeños campos magnéticos de actividad cerebral y las tenues ondas sonoras emitidas por la boca que las pronuncia pueden en efecto desatar una enorme energía cinética en forma de saltos de alegría con puñetazo al aire incluido, expresiones verbales desinhibidas y subidas de decibelios o bien llevar a la práctica el deseo de matar a miles de personas estrellando un avión en un rascacielos. Ya veis como pueden transformarse unas palabras en miles de muertos.

    Si lo que vas a decir no es más bonito que el silencio, cállate. (Poético, probablemente un buen consejo a seguir, aunque el imperativo final insta a la rebelión: A mi nadie me dice que me calle!! so #@!$% del demonio, como te coja…)

    Algo habrás hecho (Frase cruel como ella sola. Me pregunto si algún día me cruzaré con alguien lo suficientemente maligno como para decírsela si es que me atrevo claro)

    A veces decimos tonterías sin querer, por ignorancia, porque no sabemos más o por economía de tiempo y saliva. Ejemplo:

    Se dice de los hombres: “Siempre pensáis en lo mismo”. Yo le digo a las mujeres: “Siempre pensáis en lo mismo”, lo que pasa que no es la misma cosa. Ahora tengo tentaciones de definir “la misma cosa” de las mujeres y se me presentan varias opciones y ninguna con final feliz. Ay! que cruz que no seáis todos clones míos para que no tuviera tantos problemas de comunicación…aunque pensándolo bien, bienvenidos sean los problemas de comunicación y con ellos la diversidad de la especie.

    Hay canciones que me transmiten una energía especial como “Me gustas tu” de Manu Chao o “Sideral” de Macaco por poner solo dos ejemplos rápidos. La música -cuando es buena- es como una película, un libro, un cuadro, una fotografía o cualquier otra forma de arte. El arte es un catalizador de sentimientos y emociones que facilitan enormemente la vida en el planeta Tierra y la convivencia entre nosotros. No puedo concebir un mundo sin música. Estoy convencido que sin música nuestra extinción se adelantaría una barbaridad.

    El consejo “Sé tu mismo” es tan recurrente como estúpido. Ya puestos, también podrías aconsejar “Mejor no vayas atrás en el tiempo” Moraleja: es imposible no ser tu mismo. Y ahora pensareis: eso se dice en sentido figurado, no seas puñetero. Pues si soy puñetero, ¿para que dar consejos inútiles con figuramientos estériles que a buen seguro provocarán un bucle mental en el aconsejado consiguiendo consumir tiempo de procesado de opciones reales de éxito en caso de haber recibido un consejo práctico. Ejemplo: A alguien que teme hablar en público puedes decirle: “Se tu mismo” Con ello se consigue que el tímido orador se concentre en sí mismo como ser incapaz de sentirse cómodo ante el público y asegurar que se cae con todo el equipo. En cambio, por citar alguna otra manera más creativa de aconsejar, podríamos decirle: “Imagínate que la gente del público está desnudo” El resultado será igualmente un desastre pero al menos tendrá consecuencias prácticas insospechadas. Si es mujer recordará que debe reponer los activos de leche corporal, cremas anticelulíticas (de estas que no funcionan pero aplacan tu culpabilidad porque al menos has hecho lo que has podido -excepto ir al gimnasio claro-), ceras depilatorias, cremas autobronceadoras, etc. Si es hombre tomará nota mental de lo antiestética de la barriga cervecera y creerá que ya sabe porque su pareja prefiere apagar la luz para hacerlo -ese no es el motivo chaval!-, no se permitirá a si mismo mirar a las mujeres desnudas -en su imaginación- más que en el cuello a lo sumo (que cuenta como zona erógena y que por suerte suele estar a la vista) absteniéndose de mirar otras zonas más tentadoras puesto que sabe que ante ese público feroz que huele su miedo al ridículo, lo último que necesita es una erección que desplace sangre de su ya de por si poco irrigado cerebro a sus partes encargadas de la transmisión de unos genes poco capacitados para la comunicación verbal. Y la ironía de todo esto es que seguro que el chaval sería un hacha con el lenguaje de signos, pero por mala suerte no nació sordo y en el mundo sonoro él es solamente uno más del montón.

    Metafísica
    Todo es relativo como dice Albert Einstein. Y tiene razón. Lo expreso todo en tiempo verbal presente porque a lo mejor el amigo esta vivo en algún universo paralelo, y es que la física cuántica tiene estas cosas.

    Tonto quien lo lea! (ja ja ja, os volví a pillar, siempre caéis, mira que sois tontos!)

    No hay nada normal, es solamente una definición que no soportaría ninguna prueba empírica.

    No creo que todo pueda definirse. Puede tu cerebro pensar, imaginar, elucubrar sobre algo que no puede definirse? Ser incapaz de definir algo ¿significa que no existe?

    Bórrese antes de escribir (mierda!! ahora soy yo el que he caído)

    Todo lo que recuerdo de las clases de filosofía es al profesor con un semblante solemne afirmaba con rotundidad: “Mesa es mesa”, “Bolígrafo es bolígrafo”. Lo mejor del caso –no os lo perdáis- es que era el mismo profesor que daba religión (si, he ido a un colegio de curas, ¿Qué pasa? Suficiente tengo ya con librarme de los traumas que eso te crea)

    Gastronomía
    Comerse el coco es mejor que comerse el tarro (el coco -convenientemente partido en dos- es dulce y jugoso, mientras que el tarro suele ser muy indigesto)

    Comer es mejor a que te coman (dejemos volar la imaginación… ¿han terminado? Si tienen hambre también es mejor y si lo haces todo a la vez… pues no te concentras!

    Que te coman es mejor que comer (variación de la anterior). Apuesto a que podría llenar folios y folios…si es que en pleno 2006 alguien empleara ese método de anotación, claro…

    Locura
    ¿Porque todo está mezclado en esta colección de pensamientos?, ¿Hay otra manera? ¿Creéis realmente que puede extraerse de cualquier frase su componente ambiguo, humorístico, serio, metafísico, práctico, etc. y reflejar exactamente una sola cosa para comunicar exclusivamente un significado inequívoco? Si es así, estáis locos! Claro que como todos estamos igual de locos -aunque con tantas formas de locura distintas como distintas huellas dactilares existen-. Aparte de que a mi, como hombre, me gustan las locas…las locas por mi claro! Por cierto, si eres esa loca y eres capaz de exprimir una naranja sin cortarla por la mitad, lleva tu locura un grado más allá y házmelo saber (que sepas que no ronco pero que me gusta abrazar antes de quedarme frito, quedas avisada)

    Justicia, o ausencia de ella
    La justicia es injusta. Injusta por incompleta, por basarse en el lenguaje, por ser interpretable a pesar de los esfuerzos por evitar ambigüedades. Injusta por estar creada, administrada y controlada por nosotros los humanos, los mismos humanos débiles en ocasiones y corruptibles en otros. Por otra parte, una vez celebrado el juicio el resultado es que las dos partes pierden. Eso lo sabe hasta el peor de los abogados. Por cierto, aunque no venga al caso, nunca me han gustado los abogados. Si son tan populares los chistes de abogados será por algo. Claro que también lo son los de las rubias y ese cliché de rubia tonta no lo tengo tan claro…pero bueno, a lo que íbamos: en un juicio celebrado pierden las dos partes bastantes cosas aparte del dinero que fluye de las dos victimas a los dos abogados, y se trata de dignidad (en los juicios es práctica habitual el despellejamiento, humillación pública, muestreo de trapos sucios varios, competición de calumniadores, etc.) y de un tiempo precioso que uno podría dedicar a actividades más gratificantes, sanas o lúdicas como son por ejemplo el arte de la seducción, el esquí de fondo o la elaboración de la paella más grande del mundo (si se quema es igual porque la inscriben en el Libro Guiness de los Records como la paella más grande jamás quemada).

    Guantánamo. Privación de sentidos. Dicen que el sentido común es el menos común de los sentidos. Que frase más bonita y cuanta razón lleva! Pero no creo que el problema del mundo sea el sentido común. Hay más sentido común repartido por ahí de lo que parece. Lo que pasa es que ese sentido común está arropado por grandes dosis de miedo. Es de sentido común no permitir a algunos países que cual matón de la clase se dedique a no firmar protocolos de Kyoto para la conservación del planeta, o que se dedique a torturar a quien le venga en gana en una prisión sin juicio previo ni nada de nada. No hay nada como imponer lo que a ti te de la gana gracias al miedo que todo el mundo te profesa. El miedo es una peligrosa barrera mental y por tanto física para quien lo sufre y una poderosa arma para quien lo inspira. El progreso de la sociedad no ha sido muy parejo en todos los campos. Es verdad que gracias al progreso disfrutamos de cientos de canciones en mp3 en el tamaño de 2 cm3, pero en el campo de la relación entre nosotros sigue imperando la ley de Darwin, la del más fuerte.

    Reflexión final
    Cualquier cosa contiene su opuesto por definición. El contexto cambia significados por completo. La mente y el lenguaje son extremadamente limitados. Por todo ello, todo lo antedicho es inclasificable y pertenece a todas las categorías o a ninguna, según se prefiera. Intenten clasificar esta colección de frases y párrafos y dense por vencidos.

    Voy a ampliar y revisar este texto de vez en cuando. Los comentarios, debates y cualquier forma de comunicación que estas palabras puedan originar son bienvenidas aunque por supuesto, todo lo que se me diga, puede y será utilizado en su contra.

    Estoy intentando que entendáis algo y a lo mejor hasta puede que lo consiga.

    Un abrazo

    Almendruco’s Trick Management certifies this document as Almendruco’s Trick Compliant

    Publicado en Almendruco | 7 Comentarios »

    EGO

    September 3 2006

     

    Nadie se ha llevado mi queso. Como veis, aqui teneis los dos para demostrarlo.

    almendrucotrick@gmail.com

    Me gusta

    • Las cosas buenas de vivir en sociedad, como por ejemplo, no tener que matar personalmente a los animales cuya carne quiero comer ni recolectar personalmente las frutas y verduras que regulan el tránsito (sin semáforos ni bio de danone oye)
    • Que me convenzan de algo y el proceso y las consecuencias que todo ello implica.
    • El equilibrio. Ver en mi blog el post (en catalán) de Viu el Tantra, ves pel camí del mig!
    • Las citas de todo tipo, aunque sean con chicas guapas.
    • El humor. No hay día más perdido que aquel en que no nos hemos reído.
    • La introspección y el análisis, comprensión del comportamiento humano, metafísica y delirios filosóficos, elucubrar y patinaje de neuronas en general.
    • No mirar nunca el reloj cuando lo paso bien y no poner límite artificial a la duración natural de las cosas que valen la pena.
    • Seducir, aunque todavía no sé como se hace. Hasta ahora la suerte y la casualidad han sido mis más importantes bazas.
    • La pronta sinceridad puesto que la tardía duele más.
    • Que me den la razón cuando la tengo. Tranquilos, los gastos del certificado ante notario de que en efecto, yo tengo la razón, corren de mi cuenta.
    • Internet, por la poderosa herramienta de comunicación que es, por la capacidad que tiene la red de potenciar cualquier interés que uno tenga, por ser una fuente de información, por su estructura descentralizada y por la ayuda que puede prestarte a cualquier nivel si sabes como usarla. Claro que Internet puede usarse para cosas malas, pero si lo pensáis bien, absolutamente todo puede usarse para el mal.
    • Hacer listas de cosas como estas por mero divertimento y autoconocimiento.
    • Pensar que hay una solución para absolutamente todo, aunque por supuesto, en muchas ocasiones es muy difícil encontrarla.
    • Congelar momentos de la vida con mi cámara de fotos. Ver mis fotos en flickr.
    • Los productos que se obtienen como resultado de la inversión de mucho tiempo e ingenio por parte de una o más personas en la creación de literatura, música, cine, teatro, pintura, escultura y arte en general. Por suerte, algunos de estos productos puedes descargarlos gratis de Internet.
    • Las cosas gratis. Hay cantidad de cosas que aparte de gratis son saludables y buenas para el cutis, como conversar, deporte y sexo.
    • Los deportes de raqueta, porque te aseguran que aunque seas malo vas a tocar la pelota casi la mitad de las veces. Ah, también porque suelo encontrar pardillos más malos que yo y les gano, jejeje.
    • La música sin la cual el mundo no sería lo mismo…sería peor. ¿No es genial que de entre todos los universos cuánticos nos haya tocado vivir en uno con música y además con grupos como Pink Floyd? Por si acaso ya contesto yo: sí, es genial. (Ramón, como ves al final he añadido mi afición a Pink Floyd…es que me has hecho sentir culpable y eso no se le hace a un amigo hombre!)

    No me gusta

    • Que me hagan pasar por el tubo. Por ejemplo, cada vez que debes firmar contratos con un banco, empresa de telefonía, operación quirúrgica que son abusivos dejándote a merced de la otra parte. Para eso, si tan solo puedes confiar en que todo irá bien, mejor sería no firmar nada, claro que esta opción no existe. Si no vendes tu alma te quedas sin libreta de ahorros, conexión adsl u operación que te permita seguir viviendo. Yo hace tiempo que he dejado de leer la letra pequeña. Tan solo pregunto: ¿Dónde hay que firmar? y hago algún chascarrillo mientras deseo en mis fueros internos que pudiera encomendar mi alma al todopoderoso. Lástima que no crea en Dios.
    • Que se quiera hacer negocio de absolutamente todo. Estoy seguro que en un futuro no muy lejano, si los EE.UU. y los fundamentalistas no han aniquilado la vida en el planeta, podremos ver como Microsoft y Telefónica patrocinan el nacimiento de seres humanos de diseño. La publicidad dirá: ¿Cómo desean a su hijo? Tenemos en oferta genes de Fernando Alonso, Rafa Nadal, Albert Einstein y David Gilmour. De serie añadimos habilidad en los karaokes, peleas callejeras y trucos de magia. Si desean habilidades avanzadas como maestría en física cuántica, neurociencia y carisma innato, escojan de nuestro amplio catálogo y obtengan ese plus llevándose tres habilidades avanzadas por el precio de dos! No deje que su hijo sea él mismo, permítale ser mejor!!
    • La rigidez. Bueno, en algunos momentos esta bien, pero por lo general no me gusta.
    • El chantaje emocional y el resto de formas de manipulación. Que asco! Puaj!
    • Que me pongan a prueba. Prefiero que se confíe en mí.
    • Las calabazas, aunque el cabello de ángel que se obtiene de ellas está riquísimo.
    • Que no respeten mi espacio vital
    • Que me insistan. He dicho que noooooooooooOOOO!!!
    • Que me tomen por tonto. Ya sé que lo parezco, pero no lo soy!
    • Los malos abogados y los malos médicos. Tampoco me gusta cualquier otra persona que sea mala en el ejercicio de su profesión, pero estos te pueden joder la vida especialmente.

    Cosas que no entiendo

    • A quien nunca se pregunta nada y se limita a hacer lo que le dicen o lo que hacen los demás.
    • Porque fuma la gente.
    • Porque se droga la gente.
    • Porque hay quien cree en los horóscopos.
    • Porque hay quien cree en la superstición.
    • Porque hay quien cree en la videncia.
    • Porque hay quien cree en el esoterismo.
    • Porque hay quien cree en las cartas cadena.
    • Porque hay quien cree que los trucos de magia son reales.
    • Porque hay quien cree en poderes y seres sobrenaturales.
    • Porque hay quien cree en amuletos. Objetos sentimentales vale, amuletos no.
    • Porque hay quien cree en el destino..
    • Porque hay quien cree que uno se divierte más estando borracho.
    • Porque hay quien prefiere provocar las cosas a las que tiene miedo a causa de ese mismo miedo en vez de fomentar otras actitudes que eviten ese desenlace tan temido. Es decir, no entiendo a los aficionados a las profecías de autocumplimiento.
    • Porque hay quien cree en la suerte. No me entendáis mal. La suerte existe, es una manera de llamar a la casualidad que te reporta algún tipo de beneficio. Lo que no entiendo es que hay quien cree en que la suerte se puede forzar, calcular o merecer.
    • Porque hay quien tropieza tres veces o más con la misma piedra.
    • A las mujeres. Bueno, estoy en ello y he hecho muchos progresos. No son mala gente en realidad.

    Publicado en Almendruco | 2 Comentarios »

    ZEN

    September 2 2006

    101 paràboles Zen

    Aquests koans, o paràboles, es van traduir a l’anglès d’un llibre anomenat Shaseki-shu (Col·lecció de Pedra i Sorra), escrit al final del segle XIII pel mestre de Zen japonès Muju (el “no-morador”), i de les anècdotes de monjos Zen preses de varis llibres publicats al Japó cap a la entrada del segle XX.

    La plana d’Internet on he trobat aquests koans, en anglès és la següent:

    http://www.ashidakim.com/zenkoans/zenindex.html

    La traducció al català l’he fet a l’abril de 2006 amb la finalitat de practicar anglès i català i sobretot aprendre una mica de Zen en el camí. Desitjo que qui les llegeixi gaudeixi del contingut. Jo ja ho fet.


    1. Una tassa de te

    Nan-in, un mestre japonès durant la era Meiji (1862-1912), va rebre a un professor d’universitat que va venir a preguntar sobre el Zen.

    Nan-in va servir el te. Va omplir totalment la tassa del visitant, i no va parar de posar te.

    El professor va observar el vessament fins que no va poder contenir-se. “Ja està plena. No n’hi entrarà més!”

    “Com aquesta tassa,” va dir Nan-in, “ets ple de les teves pròpies opinions y especulacions. Com puc mostrar-te Zen a menys que buidis primer la teva tassa?”

    2. Trobar un diamant en un camí fangós

    Gudo era el professor del emperador del seu temps. No obstant, acostumava a viatjar sol com un pidolaire ambulant. Una vegada quan anava de camí a Edo, el centre cultural i polític de l’estat Shogun, es va apropar a un petit poble anomenat Takenaka. Era vespre i plovia fort. Gudo estava xop. Les seves sandàlies de palla estaven fetes miques. En una granja propera al poble va veure quatre o cinc parells de sandàlies a la finestra i va decidir comprar-ne algunes de seques.

    La dona que li va oferir les sandàlies, veient com n’estava de xop, el va convidar a passar la nit a casa seva. Gudo acceptà, donant-li les gràcies. Va entrar i recità un sutra davant el santuari familiar. Llavors va ser present a la mare de la dona, i als nens. Observant que la família sencera esta deprimida, Gudo els preguntà que anava malament.

    “El meu marit es un jugador y un borratxo,” li va dir la dona. “Quan guanya i beu es torna abusiu. Quan perd demana diners als altres. A vegades està tant borratxo que ni tant sols torna a casa. Que puc fer?”

    “L’ajudaré”, va dir Gudo. “Aquí tens uns quants diners. Aconsegueix-me un galó de bon vi i alguna cosa bona per menjar. Llavors et pots retirar. Meditaré davant el santuari.”

    Quan l’home de la casa tornà cap allà la mitjanit, bastant begut, va bramar:

    “Ei, esposa, he arribat”. Tens alguna cosa per menjar?”

    “Tinc una cosa per tu,” va dir Gudo. “Resulta que em va enxampar la pluja i la teva dona amablement em va oferir passar aquí la nit. A canvi He comprat una mica de vi i peix, perquè tu també en tinguis.”

    L’home estava encantat. Va beure’s el vi d’un cop i es va estirar al terra. Gudo va asseure’s a meditar al seu costat.

    Al matí següent quan el marit es despertà, havia oblidat la nit passada. “Qui ets tú? D’ón vens? preguntà a Gudo, qui encara estava meditant.

    “Soc Gudo, de Kyoto i vaig cap a Edo”, replicà el mestre Zen.

    L’home estava visiblement avergonyit. Va demanar disculpes profusament cap al mestre del seu emperador.

    Gudo somrigué. “Tot a la vida es efímer,” explicà. “La vida es molt breu. Si continues jugant i bevent, no tindràs temps de fer res mes, i també seràs causa de patiment per la teva família”.

    La percepció del marit despert com si fos d’un somni. “Tens raó,” declarà. “Com podria pagar-te per aquesta ensenyament meravellós! Deixa’m que et vegi partir i porti les teves coses un trosset del camí.”

    “Si ho desitges,” assentí Gudo.

    Els dos van partir. Desprès de tres milles Gudo li va dir que tornés. “Només cinc milles més,” li demanà a Gudo. Van continuar.

    “Pots tornar ara,” suggerí Gudo.

    “Deu milles més,” replicà l’home.

    “Torna ara,” va dir Gudo, quan van fer les deu milles.

    “Et seguiré la resta de la meva vida”, declarà l’home.

    Els ensenyaments moderns de Zen al Japó parteixen de la línia del famós mestre que va ser successor de Gudo. El seu nom era Mu-nan, l’home que mai va tornar enrere.

    3. Ah si?

    El mestre Zen Hakuin era reverenciat pels seus veïns per viure una vida pura.

    Una bonica noia japonesa, els pares de la qual tenien una botiga de menjar vivien prop seu. De sobte, sense esperar-s’ho, els pares van adonar-se’n que estava embarassada.

    Això els va fer enfadar. Ella no confessava qui era l’home que l’havia deixat en estat, però desprès de molt preguntar, finalment va anomenar a Hakuin.

    Molt enfadats van anar a veure al mestre. “Ah si?” va ser tot el que va dir.

    Desprès de nascut, el nen va ser portat a Hakuin. Per llavors ell havia perdut la seva reputació, cosa que no li importava, però va tindre molt bona cura del nadó. Aconseguia llet dels veïns i qualssevol cosa que necessités.

    Un any desprès, la noieta-mare no ho va suportar més. Els explicà als seu pares la veritat –el pare real de la criatura era un jovenet que treballava a la peixateria.

    La mare i el pare de la noia van anar immediatament a Hakuin per demanar-li perdó, presentar-li unes bones disculpes i recollir al nen.

    Haikun estava disposat. En donar el nen, tot el que va dir va ser: “Ah si?”

    4. Obediència

    Les xerrades del mestre Bankei eren ateses no només per estudiants de Zen, sinó també per persones de tota mena de classes i sectes. Mai va citar sutres ni va caure en dissertacions escolàstiques. En lloc d’això, les paraules anaven directament del seu cor al dels oients.

    La seva gran audiència va fer enfadar a un sacerdot de la secta Nichiren enviat perquè els seus deixebles l’havien deixat per anar a escoltar allò del Zen. El egolatra sacerdot Nichiren va arribar al temple, amb la determinació de debatre amb Bankei.

    “Ei, mestre Zen!” va cridar. “Espera un minut. Qualsevol que et respecti ha d’obeir el que dius, però un home com jo mateix no et respecta. Pots fer-me obeir-te?”

    “Vine al meu costat i t’ho mostraré”, digué Bankei.

    Orgullosament el sacerdot es va obrir pas entre la multitud cap al mestre.

    Bankei somrigué. “Posa’t a la meva esquerra.”

    El sacerdot obeí.

    “No,” digué Bankei, “parlarem millor si et poses a la meva dret. Posa’t aquí.”

    El sacerdot orgullosament es va posar a la dreta.

    “Ya veus,” va observar Bankei, “m’estàs obeint i penso que ets una persona molt amable. Ara seu i escolta.”

    5. Si estimes, estima obertament

    Vint monjos i una monja, que es deia Eshun, practicaven meditació amb cert mestre Zen.

    Eshun era molt maca tot i que duia el cap afaitat i portava un vestit senzill.
    Varis monjos s’havien enamorat secretament d’ella. Un d’ells li va escriure una carta d’amor, insistint en una trobada privada.

    Eshun no contestà. Al dia següent el mestre va adreçar una lectura al grup, i quan es va acabar, Eshun s’aixecà. Dirigint-se a aquell que li havia escrit, va dir: “Si realment m’estimes tant, vine i abraça’m ara.”

    6. Sense compassió

    Hi havia una dona vella xinesa que havia mantingut a un monjo uns vint anys. Li havia construït una petita cabana i el va alimentar mentre ell meditava. Finalment es va preguntar quin progrés havia fet ell durant tot aquest temps.

    Per esbrinar-ho, es va fer ajudar per una noia rica en desig. “Ves i abraça’l,” li va dir, “i de sobte li preguntes: Ara què?”

    La noia visità el monjo i sense més el va acaricià, preguntant-li que anava a fer sobre el tema.

    “Un arbre vell creix sobre la freda roca a l’hivern”, replicà poèticament el monjo. “Enlloc hi ha escalfor”

    La noia tornà i relatà lo que ell havia dit.

    “Pensar que he alimentat aquest tipus durant vint anys! Exclamà la vella enfadada. “No ha mostrat consideració per les teves necessitats, no disposició per explicar la teva condició. No calia que respongués a la teva passió, però al menys hauria d’haver evidenciat una mica de compassió.”

    La vella va anar immediatament a la cabana del monjo i la va cremar.

    7. Anunci

    Tanzan va escriure seixanta postals el darrer dia de la seva vida, i va demanar a un ajudant que les envies per correu. Llavors ens va deixar.

    La postal deia:

    Me’n vaig d’aquest mon.
    Aquest es el meu darrer anunci.
    Tanzan
    27 de Juliol, 1892

    8. Grans onades

    En els primers temps de l’era Meiji vivia un conegut lluitador anomenat O-nami, Grans onades.

    O-nami era immensament fort i coneixia l’art de la lluita. En el seu cercle privat va vèncer inclús al seu mestre, però en públic era tant tímid que fins i tot els seus alumnes el guanyaven.

    O-nami sentia que hauria de recórrer a un mestre Zen per a que l’ajudes.

    “Grans onades es el teu nom,” li va dir el mestre, “queda’t en aquest temple aquesta nit. Imagina que tu ets aquestes onades. Ell pensà en moltes coses diferents. Llavors gradualment es va acostar a sentir-se com les onades. En avançar la nit les onades eren cada vegada més i més grans. Van escombrar les flors dels seus gerros. Inclús el Buda en el santuari es va inundar. Abans de la sortida del sol res excepte la marea i la fluïdesa de un mar immens.

    Al matí el mestre trobà O-nami meditant, amb un lleu somriure a la seva cara. Va donar uns copets a la espatlla del lluitador, “Ara res pot distreure’t,” va dir. “Tu ets aquestes onades. Escombraràs tot el que tinguis davant.”

    El mateix dia O-nami participà en els campionats de lluita i va guanyar. Desprès d’això, ningú al Japó va ser capaç de guanyar-lo.

    9. La lluna no pot ser robada

    Ryokan, un mestre Zen, vivia la vila més simple en una petita cabana al peu d’una muntanya. Un vespre un lladre visità la cabana només per descobrir que no hi havia res per robar.

    Ryokan tornà i el va enxampar. “Has fet un llarg camí per visitar-me,” li digué al lladre, “y no hauries d’anar-te’n amb les mans buides. Si us plau emporta’t la meva roba com a regal.”

    El lladre es quedà perplex. Es va emportar la roba i es va escapolir.

    Ryoken es va assentar nu, observant la lluna. “Pobre home”, mussità, “Tant de bo hagués pogut donar-li aquesta meravellosa lluna.”

    10. El darrer poema de Hoshin

    El mestre Zen Hoshin visqué molts anys a Xina. Un dia va tornar al nord-est del Japó, on ensenyà als seus deixebles. Quan era molt vell, els explicà una història que va escoltar a Xina. Aquesta es la història:

    Un any, el 25 de Desembre, Tofuku, que era molt vell, digué als seus deixebles: “No estaré viu el pròxim any, de manera que m’hauríeu de tractar bé aquest any.”

    Els deixebles pensaren que bromejaba, però com que el professor tenia un gran cor, cadascun d’ells el van tractar a cos de rei en aquest darrer any.

    A la vigília de l’any nou, Tokufu va concloure: “Us heu portat bé amb mi. Us deixaré demà per la tarda quan pari de nevar.”

    Els deixebles van riure, pensant que es feia vell i deia coses sense sentit, ja que la nit era clara i sense neu. Però a mitjanit va començar a nevar, i al dia següent no van trobar al seu mestre. Van anar al saló de meditar. Allí el van trobar. Els havia deixat.

    Hoshin, que relatava aquesta història, va dir als seus deixebles: “No es necessari per a un mestre Zen predir la seva mort, però si realment desitja fer-ho, es capaç de fer-ho.”

    “Pots tu?” preguntà algú.

    “Si,” contestà Hoshin. “Us mostraré el que puc fer d’aqui a set dies.”

    Cap dels seus deixebles el van creure, i la majoria d’ells inclús havien oblidat la conversa quan Hoshin els reuní.

    “Fa set dies,” remarcà, “Us vaig dir que us deixaria. Es tradició escriure un poema d’acomiadament, però no soc ni un poeta ni un cal·lígraf. Que algú de vosaltres anoti les meves darreres paraules.”

    Els seus seguidors van pensar que bromejava, però un d’ells comença a escriure.

    “Estàs preparat”, preguntà Hoshin.

    “Si senyor,” contestà l’escrivent.

    Llavors Hoshin va dictar:

    Vinc de la brillantesa
    I torno cap a la brillantesa
    Que es això?

    A aquest poema li mancava una línia de les quatre tradicionals, aixi que el deixeble digué: “Mestre, ens manca una línia.”

    Hoshin, amb el bram d’un lleó conquistador, cridà “Kaa!” i els deixà.

    11. La història de Shunkai

    La exquisida Shunkai qui tenia per altre nom Suzu va ser obligada a casar-se quan era bastant jove. Mes tard, desprès que el seu matrimoni acabés, va anar a la universitat, on va estudiar filosofia.

    Era veure Shunkai i enamorar-se’n. El que és més, allí on anés, ella mateixa s’enamorava d’altres. L’amor era amb ella a la universitat, i desprès quan la filosofia no la va satisfer i va anar a visitar el temple per aprendre sobre Zen, els estudiants de Zen se’n van enamorar. La vida sencera de Shunkai estava saturada d’amor.

    Finalment, a Kyoto es va convertir en una estudiant real de Zen. Els seus germans del sub-temple de Kennin elogiaven la seva sinceritat. Un d’ells va demostrar ser una anima bessona i la va ajudar a dominar el Zen.

    L’abat de Kennin, Mokurai, Tró silenciós, era sever. Es guardava els preceptes per ell mateix i esperava el mateix dels sacerdots. En el Japó modern qualsevol zel que aquests sacerdots han perdut pel budisme sembla que l’han guanyat per tenir esposes.
    Mokurai solia fer fora les dones amb una escombra quan les trobava per qualsevol dels seus temples, però quantes més en foragitava, més semblava que tornaven.

    En aquest temple particular la dona del sacerdot en cap tenia enveja de la bona fé i bellesa de Shunkai. Sabent que els estudiants la elogiaven pel seu Zen serios va fer a aquesta esposa li agafessin tots els mals. Finalment va extendre un rumor sobre Shunkai i el jove que era el seu amic. A conseqüència d’això els dos van ser expulsats del temple.

    “Pot ser que hagi comés l’error d’estimar,” pensà Shunkai, “però la dona del sacerdot no hauria de quedar-se dins del temple tampoc si el meu amic ha de ser tractat tant injustament.”

    Aquella mateixa nit, Shunkai va prendre foc amb una llauna de querosé al temple de cinc cents anys i el va cremar completament. De matinada es va trobar en mans de la policia.

    Un jove advocat es va interessar en ella i es va proposar obtenir una sentència més favorable. “No m’ajudis,” li digué. “Podria decidir de fer alguna altra cosa que em tornés de nou a la presó.”

    Finalment va completar una sentència de set anys, i Shunkai va sortir de la presó, on el carceller de seixanta anys també se’n va enamorar.

    Però ara tothom la veia com una “delinqüent”. Ningú se li acostava. Inclús els practicants de Zen, que se suposava creien en la il·luminació en aquesta vida i amb el cos, l’esquivaven. Shunkai va veure que, una cosa era el Zen i una altra ben diferent eren els seguidors del Zen. Els seus familiars no volien tenir res a veure amb ella. Va emmalaltir, pobre i dèbil.

    Va conèixer al sacerdot Shinshu, qui li va ensenyar el nom del Buda del amor, i en aquest Shunkai trobà una mica de consol i pau mental. Va morir quan encara era exquisidament maca amb encara no trenta anys.

    Va escriure la seva pròpia història en la fútil empresa de donar-se suport a ella mateixa i a alguns li va dir a una dona escriptora. Així va arribar als japonesos. Aquells qui rebutjaren Shunkai, aquells qui la van calumniar i la van odiar, ara llegeixen la història de la seva vida amb llàgrimes de remordiment.

    12. Xinés feliç

    Qualssevol que camini pels barris de Xinatown a Amèrica observarà estàtues de un fort tipus portant un sac de fil de llí. Els comerciants xinesos l’anomenen el xinés feliç o el Buda feliç.

    Aquest Hotei va viure durant la dinastia T’ang. No tenia desig de proclamar-se mestre de Zen o de reunir molts deixebles al seu voltant. En lloc d’això caminava pels carrers amb un gran sac en el que posava regals de caramel, fruita, o donuts. Aquests els donaria als nens que tot jugant l’envoltaven. Va establir una guarderia de carrer.

    Cada vegada que es trobava amb un devot Zen estenia la seva ma i deia: “Dóna’m un penic.” I si algú li demanava que tornés al temple a ensenyar als altres, de nou li contestaria: “Dóna’m un penic.”

    Una vegada estava en el seu treball-joc quan un altre mestre Zen se li va acostar i li preguntà: “Quin es el significat del Zen?”

    Hotei immediatament va deixar el seu sac al terra en resposta silenciosa.

    “Llavors”, preguntà l’altre, “quina es la actualització del Zen?”

    De cop el xinés feliç va fer volar el sac sobre la seva espatlla i continuà el seu camí.

    13. Un buda

    A Tokyo, a la era Meiji vivien dos prominents professors de característiques oposades. Un, Unsho, un instructor a Shingon, guardava escrupolosament els preceptes de Buda. Mai begué intoxicants, no va menjar desprès de les onze del matí. L’altre professor, Tanzan, un professor de filosofia a la universitat imperial, mai va observar els preceptes. Quan tenia gana, menjava, i durant el dia, quan tenia ganes de dormir, dormia.

    Un dia Unsho visità Tanzan, que en aquell moment es trobava bevent vi, ni tant sols una gota del qual se suposava que havia de tocar la llengua d’un budista.

    “Hola, germà,” el saludà Tanzan, “Vols beure?”

    “Jo no bec mai!” exclamà solemnement Unsho.

    “Qui no beu mai ni tant sols és humà,” digué Tanzan.

    “Vols dir que pots dir-me inhumà només perquè no m’abandono a la intoxicació amb líquids?!” exclamà Unsho enfadat. “Llavors si no soc humà, que soc jo?

    “Un Buda,” contestà Tanzan.

    14. Camí fangós

    Tanzan i Ekido estaven una vegada viatjant junts avall d’un camí fangós. Una forta pluja encara queia.

    Desprès d’una corba van trobar una noieta guapa, amb kimono de seda i faixa, incapaç de creuar la intersecció.

    “Vine noia” digué tot d’una Tanzan. Aixecant-la en els seus braços, la va portar sobre el fang.

    Ekido no va tornar a parlar fins la nit, quan van arribar a un temple per passar la nit. Llavors no es va poder contenir més. “Nosaltres, els monjos no ens acostem a les dones,” va dir a Tanzan, “especialment a les jovenetes i maques. És perillós. Perquè ho vas fer?”

    “Jo vaig deixar la noia allí,” digué Tanzan. “Tu encara la portes a sobre?”

    15. Shoun i la seva mare

    Shoun es va convertir en professor de Soto Zen. Quan encara era un estudiant i el seu pare va morir, deixant al seu càrrec cuidar de la seva vella mare.

    Sempre que Shoun se n’anava al saló de meditar, s’emportava la seva mare amb ell. Com que ella l’acompanyava, quan visitava monasteris no podia viure amb els monjos. Així que construïa una petita casa i allí cuidava de la seva mare. Copiava sutras, versos budistes, i d’aquesta manera guanyava algunes monedes per menjar.

    Quan Shoun comprà peix a la seva mare, la gent es burlava d’ell, perquè se suposa que un monjo no ha de menjar peix. Però a Shoun això no li importava. A la seva mare, però, li feia mal veure com d’altres es reien del seu fill. Finalment li va dir a Shoun: “Crec que em convertiré en monja. També puc ser vegetariana”. Ho va fer, i els dos van estudiar junts.

    A Shoun se li donava bé la música i era un mestre de l’arpa, que la seva mare també tocava. En les nits de lluna plena acostumaven a tocar junts. Una nit, una noia jove que caminava prop de la seva casa va escoltar la musica. Profundament emocionada, va convidar a Shoun a visitar-la el proper vespre i tocar. Ell va acceptar la invitació. Uns quants dies desprès va trobar la joveneta pel carrer i li va agrair la seva hospitalitat. Els altres es van riure d’ell. Havia visitat la casa d’una dona dels carrers.

    Un dia Shoun va partir cap a un distant temple per donar una lectura. Uns quants mesos desprès va tornar a casa per descobrir que la seva mare havia mort. Els amics no havien sabut com contactar amb ell, així que el funeral estava en progrés.

    Shoun s’acostà al taüt i el colpejà. “Mare, el teu fill ha tornat,” digué

    “Estic contenta de veure que has tornat, fill,” contestà en nom de la seva mare.

    “Si, jo també estic content,” respongué Shoun. Llavors va anunciar a la gent al seu voltant: “La cerimònia del funeral s’ha acabat. Podeu enterrar el cos.”

    Quan Shoun era vell i sabia que el seu final s’apropava, va demanar als deixebles que es reunissin al seu voltant pel matí, dient-los que moriria al migdia. Cremant incens davant la imatge de la seva mare i del seu antic professor, va escriure un poema:

    Durant cinquanta-sis anys he viscut de la millor manera que he pogut,
    Fent el meu camí en aquest mon.
    Ara la pluja ha parat, els núvols s’escampen,
    El cel blau té lluna plena.

    Els seus deixebles l’envoltaven, recitant sutra, i Shoun els deixà durant la invocació.

    16. No lluny de l’estil de Buda

    Un estudiant universitari mentre visitava Gasant li va preguntar: “Has llegit mai la bíblia cristiana?”

    “No, llegeix-me-la,” digué Gasan.

    L’estudiant va obrir la bíblia i va llegir de Sant Mateu: “I perquè et prens el pensament per pluja? Considera les liles del camp, com creixen. No s’esforcen, tampoc li donen voltes, i amb tot, us he de dir que inclús Salomó en tota la seva gloria no en tenia cap com aquestes… de manera que no penseu en el dia de demà, perquè el dia de demà pensarà les coses per sí mateix.”

    Gasan digué: “Qui sigui que manifestés aquestes paraules considero que era un il·luminat.”

    L’estudiant continuà amb la lectura: “Demana i se’t donarà, busca i trobaràs, pica a la porta i et serà oberta. “

    Gasan remarcà: “Excel·lent. Qui fos que ho digués no era lluny de l’estil de Buda.”

    17. Mesquí ensenyant

    Un jove metge de Tokyo anomenat Kusuda conegué un col·lega qui havia estat estudiant Zen. El jove doctor li preguntà que era el Zen.

    “No puc dir-te el que es,” contestà l’amic, “però una cosa es segura. Si entens el Zen, no tindràs por de morir.”

    “Això està bé,” digué Kusuda. “Ho intentaré. On puc trobar un professor?”

    “Ves a veure al mestre Nan-in,” li digué l’amic.

    Així que Kusuda va anar a veure Nan-in. Es va emportar una daga de nou polsades i mitja de llarga per veure si veritablement el professor tenia por o no de morir.

    Quan Nan-in va veure Kusuda exclamà: “Hola, amic. Qui ets tu? No ens havíem vist des de fa molt temps!”

    Kusuda, perplex, contestà: “No ens coneixem.”

    “Tens raó,” contestà Nan-in. “T’he confós amb un altre físic que està aprenent aquí.”

    Amb un començament així, Kusuda va perdre la oportunitat de provar al mestre, així que sense estar molt convençut, li va demanar si podria donar-li classe.

    Nan-in digué: “El Zen no es una tasca difícil. Si ets metge, tracta els pacients amb amabilitat. Això es Zen.”

    Kusuda va visitar Nan-in tres cops. Cada vegada Nan-in li digué el mateix. “Un metge no hauria de perdre el temps per aquí. Ves a casa i cuida dels teus pacients.”

    Kusuda no tenia clar com tal ensenyament podria treure-li la por de la mort. De manera que a la quarta visita es va queixar: “El meu amic em va dir que quan aprens Zen, perds la por de la mort. Cada vegada que vinc aqui em dius que prengui cura dels meus pacients. Això ja ho sé. Si això és el que diuen Zen, no penso tornar a visitar-te.”

    Nan-in somrigué i donà palmadetes al doctor. “He estat massa estricte amb tu. Deixa que et doni un koan. “Va presentar a Kusuda a Joshu’s Mu per treballar, que es el primer problema que il·lumina la ment del llibre anomenat La porta sense porta.

    Kusuda va reflexionar sobre el problema de Mu (no-cosa) durant dos anys. A la llarga va pensar que havia assolit un certesa de ment. Pero el seu professor li va dir: “Encara no hi ets”

    Kusuda continuà concentrat durant uns altres dos anys i mig. La seva ment es tornà plàcida. Els problemes es van dissoldre. La no-cosa va esdevenir la veritat. Va servir bé als seus pacients i, sense adonar-se’n, es va alliberar de la por a la vida i la mort.

    Quan va visitar a Nan-in, el seu vell professor es limità a somriure.

    18. Una paràbola

    Buda va dir una paràbola en sutra:

    Un home que viatjava a través d’un camp es va trobar amb un tigre. Va volar, el tigre al darrere. Anant cap a un precipici, es va agafar de l’arrel d’una parra salvatge i s’hi va penjar. El tigre l’ensumava des de dalt. Tremolant, l’home va mirar cap baix on bastant avall, un altre tigre esperava per menjar-se’l. Només la parra el sostenia.

    Dos ratolinets, un blanc i l’altre negre, miqueta a miqueta començaren a mossegar el cep. L’home va veure un deliciós maduixer prop seu. Aferrant-se al cep amb una ma, va agafar el maduixer amb l’altra. Que dolç que era!

    19. El primer principi

    Quan algú va al temple Obaku a Kyoto veu gravades a la entrada les paraules “El Primer Principi”. Les lletres son inusualment grans, i aquells qui aprecien la cal·ligrafia sempre les admiren com una obra mestra. Varen ser dibuixades per Kosen fa dos-cents anys.

    Quan el mestre les va dibuixar ho va fer en paper, a partir del qual els treballadors van fer el gran relleu en fusta. Mentre dibuixava les lletres, un alumne gros, que havia preparat varis galons de tinta, era amb ell sense deixar de criticar la feina del seu mestre.

    “No és bó,” li va dir a Kosen desprès del primer intent.

    “Que tal aquest?”

    “Pobre. Pitjor que l’anterior,” digué l’alumne.

    Kosen pacientment va escriure una fulla rere un altre fins acumular vuitanta vuit principis, encara sense la aprovació de l’alumne.

    Llavors, quan el jovenet va sortir per un moment, Kosen va pensar: “Ara es la meva oportunitat per escapar del seu ull crític,” i escrigué apressuradament, amb una ment lliure de distracció: “El primer principi.”

    “Una obra mestra,” digué l’alumne.

    20. Consell de mare

    Jiun, un mestre Shingon, era un ben conegut estudiant de Sanscrit de la era Tokugawa. Quan era jove acostumava a donar lectures als seus germans estudiants.

    La seva mare se’n va assabentar i li escrigué una carta:

    “Fill, no crec que et convertissis en un devot de Buda perquè desitgessis convertir-te en un diccionari ambulant pels altres. No hi ha final per la informació i comentaris, gloria i honor. Desitjaria que paressis amb les lectures. Calla’t en un temple petit en una part remota de la muntanya. Dedica el teu temps a la meditació i d’aquesta manera obtindràs la veritable realització.”

    21. El so d’una mà

    El mestre del temple de Kennin era Mokurai, Tró silencios. Tenia un petit protegit anomenat Toyo que només tenia 12 anys. Toyo veia com els deixebles més grans visitaven l’habitació del mestre cada mati i vespre per rebre instrucció en sanzen o guia personal durant la qual els eren lliurats koans per aturar la ment divagant.

    Toyo també desitjava fer sanzen.

    “Has d’esperar”, deia Mokurai. “Ets massa jove.”

    Però la criatura va insistir, així que el professor finalment va acceptar.

    Al vespre mentre Toyo anava a l’hora indicada a l’umbral de l’habitació de sanzen de Mokurai. Colpeja el gong per anunciar la seva presencia, es va inclinar respectuosament tres vegades fora la porta, i va anar a asseure’s davant del mestre en respectuós silenci.

    “Pots escoltar el so de dues mans quan fan una palmada,” digué Mokurai. “Ara mostram el so d’una mà.”

    Toyo es va inclinar i marxà cap a la seva habitació per estudiar el problema. Des de la seva finestra podia escoltar la musica de les geishes. “Ah, ja ho tinc!” exclamà.

    Al següent vespre, quan el seu professor li demanà que il·lustrés el so d’una mà, Toyo comença a tocar la musica de les geishes.

    “No, no,” va dir Mokurai. “Això no ho serà mai. Aquest no es el so d’una ma. No ho has entès en absolut”

    Pensant que tal musica podria interrompre, Toyo va canviar la seva estància per un lloc més silenciós. Tornà a meditar. “Que pot ser el so d’una mà?” Amb això que va escoltar el degoteig d’aigua. “Ho tinc,” imagina Toyo.

    Quan tornà a aparèixer davant el mestre, Toyo imità el degoteig de l’aigua.

    “Que es això? Això és el so del degoteig de l’aigua, però no el so d’una mà. Torna-ho a provar.”

    En và Toyo medità per escoltar el so d’una ma. Escoltà el so del vent. Però el so va ser rebutjat.

    Escoltà el crit d’un mussol. També va ser rebutjat.

    El so d’una ma no era el dels grills.

    En més de deu ocasions Toyo va anar a veure Mokurai amb sons diferents. Tots estaven equivocats. Per més d’un any es va preguntar que podria ser el so d’una mà.

    Finalment, el petit Toyo s’endinsa en una veritable meditació i va transcendir tots els sons. “No en podia recollir més,” explicava, “així vaig arribar al so que no sona.”

    Toyo havia comprès el so d’una mà.

    22. El meu cor crema com el foc

    Soyen Shaku, el primer professor de Zen que va arribar a Amèrica, digué: “El meu cor crema com el foc però els meus ulls estan tant freds com cendres apagades.” Va crear les següents regles que va practicar cada dia de la seva vida.

    Al matí abans de vestir-te, encén incens i medita.

    Retirat a una hora normal. Menja a intervals regulars. Menja amb moderació i mai fins al punt de satisfacció.

    Rep a un convidat amb la mateixa actitud que quan estàs sol. Quan estiguis sol, manté la mateixa actitud que quan tens convidats.

    Vigila que dius, i qualsevol cosa que diguis, practica-la.

    Quan vegis una oportunitat no la deixis passar, però pensa sempre dues vegades abans d’actuar.

    No pateixis pel passat. Mira al futur.

    Tingues la actitud valenta d’un heroi i el cor tendre d’un nen.

    Quan et retiris a descansar, dorm com si fos la darrera vegada. Quan et despertis, deixa el llit instantàniament com si et desfessis d’un parell de sabates velles.

    23. La marxa d’Eshun

    Quan Eshun, la monja Zen, tenia més de seixanta anys i estava a punt de deixar aquest mon, va demanar a alguns monjos que apilessin llenya al pati.

    Es va asseure fermament al centre de la pira funeraria i va fer que li prenguessin foc per les puntes.

    “Oh monja!” cridà un monjo, “sents la escalfor?”

    “Un assumpte com aquest només podria importar a una persona estúpida com tu,” contestà Eshun.

    Les flames van créixer, i va deixar aquest món.

    24. Recitant Sutres

    Un granger va demanar a un sacerdot Tendai que recités sutres per la seva dona, qui havia mort. En acabat el recital el granger preguntà: “Creus que la meva dona guanyarà mèrits per això?”

    “No només la teva dona, sino tots els éssers que senten es beneficiaran de la recitació de sutres,” contestà el sacerdot.

    “Si dius que tots els éssers que senten se’n beneficiaran,” digué el granger, “la meva dona potser estarà dèbil i els altres s’aprofitaran d’ella, obtenint el benefici que hauria d’anar només per ella. Així que si us plau, reciti sutres només per ella.”

    El sacerdot explicà que era el desig d’un budista oferir benediccions i desitjar mèrit per tot ésser vivent.

    “Aquesta es un bon ensenyament,” va concloure el granger, “però si us plau feu una excepció. Tinc un veí que és mal educat i dolent amb mi. Al menys, exclou-lo d’entre tots els éssers que senten.”

    25. Tres dies més

    Suiwo, el deixeble de Hakuin, era un bon mestre. Durant un període de reclusió d’estiu, un alumne el va anar a trobar des d’una illa del sud del Japó.

    Suiwo li presentà el problema: “Escolta el so d’una mà.”

    L’alumne es va quedar tres anys però no va passar el test. Una nit, va anar a veure Suiwo tot plorant. “Tinc que tornar al sud amb pena i vergonya”, digué, “perquè no puc solucionar el problema.”

    “Espera una setmana més i medita constantment,” li aconsella Suiwo. La il·luminació encara no arribava a l’alumne. “Intenta-ho una setmana més,” digué Suiwo. L’alumne obeí, però en va.

    “Encara una altra setmana.” No va ser suficient. Desesperat, l’estudiant va demanar que el deixessin anar, però Suiwo li va demanar una altra meditació de cinc dies. No van donar resultat. Llavors li digué: “Medita per tres dies més, llavors si encara no reps la il·luminació, més val que et matis.”

    En el segon dia l’alumne va rebre la il·luminació.

    26. Canviant diàleg per acolliment

    Atès que qui provoca i guanya una discussió sobre budisme amb aquells que viuen allí, qualsevol monjo pot quedar-se en un temple Zen. Si perd la discussió, ha de marxar.

    En un temple a la part nord del Japó, dos monjos germans estaven en un duel entre ells. El més gran aprenia, però el més jove era estúpid i només tenia un ull.

    Un monjo errant arribà i demanà acolliment, desafiant-los formalment a discutir sobre els ensenyaments sublims. El germà més gran, cansat d’un dia de molt estudiar, li va dir al més jove que prengués el seu lloc. “Ves i demana el diàleg en silenci,” li digué.

    De manera que el monjo jove i l’estranger anaren cap al santuari i van seure.

    No gaire més tard el viatger s’aixeca i va anar a veure el germà més gran i li digué: “El teu germà petit es un tipus meravellós. M’ha guanyat.”

    “Relata’m el diàleg,” digué el més gran.

    “Bé,” explicà el viatger, “primer li vaig aixecar un dit, representant Buda, l’il·luminat. Ell va aixecar dos dits, significant Buda i el seu ensenyament. Jo vaig aixecar tres dits, representant Buda, el seu ensenyament i els seus seguidors, vivint una vida harmoniosa. Llavors ell em donà un cop de puny a la cara indicant que els tres venen d’una sola realització. Així que ell ha guanya i jo no tinc dret a quedar-me aquí.” Amb aixó, el viatger va partir.

    “On està el tipus? Va preguntar el germà petit, corrent cap al germà gran.

    “Entenc que has guanyat la discussió.”

    “No he guanyat res. Vaig a donar-li el seu merescut.”

    “Digue’m de que ha tractat la discussió,” demanà el més gran.

    “Tan bon punt em va veure va aixecar un dit, insultant-me amb la insinuació que només tinc un ull. Com que era estranger vaig pensar que seria educat amb ell, així que vaig aixecar dos dits, felicitant-lo pel fet que ell en tenia dos d’ulls. Llavors el miserable mal educat n’aixeca tres, suggerint que entre nosaltres dos només tenim tres ulls. Així que em vaig enfadar i vaig començar a colpejar-lo, però se’n va anar i això ho va acabar!”

    27. La veu de la felicitat

    Desprès que Bankei morís, un invident que vivia prop del temple del mestre li va dir a un amic:

    “Com que no hi veig, no puc observar la cara d’una persona, així que tinc que jutjar el seu caràcter pel so de la seva veu. Normalment quan sento algú felicitar a algú altre per la seva felicitat o èxit, també sento un to secret d’enveja. Quan expressen condol per la mala fortuna d’algú, escolto plaer i satisfacció, com si el que ofereix el condol estigués realment content que hi hagués alguna cosa a guanyar en aquest món.

    “Tot i això, de tota la meva experiència, la veu de Bankei sempre era sincera. Sempre que expressava felicitat, no escoltava res més apart de felicitat, i quan expressava pena, pena era tot el que escoltava.”

    28. Obre la teva pròpia casa tresor

    Daiju visità el mestre Baso a Xina. Baso va preguntar: “Que busques?”

    “Il·luminació,” contestà Daiju.

    “Tens la teva pròpia casa tresor. Perquè busques fora? li preguntà Baso.

    Daiju preguntà: “On es la meva casa tresor?”

    Baso contestà: “El que demanes es la teva casa tresor.”

    Daiju s’il·lumina! A partir de llavors urgía als seus amics: “Obriu les vostres pròpies cases tresor i useu aquests tresors.”

    29. Sense aigua, sense lluna

    Quan la monja Chiyono estudiava Zen sota Bukko de Engaku era incapaç de obtenir els fruits de la meditació per molt de temps.

    Finalment, una nit il·luminada per la lluna estava transportant aigua en un vell cubell confinat amb bambú. El bambú es va trencar i per sota caigué el cubell, i en aquest moment Chiyono va ser alliberada!

    En commemoració, escrigué un poema:

    En aquest camí he provat de salvar el vell cubell
    Com que la corda de bambú s’estava debilitant i a punt de trencar-se
    Fins que finalment la part de sota va cedir.
    Ja no hi ha aigua en el cubell!
    Ja no hi ha lluna a l’aigua!

    30. Tarja de visita

    Keichu, el gran mestre Zen de la era Meiji, era el cap de Tofuku, una catedral de Kyoto. Un dia el governador de Kyoto el va anar a veure per primera vegada.

    El seu ajudant lliurà la tarja de visita del governador, que deia: Kitagaki, Governador de Kyoto.

    “No tinc res a veure amb un tipus com aquest,” digué Keichu al seu ajudant. “Digues-li que se’n vagi d’aquí.”

    L’ajudant tornà la tarja de visita amb disculpes. “L’error es meu,” digué el governador, i amb un llapis va tatxar les paraules Governador de Kyoto. “Torna a preguntar al mestre de nou.”

    “Oh, es aquest Kitagaki?” exclamà el professor quan va veure la tarja. “Vull veure a aquest tipus.”

    31. Tot es millor

    Quan Banzan caminava per un mercat va captar una conversa entre un carnisser i el seu client.

    “Dóna’m la millor peça de carn que tinguis”, digué el client.

    “Tot a la meva botiga es el millor,” contestà el carnisser. “No trobaràs aquí cap peça de carn que no sigui la millor.”

    Amb aquestes paraules Banzan s’il·lumina.

    32. Una pedra preciosa a cada minut

    Un senyor va demanar a Takuan, un mestre Zen, que li suggerís com podria passar la estona. Els dies se li feien molt llargs atenent la seva oficina assegut rígidament per rebre el respecte dels altres.

    Takuan va escriure vuit caràcters xinesos i els donà a l’home:

    No hi haurà segona vegada avui
    Una pedra preciosa cada fracció de temps.

    Aquest dia no tornarà
    Cada minut val per una pedra preciosa.

    33. La mà de Mokusen

    Mokusen Hiki vivia en un temple de la província de Tamba. Un dels seus seguidors es queixava de la avarícia de la seva dona.

    Mokusen va visitar a la dona del seguidor i li mostrà el seu puny tancat davant la seva cara.

    “Que vols dir amb això?” pregunta la dona amb sorpresa.

    “Suposa que el meu puny sempre estigués així. Com l’anomenaries? Preguntà.

    “Deforme”, contestà la dona.

    Llavors va obrir la mà plana davant la seva car i preguntà: “Suposa que sempre estigués així. Llavors, què?

    “Una altra mena de deformitat,” digué la dona.

    “Si entens tot això,” finalitza Mokusen, “ets una bona esposa.”. Llavors se’n va anar.

    Desprès de la seva visita, la esposa va ajudar al marit a administrar al igual que a estalviar.

    34. Un somriure en el seu temps de vida

    Mokugen no va somriure fins el seu darrer dia al món. Quan el seu temps es va acabar els va dir als seus fidels: “Heu estudiat amb mi per més de deu anys. Ensenyeu-me la vostra interpretació real del Zen. Qui sigui que la expressi més clarament serà el meu successor i rebrà el meu vestit i la meva tassa.”

    Tothom observà la severitat en el rostre de Mokugen, però ningú respongué.

    Encho, un deixeble que havia estat amb el mestre per molt de temps, es va acostar al llit. Va empènyer uns centímetres la tassa de les medicines. Aquesta era la seva resposta.

    El rostre del mestre es tornà encara més sever. “Això es tot el que entens?” demanà.

    Encho s’estirà i va tornar la tassa cap enrere de nou.

    Un bonic somriure esclata en les faccions de Mokugen.”Tu, espavilat,” li va dir a Encho. “Has treballat amb mi deu anys i encara no has vist el meu cos sencer. Agafa el vestit i la tassa. Et pertanyen.”

    35. Zen a cada minut

    Els estudiants de Zen estan amb els seus mestres al menys deu anys abans de pretendre ensenyar a altres. Nan-in va ser visitat per Tenno, qui, havent passat el seu període d’aprenentatge, es va convertir en professor. Aquell dia plovia, així que Tenno portava esclops i un paraigües. Desprès de saludar-lo, Nan-in afirma: “Suposo que has deixat els esclops al vestíbul. Vull saber si has deixat el paraigües a la dreta o a la esquerra dels esclops.”

    Tenno, confós, no tenia una resposta instantània. Se’n va adonar que era incapaç de portar el seu Zen cada minut. Es convertí en l’alumne de Nan-in, i va estudiar sis anys més per assolir el seu Zen de cada minut.

    36. Dutxa de flors

    Subhuti era un deixeble de Buda. Era capaç d’entendre la potencia de la vacuïtat, el punt de vista que diu que res existeix excepte per la seva relació de subjectivitat i objectivitat.

    Un dia Subhuti, en un estat de sublim vacuïtat, estava assegut sota un arbre. Flors començaren a caure sobre ell.

    “T’elogiem pel teu discurs de la vacuïtat,” li van dir els deus a cau d’orella.

    “Però no he parlat de vacuïtat,” digué Subhuti.

    “No has parlat de vacuïtat, no hem escoltat vacuïtat,” respongueren els deus. “Aquesta es la veritable vacuïtat.” I les flors caigueren com pluja sobre Subhuti.

    37. Publicant els Sutres

    Tetsugen, un devot del Zen al Japó, decidí publicar els sutres, que per aquells temps només estaven disponibles en xinés. Els llibres estaven impresos amb blocs de fusta en una edició de set mil copies, una tasca tremenda.

    Tetsugen comença a viatjar i col·leccionar donacions amb aquest propòsit. Uns quants simpatitzants li donaven cents de peces d’or, però la majoria de vegades rebia només monedes petites. Ell donava les gràcies per cada donació amb gratitud equivalent. Desprès de deu anys Tetsugen va recapta prous diners per començar la seva tasca.

    Succeí que per llavors, el riu Uji es desbordà. Vingué la fam. Tetsugen va agafar els fons que va recollir pels llibres i els va fer servir per salvar la gent de morir de gana. Llavors tornà a començar la labor de recaptar.

    Varis anys desprès una epidèmia es va escampar per tot el país. Tetsugen de nou va donar tot el que havia recollit, per ajudar la seva gent. Per tercera vegada comença la seva labor, i desprès de vint anys el seu desig es va complir. Els blocs per imprimir que van produir la primera edició dels sutres encara es poden veure avui en el monasteri Obaku de Kyoto.

    Els japonesos diuen als seus fills que Tetsugen va fer tres còpies dels sutres, i que les dos primeres invisibles superen inclús la darrera.

    38. El treball de Gisho

    Gisho es va ordenar com a monja quan només tenia 10 anys. Va ser adoctrinada igual que els altres nens. Quan va arribar als 16 anys va viatjar d’un mestre Zen a un altre, estudiant amb tots.

    Va quedar-se tres anys amb Unzan, sis anys amb Gukei, però no era capaç d’obtenir una visió clara. Finalment va anar a veure al mestre Inzan.

    Inzan no va fer distinció alguna pel fet del seu sexe. La reprenia com una turmenta. La va bufetejar perquè treies la seva naturalesa interna.

    Gisho es va quedar amb Inzan tretze anys, i llavors va trobar allò que havia estat buscant!

    En el seu honor, Inzan va escriure un poema:

    Aquesta monja va estudiar tretze anys guiada per mi.
    Al vespre treballava en els koans més profunds,
    Al matí s’ocupava amb d’altres koans.
    La monja xinesa Tetsuma sobrepassava a totes abans d’ella,
    I des de Mujaku ninguna havia estat tant autèntica com aquesta Gisho!
    Però encara hauria de travessar més portes.
    Encara rebria més cops del meu puny de ferro.

    Desprès que Gisho fou il·luminada va anar a la província de Banshu, fundà el seu propi temple Zen, i ensenyà a dues-centes altres monges fins que va morir un any en el mes d’agost.

    39. Dormint de dia

    El mestre Soyen Shaku va deixar aquest món quan tenia seixanta-un anys. Completant el treball d’una vida, va dixar un gran ensenyament, molt més ric que el de la majoria de mestres Zen. Els seus alumnes acostumaven a dormir de dia durant els dies de mitjans de l’estiu, i mentre els supervisava, ell mateix no va perdre mai ni un minut.

    Quan tenia 12 anys ja estudiava especulació filosòfica Tendai. Un dia d’estiu l’aire havia estat tant sufocant que el petit Soyen estira les seves cames i se’n va anar a dormir mentre el seu professor era fora.

    Van passar tres hores, de sobte es va despertar, va escoltar entrar al seu mestre, però era massa tard. Allí estava ell, estirat a la porta.

    “Et demano perdó, et demano perdó,” digué fluixet el seu mestre, trepitjant amb cura sobre el cos de Soyen com si es tractés d’algun convidat distingit. Desprès d’això, Soyen no va dormir mai més per la tarda.

    40. El país dels somnis

    “El nostre mestre acostumava a fer una sesta cada tarda,” relatava un deixeble d’en Soyen Shaku. “Nosaltres, els nens li varem preguntar perquè ho feia i ens va dir: “Vaig al país dels somnis per trobar-me amb els vells savis al igual que feia Confuci” Quan Confuci dormia, somiava amb antics savis i desprès explicava coses sobre ells als seus seguidors.

    “Un dia de moltíssima calor alguns de nosaltres varem fer una sesta. El nostre mestre d’escola ens va renyar. “Hem anat al país dels somnis per trobar-nos amb els antics savis, igual que va fer Confuci”, explica. “Quin fou el missatge d’aquests savis?” demanda el mestre d’escola. Un de nosaltres contestà: “Varem anar al país dels somnis, varem trobar els savis i els varem preguntar si el nostre mestre hi anava cada tarda, però ens digueren que no l’havien vist mai.”

    41. El Zen de Joshu

    Joshu va començar a estudiar Zen quan tenia sis anys i va continuar fins que en tingué vuitanta, llavors entengué el Zen.

    Va ensenyar des dels vuitanta fins els cent vint.

    Un estudiant li va preguntar un cop: “Si no tinc res a la ment, que faré?

    Joshu contestà: “Elimina-ho.”

    “Però si no hi tinc res, com puc desfer-me’n? Continuà preguntant.

    “Bé,” digué Joshu, “llavors porta-ho a terme.”

    42. La resposta de l’home mort

    Quan Mamiya, que més tard va esdevenir un conegut predicador va buscar un professor com a guia personal, se li va demanar que expliqués el so d’una mà.

    Mamiya es va concentrar sobre que podria ser el so d’una mà. “No hi estàs treballant amb prou intensitat,” li digué el professor. “Estàs massa lligat al menjar, riquesa, coses, i al so. Seria millor si morissis. Això solucionaria el problema.”

    La propera vegada que Mamiya aparegué davant el seu professor se li va demanar de nou que mostres el so d’una mà. Mamiya, de cop i volta es va deixar caure com si fos mort.

    “Estàs mort, d’acord,” observà el professor, “però que hi ha del so?”

    “Encara no ho he solucionat,” contestà Mamiya, mirant cap dalt.

    “Els homes morts no parlen,” digué el professor. “Fora!”

    43. Zen a la vida d’un pidolaire

    Tosui era un conegut professor de Zen del seu temps. Havia viscut en varis temples i ensenyat en varies províncies.

    El darrer temple que visità va acumular tants seguidors que Tosui els digué que anava a deixar del tot el negoci de les lectures. Els va instar a dispersar-se i anar on vulguessin. Desprès d’allò ningú li va poder seguir la pista.

    Tres anys més tard un dels seus deixebles el va descobrir vivint amb uns pidolaires a sota d’un pon de Kyoto. Va implorar a Tosui que l’ensenyes.

    “Si pots fer el que faig jo durant dos dies, podria,” contestà Tosui.

    Així que el deixeble es va vestir com un pidolaire i va passar un dia amb Tosui. Al dia següent un dels pidolaires va morir. Tosui i el seu alumne van portar el cos cap fora a mitjanit i el van enterrar al costat de la muntanya. Quan van tornar, van buscar aixopluc sota del pon.

    Tosui va dormir profundament el que restava de nit, però el deixeble no va poder. Quan va arribar la matinada Tosui digué: “Avui no tenim que pidolar per menjar. El nostre amic mort ha deixat alguna cosa per aquí.” Però el deixeble fou incapaç de menjar ni una sola mossegada d’allò.

    “He dit que no podries fer el que jo faig”, va concloure Tosui. “Fora d’aquí i no tornis a molestar-me de nou.”

    44. El lladre que es convertí en deixeble

    Un vespre mentre Shichiri Kojun recitava sutres un lladre amb una espada afilada va entrar, donant-li a elegir entre els diners o la vida.

    Shichiri li digué: “No em molestis. Pots trobar diners en aquell calaix.” Llavors seguí amb la recitació.

    Una mica més tar va parar y digué: “No te’ls emportis tots. En necessito part per pagar impostos demà.”

    L’intrús va arreplegar la major part dels diners i es va disposar a marxar. “Dona les gràcies a una persona quan reps un regal,” va afegir Shichiri. L’home li donà les gràcies i se’n va anar.

    Uns quants dies desprès van agafar aquell tipus i va confessar, entre d’altres, la ofensa en contra de Shiciri. Quan Shichiri fou cridat com a testimoni digué: “Aquest home no es cap lladre, pel que a mi respecta. Li vaig donar els diners i m’ho va agrair.”

    Desprès de que finalitzes la sentencia a la presó, l’home va anar a veure Shichiri i es convertí en el seu deixeble.

    45. Correcte i equivocat

    Quan Bankei feia les seves setmanes reflexives de meditació, alumnes de moltes parts del Japó venien a assistir-hi. Durant una d’aquestes reunions un alumne va ser enxampat robant. L’assumpte es va comunicar a Bankei amb la petició que el culpable fou expulsat. Bankei ignorà el cas.

    Desprès l’alumen va ser enxampat en un acte similar, i de nou Bankei va desestimar l’assumpte. Això va fer enfadar els altres alumnes, que varen formular una petició demanant que es fora al lladre, afirmant que en cas contrari marxarien tots en massa.

    Quan Bankei va haver llegit la petició va reunir a tothom. “Germans, no sou molt llestos,” els digué. “Sabeu el que esta bé i el que no ho està. Podeu anar a un altre lloc a estudiar, si voleu, però aquest pobre germà ni tant sols sap diferenciar el que està bé del que no ho està. Qui l’ensenyarà si no ho faig jo? Permetré que es quedi inclús si tota la resta de vosaltres marxeu.”

    Un mar de llàgrimes van rentar la cara del germà que havia robat. Tot desig de robar es va esfumar.

    46. De com la gespa i els arbres varen ser il·luminats

    Durant el període Kamakura, Shinkan va estudiar Tendai durant sis anys, i desprès va estudiar Zen set anys; finalment va anar a Xina i contemplà el Zen tretze anys més.

    Quan va tornar al Japó molts desitjaven veure’s amb ell i fer-li preguntes obscures. Però quan Shinkan rebia visites, que no era molt sovint, rarament contestava les seves preguntes.

    Un dia un vell estudiant de cinquanta anys li digué a Shinkan: “He estudiat a la escola Tendai de pensament des de que era petit, però hi ha una cosa del Tendai que no puc entendre. Tendai proclama que inclús la gespa i els arbres s’il·luminaran. A mi em sembla molt estrany.”

    “De que serveix discutir com la gespa i els arbres arribaran a il·luminar-se?” preguntà Shinkan. “La qüestió es com ho faràs tu mateix. Has considerat mai això?”

    “No ho havia pensat mai d’aquesta manera,” es meravellà el vell.

    “Llavors ves a casa i pensa-hi de nou,” finalitzà Shinkan.

    47. L’artista mesquí

    Gessen era un artista monjo. Abans de començar un dibuix o pintura sempre va insistir que se li pagués per endavant, i els preus eren cars. Era conegut com “L’artista mesquí.”

    Una geisha una vegada li va donar una comissió per una pintura. “Quan pots pagar?” inquirí Gessen.

    “Qualssevol cosa que demanis,” replicà la noia, “però vull que facis tota la feina davant meu.”

    Així que cert dia Gessen va ser avisat per la geisha. Estava en una festa que havia organitzat pel seu patró.

    Gessen amb un pinzell fi realitzà la pintura. Quan va estar completa li va demanar la quantitat més alta del seu temps.

    Va rebre la seva paga. Llavors la geisha es girà cap el seu patró, dient: “Tot el que vol aquest artista son diners. Les seves pintures estan bé però la seva ment és bruta; els diners son la causa que s’hagi tornat fangosa. Conduit per una ment tant bruta, el seu treball no es apte per exhibir-se. Tant sols es prou bo per pintar una de les meves faldilles.

    Traient-se la falda, li demanà a Gessen que fes una altra pintura de la part posterior de la seva faldilla.

    “Quan pagaràs? Preguntà Gessen.

    “Oh, qualssevol quantitat,” contestà la noia.

    Gessen digué un bon preu, pintà de la manera que se li va demanar i se’n va anar.

    Al cap d’un temps es va saber que Gessen tenia raons per desitjar diners:

    Una assoladora fam visitava sovint la seva província. Els rics no ajudaven als pobre, així que Gessen tenia un magatzem secret, que no coneixia ningú, el qual mantenia ple de grà, preparat per aquestes emergències.

    Des del seu poble fins el santuari nacional el camí estava en unes condicions molt pobres i molts viatges patien quan el travessaven. Desitjava construir un camí millor.

    El seu professor va morir sense conèixer el seu desig de construir un temple, i Gessen desitjava construir un temple per a ell.

    Desprès que Gessen va complir els seus tres desigs va llençar els pinzells i altres materials d’artista, retirant-se a les muntanyes. No va tornar a pintar.

    48. Precís sentit de la proporció

    Sen no Rikyu, un mestre del te, volia penjar una cistella de flors en una columna. Li demanà a un fuster que l’ajudés, donant-li indicacions a l’home per ubicar-lo una mica més amunt o baix, a la dreta o esquerra, fins que va trobar exactament el punt correcte. “Aquest es el lloc,” digué finalment Sen no Rikyu.

    El fuster, per provar al mestre, va marcar el punt i llavors va fer veure que l’havia oblidat. Era aquest el lloc? “Aquest altre, potser?” continuà demanant el fuster, indicant varis llocs de la columna.

    Però tant precís era el sentit de la proporció del mestre del te que no va parar fins que el fuster va arribar novament al punt on havia aprovat la ubicació.

    49. Buda de nas negre

    Una monja que estava buscant la il·luminació va fer una estàtua de Buda i la va cobrir amb una fulla d’or. Allí on anés duia amb ella aquest Buda d’or.

    Els anys passaren, encara portant el seu Buda, quan la monja va acabar vivint en un país on hi havia molts budes, cadascun amb el seu particular tret sagrat.

    La monja desitjava cremar incens davant del seu Buda d’or. Com que no li agradava la idea de que el perfum es desviés cap a d’altres budes, va fer un embut a través del qual el fum només pujaria cap a la seva estàtua. El nas negre del Buda d’or el feia especialment lleig.

    50. La clara realització de Ryonen

    La monja budista coneguda com Ryonen va néixer el 1797. Era la neta d’un famós gerrer Shingen japonès. La seva poètica genialitat i seductora bellesa eren tals que als disset anys estava servint a la emperadriu com una de les senyoretes de la cort. Tot i ser tant jove la fama l’esperava.

    La benvolguda emperadriu va morir de sobte i els esperançats somnis de Ryonen es van esfumar. Es va donar compte de la impermanència de la vida en aquest món. Va ser llavors quan desitjà estudiar Zen.

    Els familiars no hi estaven d’acord, i pràcticament la van forçar a casar-se. Amb la promesa de que esdevindria una monja desprès de que donés a llum a tres nens, Ryonen assentí. Abans de que en tingués vint-i-cinc complí amb la condició. Llavors el seu marit i familiars no van poder dissuadir-la per més temps del seu desig. Es va afaitar el cap, prengué el nom de Ryonen, que significa realitzar clarament, i va iniciar la seva peregrinació.

    Va arribar a la ciutat d’Edo i demanà a Tetsugyu que l’acceptés com a deixeble. D’una ullada el mestre la rebutjà perquè era massa maca.

    Ryonen va anar llavors a un altre mestre, Hakuo. Hakuo la rebutjà també per la mateixa raó, dient que la seva bellesa només portaria problemes.

    Ryonen es va fer amb una planxa calenta i se la va posar a la cara. En uns moments la seva bellesa es va esfumar per sempre.

    Hakuo llavors l’acceptà com a deixeble.

    Commemorant la ocasió, Ryonen escrigué un poema al darrere d’un petit mirall:

    Al servei de la meva emperadriu vaig cremar incens per
    Perfumar els meus exquisits vestits
    Ara que soc una pidolaire sense casa cremo la meva cara per
    Entrar a un temple Zen

    Quan Ryonen estava a punt de deixar aquest món, escrigué un altre poema:

    Seixanta-sis vegades han vist aquests ulls la escena canviant de la tardor
    No he dit res de la llum de la lluna,
    No demanis més.
    Només escolta la veu dels pins i els cedres quan no hi ha vent que els mogui.

    51. Miso agre

    El monjo cuiner Dairyo, del monasteri Bankey, va decidir que prendria bona cura de la salut del seu vell professor, donant-li només miso fresca, una pasta de mongetes de soja mesclades amb farina i llevat que sovint fermenta. Bankei, veient que se li servia millor miso que a la resta d’alumnes, preguntà: “Qui es el cuiner avui?”

    Dairyo va ser enviat davant d’ell. Bankey va escoltar que acord a la seva edat i posició hauria de menjar només miso fresca. Així que li va dir al cuiner: “Llavors tu creus que no hauria de menjar res en absolut.” Dit això, entrà a la seva habitació i s’hi va tancar.

    Dairyo, assegut a l’altre costat de la porta, va demanar perdó al seu professor. Bankei no contestava. Durant set dies ¨Dairyo va seure fora i Bankei a dins.

    Finalment en desesperació un seguidor va cridar ben fort a Bankei: “Potser tu estàs bé, professor vell, però aquest jove deixeble d’aquí té que menjar. No podrà continuar sense menjar per sempre!”

    En escoltar això Bankei va obrir la porta. Estava somrient. Va dir a Dairyo: “Insisteixo en menjar el mateix que el menor dels meus seguidors. Quan tu esdevinguis el mestre no vull que ho oblidis.”

    52. La teva llum es pot apagar

    Un estudiant de Tendai, una escola filosòfica del budisme, va arribar a l’abadia Zen de Gasan com alumne. Quan es preparava per marxar uns quants anys més tard, Gasan el va avisar: “Estudiar la veritat especulativament es útil com una manera de col·leccionar material per predicar. Però recorda que a menys que meditis constantment la teva llum de la veritat es pot apagar.”

    53. Qui dona hauria d’estar agraït

    Mentre Sisetsu era mestre de Engaku a Kamakura va necessitar cambres més grans, ja que aquelles en les que ensenyava estaven massa plenes. Umezu Seibei, un mercader d’Edo, va decidir donar cinc-centes peces d’or anomenades ryo per a la construcció de una escola més còmode. Va portar els diners al mestre.

    Seisetsu digué: “D’acord. Els agafo.”

    Umezu li donà a Seisetsu el sac de monedes d’or, però no va quedar satisfet amb l’actitud del professor. Un podria viure un any sencer només amb tres ryo, i al mercader ni tant sols se li havien agraït que en donés cinc-centes.

    “Dins del sac hi ha cinc-centes ryo,” apuntà Umezu.

    “M’ho has dit abans,” contestà Seisetsu.

    “Tot i que sigui un mercader pròsper, cinc-centes ryo son molts diners,” digué Umezu.

    “Vols que te’n doni les gràcies? Preguntà Seisetsu.

    “Hauries de fer-ho,” replicà Uzemu.

    Perquè? Inquirí Seisetsu. “Qui dona hauria d’estar agraït.”

    54. La darrera voluntat i testament

    Ikkyu, un famós professor Zen de la era Ashikaga, era el fill del emperador. Quan era molt jove, la seva mare va deixar el palau i se’n va anar a un temple a estudiar Zen. En aquesta línia, el príncep Ikkyu també es va fer estudiant. Quan la seva mare morí, li deixà una carta. Deia:

    A Ikkyu:
    He finalitzat la meva labor en aquesta vida i ara retorno a la eternitat. Desitjo que esdevinguis un bon estudiant i realitzis la teva naturalesa-Buda. Sabràs si estic a l’infern o si estic sempre amb tú o no.
    Si et converteixes en un home que es dona compte que el Buda i els seus seguidors Buda-dharma son els teus propis servents, pots deixar els estudis i treballar per a la humanitat. Buda predicà durant quaranta-nou anys i en tot aquest temps trobà que no era necessari dir ni una paraula. Hauries de saber perquè. Però si no ho saps y encara desitges saber-ho, evita pensar sense obtenir fruits.

    La teva mare,
    No nascuda, no morta
    1 de setembre

    PS. El propòsit fonamental de l’ensenyament de Buda era il·luminar als altres. Si depens de qualssevol dels seus mètodes, no ets més que un insecte ignorant. Hi ha 80.000 llibres sobre el budisme i si els llegissis tots i encara no poguessis veure la teva naturalesa, no entendràs ni aquesta carta. Aquesta es la meva voluntat i testament.

    55. El mestre del te i l’assassí

    Taiko, un guerrer que va viure al Japó abans de l’era Tokugawa, va estudiar Cha-no-you, etiqueta del te, amb Sen no Rikyu, un professor d’aquella expressió asceta de calma i conteniment.

    L’ajudant de Taiko va interpretar l’entusiasme del seu superior per al etiqueta del te com una negligència pels assumptes d’estat, així que va decidir matar Sen no Rikyu. Va fingir una visita de cortesia amb el mestre del te i va ser convidat a casa seva per prendre te.

    El mestre, que estava ben entrenat en aquest art, es va donar compte a l’instant de les intencions del guerrer, així que va convidar Kato a deixar fora la seva espasa abans d’entrar a l’habitació per a la cerimònia, explicant que el Cha-no-you representa la mateixa pau.

    Kato no el va escoltar. “Sou un guerrer,” digué. “Sempre tinc la meva espasa amb mi. Amb Cha-no-you o sense Cha-no-yu, conservo la meva espasa.”

    “Molt bé. Porta entra amb la espasa i prenguem una mica de te,” consentí Sen no Rikyu.

    La tetera estava bullint en el foc de carbó. De cop Sen no Rikyu la va inclinar. El vapor xiuxiuejant s’aixecà, omplint l’habitació amb fum i cendres. El sobresaltat guerrer va córrer cap fora.

    El mestre del te es va disculpar. “Ha estat culpa meva. Torna dins i pren una mica de te. He cobert la teva espasa amb cendres, te la netejaré i te la tornaré a donar.”

    Amb aquest predicament el guerrer es va donar compte que possiblement no podria matar al mestre del te, així que va abandonar la idea.

    56. El camí de la veritat

    Just abans que Ninakawa morís el mestre Zen Ikkyu el visità. “Vols que et guií.? Preguntà Ikkyu.

    Ninakava contestà:”He arribat aquí sol i sol marxaré. De quina manera podries ajudar-me?”

    Ikkyu contestà: “Si creus que realment vens y te’n vas, aquesta és la teva il·lusió. Deixa que et mostri el camí en el qual no hi ha venir ni marxar.”

    Amb aquestes paraules, Ikky li havia revelat el camí tant clarament que Ninakawa somrigué i morí.

    57. Les portes del paradís

    Un soldat anomenat Nobushigue va arribar a Hakuin, i preguntà: “Hi ha realment un paradís i un infern?”

    “Qui ets? Preguntà Hakuin.

    “Soc un samurai,” respongué el guerrer.

    “Tu, un soldat!” exclamà Hakuin. “Quina mena de governant et tindria com a guardià seu? La teva cara sembla la d’un pidolaire.”

    Nobushige es va enfadar tant que va començar a desembeinar la seva espasa, però Hakuin continuà: “Així que tens una espasa! La teva arma probablement no esta prou afilada com per decapitar-me.”

    Mentre Nobushige desembeinava la espasa Hakuin indicà: “Aquí s’obren les portes del infern!”

    Amb aquestes paraules el samurai, notant la disciplina del mestre, enfundà la seva espasa i el reverencià.

    “Aquí s’obren les portes del paradís,” digué Hakuin.

    58. Arrestant el Buda de pedra

    Un comerciant que carregava cinquanta rotlles de peces de cotó sobre les espatlles es va parar per protegir-se del calorós dia a l’ombra d’un buda de pedra que estava allí. Es va adormir, y quan es va despertar els seus bens havien desaparegut. Immediatament ho va anar a denunciar a la policia.

    Un jutge anomenat O-oka va obrir la cort per investigar. “Aquell Buda ha d’haver robat els bens,” va concloure el jutge. “Se suposa que hauria de tenir cura del benestar de la gent, però ha fallat en dur a terme aquesta tasca sagrada. Arresteu-lo.”

    Quan O-oka va aparèixer a la tribuna va fer callar la sorollosa audiència. “Quin dret teniu a aparèixer davant la cort rient i bromejant d’aquesta manera? Desacateu al tribunal i esteu subjectes a una multa o a l’empresonament.”

    La gent s’afanyà a demanar disculpes. “Us hauré d’imposar una multa,” digué el jutge, “però la retiraré si cadascun de vosaltres porta un rotlle de peces de cotó al jutjat abans de tres dies. Qualssevol que no ho faci serà arrestat.”

    Un dels rotlles dels que va portar la gent va ser ràpidament reconegut pel comerciant com a seu, i així el lladre va ser fàcilment descobert. El comerciant va recuperar els seus ben, i els rotlles de peces de cotó van ser tornats a la gent.

    59. Soldats de la humanitat

    Una vegada, una divisió de l’armada japonesa estava realitzant una simulació de batalla, i alguns dels oficials van creure necessari establir el centre de control al temple de Gasan.

    Gasan digué al cuiner: “Deixa que els oficials tinguin només la cosa més simple que nosaltres mengem.”

    Això va fer enfadar als soldats, acostumats com estaven al tracte deferent. Un s’adreça a Gasan i digué: “Qui et creus que som? Som soldats, sacrificant les nostres vides pel nostre país. Perquè no ens tractes en conseqüència?”

    Gasan contestà severament: “Qui et creus que som nosaltres? Nosaltres som soldats de la humanitat, amb l’objectiu de salvar tots els sers que senten.”

    60. El túnel

    Zenkai, el fill d’un samurai, va viatjar a Edo i allí va ser el reté d’un alt oficial. Es va enamorar de la dona del oficial i va ser descobert. En defensa pròpia el va matar. Llavors va fugir amb la dona.

    Els dos es van fer lladres. Però la dona era tant avariciosa que Zenkai es disgustava. Finalment, deixant-la, viatjà ben lluny a la província de Buzen, on es va convertir en un pidolaire ambulant.

    Per compensar el seu passat, Zenkai decidí complir amb algunes bones obres pel que li quedava de vida. Sabent que hi havia un camí perillós per sobre d’un precipici que havia causat la mort i lesions a moltes persones, va decidir cavar un túnel travessant la muntanya.

    Demanant menjar de dia, Zenkai treballava a les nits cavant els seu túnel. Quan varen passar trenta anys, el túnel feia 2.280 peus de llarg, 20 peus d’alt i 30 d’ample.

    Dos anys abans de completar la tasca, el fill del oficial que ell havia assassinat, que estava experimentat amb la espasa, va buscar Zenkai i vingué a matar-lo en venjança.

    “Et donaré la meva vida voluntàriament,” digué Zenkai. “Tant sols permet-me acabar el túnel. El dia que l’acabi, pots matar-me.”

    Així que el fill esperà el dia. Varis mesos passaren i Zendai continuà cavant. El fill es va cansar de no fer res i va començar a ajudar a cavar. Desprès d’haver ajudat durant més d’un any, va arribar a admirar la forta voluntat i el caràcter de Zenkai.

    Finalment el túnel era complet i la get podia fer-lo servir per viatjar de manera segura.

    “Ara talla’m el cap,” digué Zenkai. “La meva feina està acabada.”

    “Com puc tallar el cap del meu propi mestre? Demanà el jove amb llàgrimes als ulls.

    61. Gudo i l’emperador

    L’emperador Goyozei estudiava Zen sota la guia de Gudo. Li preguntà: “En Zen aquesta mateixa ment es Buda. Es correcte?”

    Gudo contestà: “Si dic que si, pensaràs que entens sense entendre. Si dic que no, estaria contradient un fet que molts entenen prou bé.”

    Un altre dia l’emperador preguntà a Gudo: “On va un home il·luminat quan mor?

    Gudo contestà: “No ho sé.”

    “Perquè no ho saps?” preguntà l’emperador.

    “Perquè encara no he mort,” replicà Gudo.

    L’emperador dubtava de preguntar més enllà d’aquelles coses que la seva ment no podia abastar. Així que Gudo colpeja el terra amb la seva ma com si l’hagués de despertar, i l’emperador es va il·luminar!

    L’emperador va respectar el Zen i al vell Gudo més que mai desprès de la seva il·luminació, i va permetre inclús que Gudo portes el seu barret dins del palau al hivern. Quan Gudo tenia uns vuitanta anys acostumava a adormir-se mentre donava la seva lectura, i l’emperador es retirava silenciosament a una altra cambra per a que el seu estimat professor gaudis del descans que el seu cos vell necessitava.

    62. A les mans del destí

    Un gran guerrer japonès anomenat Nobunaga va decidir d’atacar a l’enemic tot i que només tenia la desena part d’homes que tenia el contrari. Sabia que guanyaria, però els seus soldats tenien dubtes.

    De camí va parar al santuari Shinto i els digué als seus homes: “Quan surti del santuari tiraré una moneda. Si surt cara, nosaltres guanyarem; si surt creu, nosaltres perdrem. El destí ens té a la seva mà.”

    Nobunaga va entrar al santuari i va oferir una silenciosa pregaria. Va sortir afora i va tirar una moneda. Va sortir cara. Els seus soldats estaven tant àvids de lluitar que van guanyar la batalla fàcilment.

    “Ningú pot canviar el destí,” li va dir el seu ajudant desprès de la batalla.

    “Certament no,” digué Nobunaga, mostrant una moneda que havia doblat, amb cares als dos costats.

    63. Matar

    Un dia Gasan instruí als seus seguidors: “Aquells que parlin en contra de matar i els qui desitgin sacrificar les vides de tots els sers conscients tenen raó. Esta bé protegir-los inclús d’animals i insectes. Però que passa amb aquelles persones que maten el temps, aquells que destrueixen la riquesa, i aquells que destrueixen la economia política? No hauríem de fer la vista grossa. El que és més, que hi ha d’aquell que predica sense estar il·luminat? Està matant el budisme.”

    64. La suor de Kasan

    A Kasan se li va demanar d’oficiar un funeral de un senyor de província.

    No havia conegut mai senyors ni nobles abans així que estava nerviós. Quan la cerimònia començà, Kasan suava.

    Desprès, quan va va tornar, va reunir junts als seus alumnes. Kasan va confessar que encara no estava prou qualificat per ser un mestre perquè li mancava la igualtat de suportar el món de fama que tenia en l’apartat temple. Llavors Kasan resignà i es convertí en l’alumne d’un altre mestre. Vuit anys més tard va tornar amb els seus alumnes, il·luminat.

    65. La subjugació d’un fantasma

    Una jove esposa va caure malalta i estava a punt de morir. “T’estimo molt,” li digué el marit, “No vull deixar-te. No te’n vagis amb cap altra dona. Si ho fas, retornaré com un fantasma i et donaré problemes sense fi.”

    No va tardar a morir. El marit va respectar el seu darrer desig per tres mesos, però llavors va conèixer una altra dona de la que es va enamorar. Es van prometre per casar-se.

    Immediatament desprès de l’enllaç un fantasma se li aparegué cada nit a l’home, culpant-lo per trencar la promesa. El fantasma també era llest. Li deia exactament el que passava entre ell i el seu nou amor. Sempre que li donava un regal a la seva parella, el fantasma en donava una descripció al detall. Inclús repetia converses, i això molestava a l’home de manera que no el deixava dormir. Algú li aconsellà que portes el problema al mestre Zen que vivia prop del poble. Finalment, desesperat, el pobre home anà a veure’l per demanar-li ajuda.

    “La que va ser la teva dona ara es un fantasma i sap tot el que fas, “ comentà el mestre. “Qualssevol cosa que facis o diguis, el que sigui que donis a la teva estimada, ho sap. Té que ser un fantasma molt llest. Realment hauries d’admirar un fantasma com aquest. La pròxima vegada que aparegui, negocia amb ella. Digues-li que sap tant que no pots amagar-li res, i que si et contesta a una pregunta, promets trencar el teu prometatge i quedar-te solter.”

    “Quina es la pregunta que li he de fer? Preguntà l’home.

    El mestre contestà: “Agafa la mà plena de mongetes de soja i pregunta-li exactament quantes mongetes tens a la mà. Si no pot dir-t’ho, llavors sabràs que ella no és més que una invenció de la teva imaginació i no et tornarà a causar més problemes.”

    A la nit següent, quan va aparèixer el fantasma l’home la va adular dient-li que ho sabia tot.

    “Certament,” replicà la fantasma, “i sé que has anat a veure al mestre Zen avui.”

    “Doncs, com que en saps tant,” digué l’home, “diguem quantes mongetes tinc en aquesta mà!”

    No hi va haver mai més cap fantasma per contestar la pregunta.

    66. Els nens de la majestat

    Yamaoka Tesshu era el tutor de l’emperador. També era un mestre de l’esgrima i un profund estudiant de Zen.

    Casa seva era la abadia dels vagabunds. Tenia només un vestit, perquè això el mantenia sempre pobre.

    L’emperador, observant com n’estaven de gastada la seva roba, li va donar a Yamaoka diners per comprar vestits nous. La propera vegada que Yamaoka aparegué vestia el mateix vestit vell.

    “Que ha passat amb els nous vestits, Yamaoka? Preguntà l’emperador.

    “He comprat vestits pels seus nens, Majestat,” explicà Yamaoka.

    67. Que estàs fent? Que estàs dient?

    Actualment es diuen moltes coses sense sentit sobre els mestres i deixebles, i sobre el llegat de les ensenyances d’un mestre als seus alumnes favorits, deixant-los a càrrec de passar la veritat als seus seguidors. Per suposat que el Zen s’hauria d’impartir d’aquesta manera, del cor al cor, i en el passat realment es feia així. El silenci i la humilitat regnaven més que la professió i l’assertivitat. Qui rebia tal ensenyament amagava l’assumpte inclús desprès de vint anys. No era fins que un altre descobria per pròpia necessitat que tenia a mà a un mestre real, que es plantejava com s’havia d’impartir l’ensenyament, i inclús llavors sorgia la qüestió de com s’havia d’impartir l’ensenyament, i inclús la ocasió sorgia de forma natural i l’ensenyament es feia a la seva manera. Sota cap circumstància el professor proclamava “Soc el successor de Tal i tal.” Tal cosa provaria més aviat el contrari.

    El mestre Zen Mu-na va tenir només un successor. El seu nom era Shoju. Quan Shoju va haver completat el seu estudi de Zen, Mu-nan el va fer venir a la seva cambra. “M’estic fent vell,” digué, “i pel que sé, Shoju, ets l’únic que seguirà amb aquest ensenyament. Aquí tens un llibre. Ha passat de mestre a mestre durant set generacions. També he afegit molts punts d’acord al que jo entenc. Aquest llibre es molt valuós, i te’l dono com per nombrar-te el meu successor.”

    “Si el llibre es una cosa tant important, millor que te’l quedis,” replicà Shoju. “He rebut el teu Zen sense escriptura i estic satisfet amb tal com és.”

    “Ja ho sé,” digué Mu-nan. “Tot i això, aquesta feina ha estat traspassada de mestre a mestre per set generacions, així que pots conservar-lo com a símbol d’haver rebut l’ensenyament. Té.”

    Els dos havien estat parlant davant un braser. A l’instant que Shoju va tenir el llibre a les mans el llança cap al carbó en flames. No tenia cobdícia per les possessions.

    Mu-na, que mai s’havia enfadat abans, cridà: “Que estàs fent!”

    Shoju cridà: “Que estàs dient!”

    68. Una nota de Zen

    Desprès que Kakua visités l’emperador, desaparegué i ningú va tornar a saber d’ell. Era el primer japonès d’estudiar Zen a Xina, però com no va mostrar res del Zen, excepte una nota, ara no es recordat per haver portat el Zen a aquest país.

    Kakua visità la Xina i acceptà el veritable ensenyament. No va viatjar mentre hi era. Meditava constantment, va viure a una remota part d’una muntanya. Quan algú el trobava li demanaven que prediqués i ell diria algunes paraules i llavors aniria cap una altra part de la muntanya on pogués ser trobat amb menys facilitat.

    L’emperador va sentir a parlar de Kakua quan va tornar al Japó i li va demanar que prediqués Zen per a la seva edificació en aquestes matèries.

    Kakua va romandre immòbil en silenci davant l’emperador. Llavors va treure una flauta d’entre la seva roba, i va bufar una curta nota. Fent una educada reverència, desaparegué.

    69. Menjant-se la culpa

    Un dia, les circumstàncies varen fer endarrerir la preparació del sopar d’un mestre de Soto Zen, Fuigai, i els seus seguidors. A tota pressa, el cuiner va anar al jardí amb el seu ganivet corb i va tallar els caps de verdures verdes, les va trossejar totes juntes, i va fer sopa, sense caure en el compte que havia inclòs la part d’una serp dins de les verdures.

    Els seguidors de Fugai van pensar que mai havien tastat una sopa millor. Però quan el propi mestre va trobar el cap de la serp dins el seu bol, va fer venir al cuiner. “Què es això?· demanà, sostenint el cap de la serp.

    “Oh, gràcies, mestre,” contestà el cuiner, agafant-lo i menjant-se’l ràpidament.

    70. La cosa més valuosa del món

    Sozan, un mestre Zen xinés, va ser preguntat per un estudiant: “Quina es la cosa més valuosa del món?”

    El mestre contestà: “El cap d’un gat mort.”

    “Perquè es el cap d’un gat mort la cosa més valuosa del món?” preguntà l’estudiant.

    Sozan contestà: “Perquè ningú pot posar-l’hi preu.”

    71. Aprenent a ser silenciós

    Els alumnes de la escola Tendai acostumaven a estudiar meditació abans que el Zen entrés al Japó. Quatre d’ells que eren amics íntims es van prometre entre ells que mantindrien set deis de silenci.

    El primer dia tots van guardar silenci. La seva meditació havia començat pròsperament, però al arribar la nit les làmpades d’oli començaren a apagar-se fins que un dels alumnes no va poder evitar i exclamà a un servent: “Arregla aquestes làmpades.”

    “Ets estúpid. Perquè has parlat? Preguntà el tercer.

    “Jo soc l’únic que no ha parlat,” digué el quart alumne.

    72. El noble obtús

    Dos mestres Zen, Daigu i Gudo, varen ser convidats a visitar un noble. Quan arribaren, Gudo digué al noble: “Ets llest per naturalesa i tens la habilitat innata d’aprendre Zen.”

    “Bajanades,” digué Daigu. “Perquè afalagues un obtús com aquest? Potser es un noble, però no sap res de res de Zen.”

    Així, en lloc de construir un temple per Gudo, el noble el va construir per en Daigu i va estudiar Zen amb ell.

    73. Deu successors

    Deu alumnes van prendre el vot que inclús que els matés el seu propi professor, intentarien aprendre Zen. Habitualment es feien un tall al dit i segellaven amb sang la seva resolució. Amb el temps, el vot es va convertir en una mera formalitat, i per aquesta raó l’alumne que va morir a les mans d’Ekido es va fer aparèixer com un martir.

    Ekido s’havia convertit en un mestre sever. Els seus alumnes li tenien por. Un d’ells enfeinat, colpejant el gong per marcar l’hora del dia, va oblidar el gong quan els seus ulls es van distreure amb una noia maca que passava per la porta del temple.

    En aquell moment Ekido, que estava just al seu darrera el colpejà amb un bastó i de l’espant es va morir.

    El guardià de l’alumne, assabentat de l’accident, va anar a veure immediatament a Ekido. Sabent que no era culpa seva, va alabar el mestre pel seu sever ensenyament. L’actitud d’Ekido era la mateixa que era quan l’alumne encara era viu.

    Desprès d’aquest incident, va ser capaç de tenir sota la seva guia més de deu seguidors il·luminats, un nombre molt inusual.

    74. Reformat de veritat

    Ryokan va dedicar la seva vida a l’estudi del Zen. Un dia va escoltar que el seu nebot, tot i les advertències dels familiars, estava gastant els diners en una cortesana. Des que, en lloc d’en Ryokan, el seu nebot es va fer càrrec d’administrar els bens de la família i les propietats, aquestes estaven en perill de ser dilapidades, els seus familiars li van demanar a Ryokan que fes alguna cosa.

    Ryokan va tenir que viatjar lluny per veure al seu nebot, qui no l’havia vist feia molts anys. El net va estar content de trobar-se de nou amb el seu tiet i el va convidar a passar la nit.
    Tota la nit Ryokan va estar assegut meditant. Com que marxava de matinada li digué al jovenet: “Tinc que estar fent-me vell, les mans em tremolen. M’ajudaràs a cordar-me les sandàlies de palla?”

    El nebot el va ajudar de bona gana. “Gràcies,” acaba Ryokan, “ja veus, l’home es fa vell i més dèbil cada dia. Cuida’t molt.” Llavors Ryokan se’n va anar, sense mencionar mai ni una paraula sobre la cortesana o les queixes dels familiars. Però, a partir d’aquell matí, el malgastar del nebot es va acabar.

    75. Còlera

    Un estudiant de Zen va anar a veure a Bankei i se li queixà: “Mestre, tinc un mal geni ingovernable. Com puc curar-me?”

    “El que tens es molt estrany,” contestà Bankei. “Deixa’m veure el que tens.”

    “Justament ara no te’l puc mostrar,” contestà l’altre.

    “Quan me’l pots mostrar?” preguntà Bankei.

    “Em ve inesperadament,” contestà l’estudiant.

    “Llavors,” va concloure Bankei, “no deu ser la teva veritable naturalesa. Si ho fos, podries mostrar-me’l en qualssevol moment. Quan vares néixer no el tenies, i els teus pares no te’l van donar. Pensa-hi.”

    76. La ment de pedra

    Hogen, un professor xinés de Zen, va viure sol en un petit temple del país. Un dia quatre monjos viatgers li van demanar si podrien encendre un foc al seu pati per escalfar-se.

    Mentre preparaven el foc, Hogen els va escoltar discutint sobre la subjectivitat i la objectivitat. S’hi va unir dient: “Hi ha una gran pedra. La considereu dins o fora de la vostra ment?”

    Un dels monjos contestà: “Des del punt de vista budista tot es una objectivitat de la ment, així que diria que la pedra és dins de la meva ment.”

    “El teu cap s’ha de sentir molt pesat,” observà Hogen, “ si vas transportant una pedra com aquesta dins la teva ment.”

    77. Sense cap lligam a la pols

    Zengetsu, un mestre xinés de la dinastia T’ang, va escriure el següent consell als seus alumnes:

    Viure al món sense crear lligams a la pols del món és el camí d’un veritable estudiant de Zen.

    Quan siguis testimoni de les bones accions d’altres, anima’t a seguir el seu exemple. Quan vegis l’acció equivocada d’un altre, aconsella’t no emular-ho.

    Encara que estiguis sol en una habitació fosca, comporta’t com si fossis davant d’un noble convidat. Expressa els teus sentiments, però no siguis més expressiu de la teva veritable naturalesa.

    La pobresa es el teu tresor. No ho canviïs mai per una vida fàcil.

    Una persona pot semblar boja però no ser-ho. Podria tant sols estar preservant amb compte la seva saviesa.

    Les virtuts son el fruit de la auto disciplina i no cau del cel com o fa la pluja o la neu.

    La modèstia es el fonament de totes les virtuts. Deixa que els teus veïns la descobreixin abans que tu mateix els coneguis a ells.

    Un cor noble mai es força. Les seves paraules son rares pedres precioses, rarament mostrades i de gran valor.

    Per un estudiant sincer, cada dia es un dia afortunat. El temps passa però mai es queda curt. No el mou ni la pena ni la gloria.

    Censurat a tu mateix, mai a un altre. No discuteixis sobre el que esta bé o malament.

    Algunes coses, tot i estar bé, varen estar considerades malament durant generacions. Com que el valor de ser correcte pot ser reconegut desprès de cents d’anys, no hi ha necessitat d’impacientar-se per una apreciació immediata.

    Viu amb causa i deixa resultats a la gran llei del univers. Passa cada dia en pacífica contemplació.

    78. Prosperitat real

    Un home ric va demanar a Sengai que escrigués alguna cosa sobre la continuada prosperitat de la seva família per a que pogués ser atresorada de generació en generació.

    Sengai es va fer amb una llarga fulla de paper i escrigué: “El pare mor, el fill mor, el net mor.”

    L’home ric es va enfadar. “T’he demanat que escriguessis alguna cosa per a la felicitat de la meva família! A que vé aquesta mena de broma?”

    “No pretenc fer cap broma,” explicà Sengai. “Si abans que tú, el teu fill morís, això et causaria molt dolor. Si el teu net morís abans que el teu fill, tant a ell com a tu se us trencaria el cor. Si la teva família, generació rere generació, moren en l’ordre que he escrit, serà el curs natural de la vida. Jo anomeno això prosperitat real.”

    79. Cremador d’incens

    Una dona de Nagasaki anomenada Kame era una de les poques artesanes que feien cremadors d’incens al Japó. Tal cremador d’incens era una obra d’art per ser usada només a la sala de te o davant un santuari familiar.

    Kame, el pare de la qual havia estat un bon artista, era donada a beure. També fumava i anava amb homes la major part del temps. Sempre que guanyava una mica de diners es donava una festa convidant artistes, poetes, fusters, treballadors, homes de moltes vocacions i ocupacions.

    Kame era extremadament lenta creant, però quan la seva feina estava acabada sempre era una obra mestra. Els seus cremadors eren atresorats en llars on les dones mai bevien, fumaven o anaven lliurement amb homes.

    El batlle de Nagasaki una vegada va demanar Kame que dissenyés un cremador d’incens per a ell. Ella es va endarrerir fent-lo durant més d’un any i mig. Per llavors el batlle, havia estat ascendit a ministre en una ciutat llunyana i la va visitar. Li va donar pressa a Kame per començar a treballar en el seu cremador.

    Finalment, rebent la inspiració, Kame va fer el cremador d’incens. Desprès d’haver-lo acabat el va col·locar sobre una taula. El va mirar força estona i amb cura. Va fumar i beure-hi al davant com si fos la seva pròpia companyia. Es va passar tot el dia observant-lo.

    Finalment, agafant un martell, Kame el va trencar a miques. Va veure que no era la creació perfecta que la seva ment demanava.

    80. El miracle real

    Quan Bankei estava predicant al temple de Ryumon, un sacerdot Shinshu, que creia en la salvació a través de la repetició del nom del Buda del amor, estava gelós de la seva gran audiència i volia un debat amb ell.

    Bankei estava en mig de la xerrada quan el sacerdot aparegué, però el tipus va destorbar tant que Bankei va parar el discurs i demanà que era aquell soroll.

    “El fundador de la nostra secta,” es vanaglorià el sacerdot, “tenia poders tant miraculosos que tenia un raspall a una ma en un costat del riu, el seu ajudant sostenia un paper a l’altra banda, i el professor escrigué el sagrat nom de Amida a través de l’aire. Pot fer una cosa tant meravellosa?”

    Bankei replicà suaument: “Potser els teus podeu fer aquest truc, però aquesta no es la manera del Zen. El meu miracle es que quan tinc gana menjo, i quan tinc set bec.”

    81. Simplement ves a dormir

    Gasan estava assegut al llit de Tekisui tres dies abans que morís el seu professor. Tekisui ja l’havia escollit com el seu successor.

    Un temple s’havia cremat feia poc i Gasan estava ocupat reconstruint la estructura. Kekisui li va demanar: “Que faràs quan tinguis el temple reconstruït?”

    “Quan s’acabi la teva malaltia volem que hi parlis,” digué Gasan.

    “Suposa que no arribo a viure fins llavors”

    “Llavors agafarem algú altre” contestà Gasan.

    “I si no pots trobar a ningú? Continuà Tekisui.

    Gasan contestà alçant la veu: “No facis preguntes tant tontes. Simplement ves a dormir.”

    82. No existeix res

    Yamaoka Tesshu, un jove estudiant de Zen, visità un mestre rere altre. Va convocar Dokuon de Shokoku.

    Desitjant mostrar el que havia aconseguit, digué: “La ment, Buda, i els sers que senten, desprès de tot, no existeixen. La veritable naturalesa del fenomen es el buit. No hi ha realització, no hi ha engany, no hi han savis, no hi ha mediocritat. No hi ha res a donar ni a ser rebut.”

    Kokuon, que estava fumant tranquil·lament, no va dir res. De sobte va fuetejar Yamaoka amb la seva canya de bambú. Això va molestar bastant al jove.

    “Si no existeix res,” preguntà Dokuo, “d’on ve aquest malestar?”

    83. Si no treballes, no menges

    Hyakujo, els mestre xinés de Zen, acostumava a treballar amb els seus alumnes inclús a la edat de vuitanta, retallant els jardins, netejant els terres, i podant els arbres.

    Als alumnes els sabia greu que el seu vell professor treballés tant durament, però sabien que no escoltarien el seu consell de que parés, així que li van amagar les eines.

    Aquell dia el mestre no va menjar. Al dia següent no va menjar, no tampoc al següent. “Deu estar enfadat perque li hem amagat les eines,” sospitaren els alumnes. “Millor que les tornem.”

    Al dia següent ho van fer, el professor va treballar i menjar igual que abans. Al vespre els va instruir: “Si no treballes, no menges.”

    84. Amics de veritat

    Fa molt temps a Xina hi havia dos amics, un que tocava l’arpa amb molt talent i un altre que escoltava amb talent.

    Quan l’un tocava o cantava sobre una muntanya, l’altre deia: “Puc veure la muntanya davant nostre.”

    Quan l’altre tocava sobre l’aigua, el que escoltava exclamava: “Aqui hi ha un rierol!”

    Però el que escoltava va emmalaltir i morí. El primer amic va tallar les cordes de la seva arpa i mai va tornar a tocar. Des de llavors tallar les cordes d’un arpa ha estat sempre una senyal d’intima amistat.

    85. Hora de morir

    Ikky, el mestre Zen, era molt llest inclús quan era un nen. El seu professor tenia una valuosa tassa de te, una rara antiguitat. A Ikkyu se li va trencar la tassa i es va quedar molt perplex. En sentir les passes del seu professor, va amagar els trossets de tassa darrera seu. Quan va aparèixer el mestre, Ikkyu li preguntà: “Perquè ha de morir la gent?”

    “Això es natural,” explicà l’home més gran. “Tot ha de morir i té només un temps per viure.”

    Ikkyu, mostrant la tassa esmicolada, afegí: “Era l’hora de morir per la teva tassa.”

    86. El buda vivent i el calderer

    Els mestres Zen donen guia personal en una habitació apartada. Ningú hi entra mentre el professor i l’alumne estan junts.

    Mokurai, el mestre Zen del temple Kennin a Kyoto, acostumava a gaudir de conversar amb els comerciants i els repartidors de diaris al igual que amb els seus alumnes. Cert calderer era quasi bé analfabet. Preguntava a Mokurai bajanades, prenia te, i desprès marxava.

    Un dia mentre el calderer era allí Mokurai desitjava donar guia personal a un deixeble, de manera que va demanar al calderer que esperés en una altra habitació.

    “Entenc que ets un Buda vivent,” protestà l’home. “Inclús els budes de pedra del temple no refusen mai les nombroses persones que venen juntes davant d’ells. Perquè hauria de ser exclòs llavors?”

    Mokurai va haver de sortir fora per veure al seu deixeble.

    87. Tres tipus de deixebles

    Un mestre Zen anomenat Gettan vivia al final de l’era dels Tokugawa. Acostumava a dir: “Hi ha tres tipus de deixebles: aquells que imparteixen Zen als altres, aquells que mantenen els temples i santuaris, i finalment hi ha els sacs d’arròs i els penjadors de roba.”

    Gasan va expressar la mateixa idea. Quan estava estudiant amb Tekisui, el seu professor era molt sever. De vegades inclús el colpejava. Altres alumnes no podien suportar aquesta mena d’ensenyament i ho van deixar. Gasan es va quedar, dient: “Un mal deixeble utilitza la influencia del professor. Un deixeble normal admira la bondat d’un professor. Un bon deixeble es torna fort sota la disciplina d’un professor.”

    88. Com escriure un poema xinés

    A un ben conegut poeta japonès se li va demanar que composes un poema xinés.

    “El poema xinés usual té quatre línies,” explicà. “La primera linea conté la frase inicial; la segona línia, la continuació de la frase; la tercera línia ve d’aquest tema i comença una nova; i la quarta línia posa juntes a les tres línies. Una cançó japonesa ho il·lustra:

    Dos filles d’un comerciant de la seda viu a Kyoto.
    La més gran en té vint, la mes jove, divuit.
    Un soldat pot matar amb la seva espasa,
    Però aquestes noies maten homes amb els seus ulls.”

    89. Diàleg Zen

    Els professors de Zen entrenen als joves alumnes a expressar-se. Dos temples Zen tenien cadascun un protegit. Un nen, que anava a per verdures cada matí, es trobava amb l’altre pel camí.

    “On vas? Preguntava un.

    “Vaig cap on em porten els meus peus,” respongué l’altre.

    Aquesta contesta va confondre al primer, que va anar a demanar ajuda al seu professor. “Demà al matí, “ li digué el professor, “quan et trobis amb aquell jovenet, fes-li la mateixa pregunta. Et donarà la mateixa resposta, i llavors pregunta-li: “Suposa que no tens peus, llavors on vas? Això li estarà bé.”

    Els nens es trobaren de nou al matí següent.

    “On vas?” preguntà el primer nen.

    “Vaig cap allà on bufi el vent,” contestà l’altre.

    Això de nou va superà al més jove, que va portar la seva derrota al professor.

    Pregunta-li on va si no hi ha vent,” suggerí el professor.

    El proper dia els nens es trobaren per tercera vegada.

    “On vas?” preguntà el primer.

    “Vaig al mercat a comprar verdures,” contestà l’altre.

    90. El darrer cop

    Tangen havia estudiat amb Sengai des de que era un nen. Quan en va fer vint volia deixar el seu professor i visitar-ne d’altres per fer un estudi comparatiu, però Sengai no li ho permetria. Cada vegada que Tangen ho suggeria, Sengai li donava un cop al cap.

    Finalment Tangen va demanar a un germà més gran que es guanyés a Sengai per obtenir el permís. El germà ho va fer i li va dir a Tangen: “Ja està arreglat. Començaràs tot d’una el teu peregrinatge.”

    Tangen va anar a veure Sengai per agrair-li el seu permís. El mestre li donà un altre cop per resposta.

    Quan Tangen ho explicà al seu germà més gran l’altre digué: “Quin es el problema? Sengai no hi te res a guanyar donant el seu permís i llavors canviant d’idea. Així li diré.” I se’n va anar a veure al professor.

    “No he anul·lat el meu permís,” digué Sengai. “Tan sols volia donar-li un darrer cop al cap, ja que quan torni estarà il·luminat i no podré tornar a reprendre’l.”

    91. El tast de la espasa de Banzo

    Matajuro Yagyu era el fill d’un famós espadatxí. El seu pare, creient que el treball del seu fill era massa mediocre per anticipar la maestria, va deixar d’ensinistrar-lo.

    Així que Matajuro va anar cap a Mount Futara i allí trobà al famós espadatxí Banzo. Però Banzo confirmà el judici del seu pare. “Vols aprendre a manejar l’espasa sota la meva guia?” demana Banzo. “No pots complir els requisits.”

    “Però si treballo dur, quants anys em portarà esdevenir un mestre?” persistia el jove.

    “La resta de la teva vida,” contestà Banzo.

    “No puc esperar tant,” explicà Matajuro. “Estic disposat a passar qualssevol tasca dura si només em volguessis ensenya. Si em converteixo en el teu devot servent, quan podria tardar?”

    “Oh, potser deu anys,” s’estova Banzo.

    “El meu pare es fa vell, i aviat l’hauré de cuidar,” continuà Matajuro. “I si treballo més intensament, quan em portaria?”

    “Oh, potser trenta anys,” digué Banzo.

    “Com pot ser?” preguntà Matajuro. “Primer dius deu i ara trenta anys. Passaré per qualssevol prova dura per dominar aquest art en el temps més curt possible!”

    “Bé” digué Banzo, “ en aquest cas t’hauràs de quedar amb mi setanta anys. Un home amb tanta pressa com tu per aconseguir resultats rarament aprèn ràpidament.”

    “Molt bé,” declarà el jove, entenent finalment que estava tirant en cara la seva impaciència, “D’acord.”

    Se li va dir a Matajuro que no parles mai d’armes i no toqués mai una espasa. Va cuinar pel seu mestre, rentar els plats, fer el seu llit, netejar el pati, cuidar del jardí, tot sense una paraula de aprendre a manejar l’espasa.

    Passaren tres anys. Matajuro encara feia feines. Pensant en el su futur, estava trist. Ni tant sols havia començat a aprendre l’art al qual li havia dedicat la vida.

    Però un dia Banzo sortí del seu darrere i li va donar un cop terrible amb una espasa de fusta.

    Al dia següent, quan Matajuro cuinava arròs, Banzo el colpejà de nou de forma inesperada.

    Desprès d’això, dia i nit, Matajuro es va haver de defendre de les estocades inesperades. No passava un moment que no hagués de pensar en tastar la espasa de Banzo.

    Va aprendre tant ràpidament que feia somriure al seu mestre. Matajuro es va convertir en l’espadatxí més gran del país.

    92. Avivador de foc Zen

    Hakuin acostumava a parlar als seus alumnes d’una vella que tenia un establiment per prendre te, alabant la seva comprensió del Zen. Els alumnes refusaven creure el que els explicava i van anar al establiment del té per comprovar-ho per si mateixos.

    Sempre que la dona els veia venir podia saber a l’instant si venien a per te o a comprovar la seva comprensió del Zen. En el primer cas, els servia el te amb gràcia. En el darrer cas, els indicava als alumnes que vinguessin darrera la mampara. A l’instant d’obeir, els colpejaria amb un avivador de foc.

    Nou dels deu no van poder escapar de la seva pallissa.

    93. El Zen del narrador

    Encho era un narrador famós. Els seus contes d’amor tocava els cors dels qui l’escoltaven. Quan narrava una història de guerra, era com si els oients mateixos es trobessin en el camp de batalla.

    Un dia Encho trobà Yamaoka Tesshu, un seglar que quasi bé havia aconseguit ser un mestre del Zen. “Entenc,” digué Yamaoka, “ets el millor narrador del nostre país i que pots fer que la gent plori o rigui a voluntat. Explica’m el meu conte favorit del noi del préssec. Quan era un noi petit acostumava a dormir al costat de la meva mare, i ella sovint em llegia aquesta llegenda. En mig de la història em quedava adormit. Narra-la just com feia la meva mare.”

    Encho no es va atrevir a fer-ho. Va demanar temps per estudiar. Varis mesos més tard va anar a veure Yamaoka i digué: “Si et plau, dona’m la oportunitat d’explicar-te el conte.”

    “Un altre dia,” contestà Yamaoka.

    Encho estava força disgustat. Va estudiar encara més i ho tornà a provar. Yamaoka el va rebutjar moltes vegades. Quan Encho començava a parlar Yamaoka el parava, dient: “Encara no ets com la meva mare.”

    Li va portar a Encho cinc anys ser capaç d’explicar la llegenda a Yamaoka tal i com ho havia fet la seva mare.

    D’aquesta manera, Yamaoka va impartir Zen a Encho.

    94. Excursió de mitjanit

    Molts alumnes Zen estaven estudiant meditació sota la guia del mestre Zen Sengai. Un d’ells acostumava a aixecar-se de nit, saltar la paret del temple, i anar a la ciutat en excursió de plaer.

    Sengai, inspeccionant les habitacions dormitori, va descobrir una nit que faltava aquest alumne i també va descobrir el llarg taburet que havia fet servir per escalar el mur. Sengai va treure el taburet i s’hi va quedar en el seu lloc.

    Quan el merodejador va tornar, sense saber que Sengai era el taburet, va posar els peus al cap del mestre i va saltar cap al terra. En descobrir el que havia fet, es va quedar estupefacte.

    Sengai digué: “Refresca molt de matinada. Ves amb compte que no et constipis.”

    L’alumne no va tornar a sortir més de nit.

    95. Carta a un moribund

    Bassui escrigué la següent carta a un dels seus deixebles que estava a punt de morir:

    “La essència de la teva ment no ha nascut, així que mai morirà. No es una existència que és efímera. No és el no res, que es merament buidor. No té color ni forma. No gaudeix de plaers i no pateix dolors.

    “Sé que estàs molt malalt. Com un bon estudiant Zen, afrontes bé aquesta malaltia. Pots no saber exactament qui esta patint, però preguntat: “Quina es la essència d’aquesta ment? Pensa només en això. No necessitaràs més. No desitgis res. La teva fi que no te fi es com un floquet de neu desfent-se en l’aire pur.”

    96. Una gota d’aigua

    Un mestre Zen anomenat Gisan va demanar a un jove estudiant que li portés un bol d’aigua per refrescar el seu bany.

    L’estudiant va portar l’aigua i, desprès de refredar el bany, va llençar al terra la mica que havia sobrat.

    “Ignorant!” el va reprendre el mestre. “Perquè no li has donat la resta de l’aigua a les plantes? Quin dret tens tu de malgastar inclús una gota de l’aigua en aquest temple?”

    El jove estudiant va obtenir Zen en aquell instant. Va canviar el seu nom a Tekisui, que significa una gota d’aigua.

    97. Ensenyant l’últim

    Fa temps al Japó, es feien servir llanternes de bambú i paper amb espelmes a dins. A un invident, que una nit visitava un amic, li va ser oferta una llanterna per a que s’emportés a casa.

    “No necessito una llanterna,” digué. “Foscor o llum, tot es igual per mi.”

    “Sé que no necessites una llanterna per trobar el camí,” contestà l’amic, “però si no en tens una, algú altre podria atropellar-te. Així que te l’has d’endur.”

    L’invident se’n va anar amb la llanterna i no gaire més lluny algú l’atropellà de ple.

    “Mira per on vas!” exclamà a l’estrany. “No pots veure aquesta llanterna?”

    “La espelma s’ha consumit, germà,” contestà l’estrany.

    98. Sense lligams

    Kitano Gempo, abat del temple Eihei, tenia noranta-dos anys quan va morir l’any 1933. Es va esforçar completament en no lligar-se a res. Quan era un pidolaire ambulant als vint anys es va trobar amb un viatger que fumava tabac. Van caminar junts cap avall per una camí de muntanya i van aturar-se a descansar sota un arbre. El viatger oferí un cigarret a Kitano, que va acceptar, doncs per llavors tenia molta gana.

    “Quin plaer que es fumar,” va comentar. L’altre li va donar una pipa extra i tabac i van partir.

    Kitano va sentir: “Coses tant agradables poden destorbar la meditació. Abans que això vagi massa lluny, ho aturaré ara.” Així que va llençar l’equip de fumar.

    Quan en tenia vint-i-tres va estudiar I-King, la més profunda doctrina del univers. Era hivern i necessitava vestits d’abrig. Va escriure al seu professor, que vivia a cent milles de distància, explicant-li la seva necessitat, i li va donar la carta a un viatger per a que la entregués. Quasi tot l’hivern va passar i no va arribar ni resposta ni vestits. Així que Kitano va acudir a la presciència del I-King, que també ensenya l’art de la divinació, per determinar si la carta s’havia perdut o no. Va esbrinar que aquest havia estat el cas. Una carta que va arribar desprès del seu professor no feia menció als vestits.

    “Si puc fer una labor determinativa com aquesta amb I-King, podria deixar de banda la meditació,” va sentir Kitano. Així que va abandonar aquest meravellós ensenyament i mai va acudir de nou als seus poders.

    Quan en tenia vint-i-vuit va estudiar cal·ligrafia xinesa i poesia. S’hi va tornar tant bo en aquestes arts que el seu professor el va alabar. Kitano mussità: “Si no paro ara, seré un poeta, no un professor Zen.” De manera que mai va tornar a escriure un poema.

    99. El vinagre d’en Tosui

    Tosui va ser el mestre Zen que va deixar el formalisme dels temples per viure sota d’un pont amb els pidolaires. Quan es va fer vell, un amic el va ajudar a guanyar-se la vida sense pidolar. Va ensenyar Tosui a collir arròs i fer-ne vinagre, i Tosui ho va fer fins que va morir.

    Mentre Tosui feia vinagre, un dels pidolaires li donà una imatge de Buda. Tosui la va penjar a la paret de la seva cabana i va posar un rètol a sota. Al rètol hi deia:

    “Sr. Amida Buda: Aquesta habitació es bastant estreta. Puc deixar que et quedis com a convidat. Però no et pensis que t’estic demanant que m’ajudis a néixer de nou en el teu paradís.”

    100. El temple silenciós

    Shoichi era un professor de Zen que tenia un ull, brillant amb la il·luminació. Va ensenyar als seus deixebles al temple Tofuku.

    Dia i nit el temple sencer es mantenia en silenci. No hi havia cap so.

    Inclús la recitació de sutres havia esta abolida pel professor. Els alumnes no tenien res a fer apart de meditar.

    Quan el mestre va morir, un vell veí va escoltar sonar les campanes i la recitació de sutres. Llavors va saber que Shoichi havia mort.

    101. El Zen de Buda

    Buda digué: “Considero les posicions del reis i governants com la de motes de pols. Observo els tresors d’or i pedres precioses com molts totxos i pedretes. Miro a les robes de més fina seda com draps fets malbé. Veig miríades de mons del univers tant petits com llavors de fruita, i el llac més gran de la India es una gota d’oli sobre el meu peu. Tinc la percepció de que els ensenyament del món son la il·lusió de mags. Distingeixo la més alta concepció de la emancipació com un brodat d’or en un somni, i veig el camí sagrat dels il·luminats com flors que se’ns apareixen als ulls. Veig la meditació com el pilar d’una muntanya, el Nirvana com un malson de dia. Miro el jutjar el que es correcte i el que no com la dansa serpentejant d’un dragó, i l’alçament i caiguda de les creences com restes deixades per les quatre estacions.”

    “Que es això? Això és el so del degoteig de l’aigua, però no el so d’una mà. Torna-ho a provar.”

    En và Toyo medità per escoltar el so d’una ma. Escoltà el so del vent. Però el so va ser rebutjat.

    Escoltà el crit d’un mussol. També va ser rebutjat.

    El so d’una ma no era el dels grills.

    En més de deu ocasions Toyo va anar a veure Mokurai amb sons diferents. Tots estaven equivocats. Per més d’un any es va preguntar que podria ser el so d’una mà.

    Finalment, el petit Toyo s’endinsa en una veritable meditació i va transcendir tots els sons. “No en podia recollir més,” explicava, “així vaig arribar al so que no sona.”

    Toyo havia comprès el so d’una mà.

    Publicado en Almendruco | Escribe el primer comentario »

    Almendruco’s trick se traslada de blogger a wordpress

    September 2 2006

    Después de algunos meses de mantener mi blog “Almendruco’s trick” alojado en blogger, me he decidido a probar los blogs de wordpress. He llegado hasta aqui por casualidad, leyendo una recomendación en un grupo de flickr. Se promete mayor funcionalidad, y la primera impresión es que el cambio será a mejor, pero bueno, eso lo dira el tiempo.

    Publicado en Almendruco, Blog | 3 Comentarios »