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Almendruco’s Trick

El misterio de la vida consiste en dominar el viejo truco del almendruco





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    Tú eres 3

    29 September 2006

    Almendruco’s Trick ha decidido que buena parte de vosotros, estimados lectores, estáis ya bastante preparados para asumir una clave más de las que conforman el misterio de la vida. Atentos a esta gran enseñanza:

    Iban tres hombres por el camino: El hombre que veían los demás, el hombre que él creía ser y el hombre que era en realidad.

    Por mi parte, cuando me encuentro con alguien en el camino, intento saber que hombre de los tres me habla y a que hombre de los tres quiero dirigirme. (edusol dixit) ¿Y a tí que te sugiere?

    9 comentarios to “Tú eres 3”

    1. Icekahlua es tan amable de compartir con nosotros lo siguiente:

      Nos miramos al espejo y vemos lo que no somos, pensamos en nosotros mismos como de forma individual cuando formamos parte de algo, y en realidad que somos, copias baratas de estereotipos fijados desde la infancia, de vez en cuando alguien se pierde y sale algo bueno, edu nunca mejor dicho vas por buen camino para perderte, sino te has perdido ya …..

    2. edusol es tan amable de compartir con nosotros lo siguiente:

      Que alegría verte de nuevo por aquí Icekahlua. Tu comentario es muy inspirado, y lo subscribo al 100%. Muy bien expresado. Envidio tu capacidad de síntesis. Por cierto, has acertado plenamente cuando afirmas que voy por buen camino para perderme…¡esa es mi intención!

      Estoy en proceso de:
      – desaprender las tonterías que han llenado mi mente por demasiados años ya,
      – maltratar a ese ego mío que me cuesta reconocer como propio y crear uno más pequeño, más manejable y funcional y no influenciable por cualquiera o por la moda del momento,
      – quitar filtros estúpidos a la percepción del mundo,
      – prestar atención a todo aquello que sí merece la pena y que a menudo pasa desapercibido
      – desarrollar todavía más esa intuición que tenemos que nos indica cuando huir de gente indeseable y cuando permanecer al lado de gente “iluminada” de quienes podamos aprender alguna cosa de provecho.

      De un tiempo a esta parte, tras muchos años de ir atando cabos sueltos y darle muchas vueltas a las cosas, he llegado a la conclusión de que nos han estafado…que no nos han contado la verdad. Nos han llenado la cabeza de cosas sin sentido, artificios, axiomas, arbitrariedades. Se nos ha potenciado un ego malsano con valores que nada tienen que ver con lo que somos. Todos los humanos tendemos a ser pedantes y engreídos, pues nos han programado desde pequeños para creernos más que nadie, más que cualquier otro animal y más que cualquier otro congénere. Hay personas que no paran de correr, de competir, de ganar y de acumular todo tipo de cosas, y todo ello con un fin -para mí- incierto.

      La verdad es que vivimos desconectados de la naturaleza. Estamos perdiendo a pasos agigantados la capacidad de disfrutar de las cosas buenas que ofrece la vida. Mucha gente tiene equivocadas sus prioridades vitales. Esto ocurre cuando tras años de mala educación, de bombardeo publicitario y de luchas de tu mente contra la de los demás con el objetivo de obtener la tan sobrevalorada “razón”. Cuando hacemos esto, perdemos el tiempo de una forma vil, y poco a poco creamos el tan poco saludable hábito de alimentar continuamente a la mente desde el exterior con el equivalente mental de la comida basura (T.V., publicidad, creencias religiosas, dogmas, etc.)

      Hay gente que después de mucho tiempo de vivir bajo estas manipulaciones, ha olvidado como hablar consigo misma, de vaciar la mente y hacer limpieza general de viejas ideas o principios que aunque un día sirvieron, están ya obsoletos. La gente limpia su coche, su casa, pero no su mente. Es necesario revisar los contenidos de la mente a menudo para descartar la basurilla y dejar espacio para cosas nuevas, mejores o más interesantes.

      Hay gente que se resiste tanto a cambiar de idea que parece que le fuera la vida en ello. Creo que es una de las múltiples variantes de enfermedad mental que aqueja a muchas personas en los tiempos que corren.

      Es terrible comprobar la cantidad de gente que un buen día dejó de preguntarse cosas, y se limita a vivir el día a día sin alegría y sin rumbo, convertida en un mero producto, en un ser vivo que consume y genera riqueza para otros seres vivos todavía más enfermos que ellos (aquellos cuya identificación con el ego es total y por consiguiente su única misión en la vida es alimentarlo con envidia ajena, dinero y cosas por el estilo).

      Hay pocas personas que se conozcan realmente a sí mismas, que tengan las cosas claras, que sepan que quieren, cuando lo quieren y como conseguirlo. Perdemos lo bueno de la vida cada vez que actuamos bajo los efectos de la manipulación perfectamente estudiada de la publicidad o de las personas que nos miran como obstáculos en su camino hasta la cima de una ambición solamente limitada por su imaginación.

      Tras esta parrafada y por si no me he explicado bien o vuestra capacidad de retención es limitada, os revelaré la conclusión que el viejo truco del Almendruco saca de todo esto:

      “Si tienes un vacío en tu interior, no lo llenes con cosas del exterior” (a no ser claro, que a modo de suicidio quieras agrandar ese vacío hasta que te engulla totalmente).

      …y ahora voy a dar la segunda capa de pintura al comedor…

    3. Icekahlua es tan amable de compartir con nosotros lo siguiente:

      Estoy al 100% de acuerdo con tu analisis. Has comentado dos puntos que me parecen potencialmente preocupante en la sociedad en la que por desgracia nos a tocado vivir :

      *** “quitar filtros estúpidos a la percepción del mundo”

      Eso es lo principal para poder empezar a ver las cosas tal y como son y no como nos las cuentan o como nos las intentan vender, a veces da miedo la capacidad de imbecilidad que tenemos cuando le intentamos dar sentido a las cosas que realmente no lo tienen, yo me incluyo en esta faceta.

      ** “prestar atención a todo aquello que sí merece la pena y que a menudo pasa desapercibido”

      Esto es lo mas importante y lo que creo que intentas transmitir en tu web, a veces una simple palabra, un libro, un pensamiento, una forma de ser, una lagrima, un beso, un suspiro… somos materialistas por naturaleza, y lo material no da la felicidad, la falsea….

    4. edusol es tan amable de compartir con nosotros lo siguiente:

      Icekahlua, mañana espero tener más tiempo que hoy para responder como se merece a tu nuevo post. Básicamente voy a desarrollar estos dos puntos que has encontrado potencialmente preocupantes. Voy a denunciar esos filtros y voy a pasar revista a algunas de esas cosas que merecen la pena y que a menudo nos perdemos. Ahora debo dormir.

    5. edusol es tan amable de compartir con nosotros lo siguiente:

      Icekahlua coincide conmigo en dos puntos que menciono como parte de mi viaje a la perdición. De manera que voy a ampliarlos un poco más:

      Quitar filtros estúpidos a la percepción del mundo:

      – Filtro de la costumbre y tradición (si no las cuestionamos no somos mejores que los robots)
      – Filtro de los prejuicios (o el temor a la diversidad). Quienes sufren de este mal desconfian u odian a todo aquel que no es como ellos mismos. Hay prejuicios para todos los gustos: sexo, edad, raza, etc.
      – Filtro cultural. La cultura no deja de ser una convención más, arbitraria y cambiante. Un mismo acto es a la vez honorable en una cultura y detestable en otra. Creer que tu cultura es superior a cualquier otra distinta de la tuya es un error.
      – Filtro educativo. Tiene bastante en común con el filtro cultural. Ni todas las enseñanzas son buenas para ti, ni son tan fiables como puedan parecer.
      – Filtro de las creencias. Es un filtro derivado del filtro cultural y del educativo. Las creencias sin fundamento como las religiosas, sectas, supersticiones, suerte, esoterismo, destino, cosas sobrenaturales, etc. no son más que instrumentos de control y manipulación que alguien más “listo” que tú ejercen sobre tí.
      Este filtro puede llamarse también “filtro de los pensamientos adulterados”. Hay pensamientos, ideas o creencias que existen en nuestra mente porque alguien se ha tomado la molestia y el tiempo de ponerlas ahí. Esto lo logran mediante manipulación masiva a través de plataformas de gran difusión como T.V., radio o Internet. Mucho cuidado con los medios unidireccionales como por ejemplo la T.V., en el que la “información” solamente fluye del aparato hasta tu mente de una manera perversa. Digo perversa porque la T.V. es como un caramelo para el paladar. La mente está siempre ávida de estímulos, y la T.V. proporciona en demasía esos estímulos. Esta sobre-estimulación impide a nuestro cerebro rechazar todos aquellos estímulos dañinos que debieran pasar por un filtro de los buenos; el filtro de la mente para rechazar las cosas que pueden perjudicarnos o a las que no merece la pena prestar atención.
      – Filtro de la experiencia. Nuestras experiencias determinan nuestro aprendizaje y nuestro comportamiento ante situaciones similares a las vividas anteriormente. No siempre podemos acertar en nuestros propósitos basandonos en la experiencia, pues hay frecuentemente demasiados factores variables que incluso desconocemos que influyen en el resultado final. Las elucubraciones que solemos hacer a partir de nuestra experiencia con el objetivo de predecir el futuro suelen ser equivocadas en muchas ocasiones.
      – Filtro de la subjetividad: NO somos el centro del mundo. La empatía es fundamental para ser mejor persona y fluir con el mundo en lugar de luchar contra él.

      Prestar atención a todo aquello que merece la pena pero a menudo pasa desapercibido:

      Como bien apunta Icekahlua, esencialmente se trata de todo lo relacionado con los sentimientos, no con las cosas materiales.
      No tengo nada en contra de la riqueza, el lujo o los bienes materiales, siempre y cuando -claro está-, se sepa hacer buen uso de ellos y ocupen el lugar que les corresponde. El mundo material es mucho menos importante que el mundo de las emociones. Evidentemente, esto lo podemos hacer cuando tenemos ya cubiertas nuestras necesidades básicas, tal y como expresó muy bien el señor Maslow. (gracias Antonio por esta fantástica entrada en tu blog decrecimiento).
      Un ejemplo de cosas importantes que a veces pasan inadvertidas:
      – El lenguaje del cuerpo, el no verbal. Los hombres no estamos tan bien dotados como las mujeres para interpretarlo. Yo en particular soy bastante malo descifrandolo. Estoy seguro de que si supiera hacerlo adecuadamente me irian mejor las cosas, y eso que no me van nada mal, que conste, aunque el hecho de vivir solo le quita mérito al asunto. ¡No hay lucha de egos en mi casa!

    6. Antonio es tan amable de compartir con nosotros lo siguiente:

      Hola:

      Yo pienso que esta persona, somos cada uno de nosotros.

      No podemos evitar pensar que es lo que piensan los demás de nosotros (la imagen que tienen los demás de nosotros).

      Por otra parte cada uno de nosotros tiene una imagen de sí mismo (autoconcepto).

      Lo que los otros piensan de mi (las señales que recibo), influye en lo que yo pienso de mi mismo y forja mi autoestima.

      La componente afectiva de la personalidad (emociones,sentimientos…) puede llegar a determinar comportamientos sociales totalmente irracionales. Y es muy poco valorada en la sociedad occidental donde priman los intereses intelectuales y físicos.

      Es muy habitual (sobretodo a los niños y niñas) nombralos con un adjetivo. Por ejemplo: Eres tonto!, payaso!; en lugar de decir Estás haciendo el tonto o estas haciendo el payaso.

      Si esta forma de nombrar es habitual y el mensaje viene de diferentes personas cercanas.
      Se interiorizan estos mensajes y se incorporan a su personalidad.

      Muchas veces lo que creemos que piensan de nosotros influye en lo que somos.

      saludos

    7. edusol es tan amable de compartir con nosotros lo siguiente:

      Hola Antonio. Coincido en todo lo que expones.
      También me he dado cuenta de que la cultura oriental cuida más del aspecto emocional y espiritual que no la occidental. Todo lo que he aprendido hasta ahora de Zen, Tao, Budismo y Tantra es mucho más coherente y armonioso con mi mundo que no los valores religiosos y culturales propios de la cultura occidental (que he tenido la mala suerte de que me programaran en la mente desde pequeño). Por suerte, la inversión del proceso ya hace algún tiempo que ha comenzado. Como dice mi amigo Bloops, desaprender no es fácil, pero siempre puedes re-escribir cosas nuevas encima de las que quieres desechar.
      Es muy interesante la parte en que dices que es habitual entre niños que se digan: “¡eres tonto!” en lugar de “estas haciendo una tontería” o “¡payaso!” en lugar de “estas haciendo el payaso”. Creo que los adultos a menudo incurrimos en el mismo error. Desde aquí reclamo mi derecho a hacer tonterías y no ser etiquetado como tonto y a hacer alguna locura sin ser etiquetado como loco.
      Como último e interesantísimo punto, quiero comentar tu última conclusión:
      “Muchas veces lo que creemos que piensan de nosotros influye en lo que somos”.
      Cuanta razón llevas. De hecho, creo que seria bastante seguro sustituir “Muchas veces” por “Siempre”. Las excepciones corresponderían a personas sabias o iluminadas que han comprendido de que va esto de la vida.
      Esta última conclusión tuya bien merece que Almendruco’s trick desvele una clave más de las que conforman el misterio de la vida. Atención, ahí va:
      “Cualquier persona busca la aprobación ajena. Generalmente desea, más que nada, ser aceptada.”
      Esta clave, como casi todo en la vida, puede ser usada con fines positivos, como por ejemplo prestar ayuda psicológica a quien la necesite o bien para fines mezquinos como la manipulación para conseguir fines de todo tipo (económicos o crueldad gratuita tan propia de los humanos). Como uses esta clave depende de ti.
      Saludos

    8. Juan Carlos es tan amable de compartir con nosotros lo siguiente:

      Hola Edu,
      La cita que mencionas dice:
      “Iban tres hombres por el camino: El hombre que veían los demás, el hombre que él creía ser y el hombre que era en realidad”

      Sin embargo, a mi modo de ver, sería más correcto decir:
      “Iban (tendiendo a) infinitos hombres por el camino, aunque habitaban todos en un solo cuerpo: El hombre que veían los demás (Teniendo en cuenta la población mundial, unos 6.000.000.000, 6.000.000.001, 6.000.000.002, 6.000.000.003, ¡leche!!! como le dan los indios y los chinos al tema…), el hombre que él creía ser (teniendo en cuenta que el modo de vernos a nosotros mismos cambia constantemente, pues ves calculando: unos 80 años*365 días/año*24 horas/día*60 min./hora… seguid multiplicando hasta donde os plazca), y el hombre que era en realidad (aplicad la misma multiplicación)”

      Lamento si se me ha ido un poco la castaña, pero a mi modo de ver, somos como las partículas quánticas que describía Heisenberg en su famoso “principio de incertidumbre”, donde el acto mismo de observar cambia lo que se está observando. Quizás, lo mejor sea no buscar que “eres”, simplemente “Sé”

      Saludos

      Luke Skywalker: “Lo intentaré maestro.”
      Yoda: “Hazlo o no lo hagas, pero nunca lo intentes…”

    9. edusol es tan amable de compartir con nosotros lo siguiente:

      Hola Juan Carlos. Nunca lamentes que se te vaya la castaña. A veces, estos momentos son más lúcidos, productivos, interesantes y atractivos que los típicos momentos rutinarios, razonados, educados, sistematizados, ponderados, etc que rezuman por doquier en nuestra día a día.
      Por si acaso tu viaje castañil encerraba en verdad una teoría tuya, te doy mi opinión:

      El hombre que él creía ser: Tu enfoque me recuerda el del Tao, que nos recuerda que todo es lo mismo, y que solamente cambia la forma. Todos somos iguales.

      El hombre que veían los demás: Si bien es verdad y acepto que el modo de vernos a nosotros mismos cambia constantemente, también creo oportuno señalar que debemos partir de la base que nuestro autoconcepto es algo acumulativo y si precisamente hay algo que le cuesta a nuestra mente es cambiar el modo de ver las cosas, incluso a nosotros mismos. Por todo ello, creo que es harto exagerada tu propuesta de multiplicación para calcular el número de modos de vernos a nosotros mismos. Ni siquiera los esquizofrénicos paranoides se acercan a números grandes…

      El hombre que era en realidad: Aquí creo directamente que tu propuesta de multiplicación es totalmente incorrecta, lo que me induce a pensar que tu teoría era más un viaje castañil que una teoría seria.
      Personalmente creo que “el hombre que era en realidad” es una definición utópica, otra más de tantas trampas del lenguaje, algo imposible de saber. Que alguien me explique como se define o demuestra que hombre (o mujer) es alguien en realidad… ¿quién tiene la potestad o capacidad de saber o decidir que es real? En este caso, la subjetividad inherente a la mente humana hace -en mi opinión- imposible averiguar que “hombre es en realidad” aquel que observamos por el camino.

      Saludos

      PD: Muy buena la enseñanza de Yoda.

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